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Jueves, 22 de octubre de 2020
Programas de debate

Dos modelos en disputa en los programas de contingencia política

Vagabundo Ilustrado (@vagoilustrado)

jadue

Daniel Jadue en Tolerancia Cero.
Daniel Jadue en Tolerancia Cero.

En una nueva columna en INTERFERENCIA, el twittero Vagabundo Ilustrado analiza el domingo político en la televisión chilena, expuesto en sus programas de debate político y las entrevistas. En este texto, el autor reflexiona sobre las marcadas diferencias de estilo planteadas entre los distintos espacios.

Primer modelo: “Mesa Central”, “A esta hora se improvisa”, ambos programas de Canal 13, y “Estado Nacional”, el ya clásico programa de TVN. 

Segundo modelo: “Pauta Libre” de La Red, y "Tolerancia Cero" (CNN Chile y la señal streaming de CHV).  

El primer modelo: Trabaja en un marco delimitado y, muchas veces, muy institucional, planteando el imaginario aún de “dos bloques”, tan tradicional del binominalismo político de las últimas 3 décadas. En estos programas, hay un conductor designado que oficia de moderador y bandejero, para nada incisivo y muchas veces, vocero editorial de voces ya definidas, no hay sorpresa y, desde el minuto uno, ya sabes cómo terminará la película. Modelo que tiende a replicar una caja de resonancia de la propia clase dirigente del país, para que esa misma clase dirigente, se escuche. La salvedad, quizás, está en el intento de “A esta hora se improvisa”, pero su escasa diversidad, como fue manifestado por sus propios integrantes en la emisión del lunes pasado, no le deja mucho margen y lo condena a ser una conversación y debate irrelevante, como salido de la mesa contigua de un pub de Vitacura, con gente muy similar una a la otra, toda bien pensante, pero con poca o nula conexión con el país que exige estar mejor representado en todas las áreas, demanda que aún, con pandemia mediante, ruge y sigue latiendo en las redes y, lo más importante, en las calles. 

El problema de este modelo, ya varias veces criticado, es su tendencia a lo monolítico, a que se puede ver una emisión indistintamente una semana o al mes siguiente (perdiéndose las que quedan en medio), y el tono y los conceptos no varían. En simple: Se puede ver un día X y luego no verla en dos meses, y cuando se vuelve a ver, uno escuchará más menos lo mismo, cambiando los titulares en discusión, pero con más menos las mismas conclusiones, salvo excepciones que ponen de manifiesto cuñas para la discusión ensimismada para el propio consumo de la clase dirigente.

El segundo modelo: Trabaja el “foro”, compuesto en su mayoría por periodistas con dilatada trayectoria, donde se discute la contingencia, en general, con datos o citando la cuña de la entrevista o el reportaje referido. Se busca la contradicción, el vértigo, fiscalizar y poner a prueba al entrevistado y entrevistada. 

En la industria de la televisión y el entretenimiento, estos modelos de los que hablamos, no son desconocidos ni entregan un giro radicalmente innovador a lo ya conocido. Pero claramente, y esto obedece a líneas editoriales e intereses de los respectivos canales y sus directivos, nos señalan a qué país se le quiere hablar, y desde dónde se pretende dialogar y qué relato se busca explotar.

Y es de los programas del segundo modelo que hablaremos hoy.

Pauta Libre

Se había anunciado, previamente, la entrevista a la Presidenta de la UDI, la Senadora Jacqueline Van Rysselberghe, y a el expresidente Ricardo Lagos. Solo la primera estuvo, pues la entrevista de Lagos –que estaba previamente grabada- por tiempo no alcanzó a emitirse, y tras lo ocurrido durante la emisión del programa, la verdad es que a nadie le importó mucho, ni se echó de menos. Cabe destacar la decisión editorial de poner en pantalla a Khaterine Silva, ex pareja del Capitán de Carabineros Patricio Maturana, quien está formalizado por disparar y dejar ciega a Fabiola Campillai. La joven relató los episodios de violencia intrafamiliar vividos con él, y el programa y el panel no la limitó en tiempo. Es destacable el hecho, pues, el respeto para con la víctima, fue al mismo nivel (y más) que el de un expresidente. 

El interrogatorio a Van Rysselberghe que la hizo naufragar: 

Las tres periodistas (Mirna Schindler, Alejandra Matus y Mónica González) y el periodista conductor (José Antonio Neme), iniciaron la ronda de preguntas a la Senadora por la Octava Región, preguntándole por la entrevista –aparecida este domingo- de Longueira, también sobre las definiciones ante el plebiscito, el acuerdo de noviembre, y la disputa entre Lavín y Matthei en una eventual primaria presidencial. Van Rysselberghe se vio siempre complicada, pero, con la experiencia de la trayectoria, con evasivas y respuestas amplias, zafaba. Eso, hasta que la Premio Nacional de Periodismo, la llevó a hablar de “la otra pandemia”, la de la corrupción. Fue aquí donde la timonel de la UDI, como muchos políticos y políticas, no habituada a este tipo de interrogatorios periodísticos en programas de contingencia política, se desarmó, y acusó: “Yo vine a hablar aquí de buena forma de contingencia política”, visiblemente molesta. Sobre los correos con Felipe Moncada (Gerente de ASIPES), que le dictaban leyes para beneficiar a la industria pesquera, le consultaban, mientras la Senadora trataba de defenderse. Sin embargo, el panel, no la dejó, y con tranquilidad, volvían a la carga. Y en parte, Van Rysselberghe tenía razón, este tipo de cosas, y en la forma en que se preguntaban, no es habitual en los “programas de políticas” que estila el país. Es más, cuando ocurren, se destacan las cuñas y se generan titulares, por su rareza, más que por la profundidad del debate en cuestión o la exposición del conflicto de interés o delito en cuestión. Pero la corrupción, y mentir sobre temas de probidad –del exsenador Jaime Orpis dijo que solo se trataba de un problema de fraude al fisco-, hay un cansancio, un malestar generalizado hacia la clase política, que se expresa en la baja aprobación del Congreso, de los Partidos Políticos, de la figura presidencial, y de toda instancia que supone cierto nivel de representatividad. 

La entrevista, de casi 45 minutos, planteó una declaración de principios y formas, ya algo se había dejado notar con la entrevista al Ministro de Defensa, Mario Desbordes, la semana pasada. El espacio es para interrogar, cuestionar y debatir, y promete ser un buen crisol para dirigentes políticos, pero, sobre todo, para el espectador. Si bien, el horario (de 13 a 15 horas del domingo) conspira para limitar su masividad (hora de almuerzo dominical), ya sea el morbo, o bien el nivel que le da el panel, hace que la instancia sea adictiva y necesaria: “Un foro romano”, pero sin leones ni cristianos para el divertimento, pues en este coliseo, se pone a prueba la fe y la probidad de los emperadores y emperatrices, de los Senadores/as de una Republica que, quienes están en las graderías, no siente aún como suya. Y es que la política tiene –y debe tener- ese dejo de espectáculo, aunque el contenido y la densidad, corre esta vez por cuenta de las gladiadoras, que hacen del oficio del periodismo, un arma censitaria y fiscalizadora. 

Tolerancia Cero: Daniel Jadue

Esta semana se estrenó un nuevo panel, dirigido esta vez por la destacada periodista Matilde Burgos, donde estuvo en esta segunda emisión, el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue. En la primera emisión estuvo Joaquín Lavín, otro alcalde (de Las Condes). Ambos actualmente lideran las encuestas, ambos suenan como potenciales cartas presidenciales, pero, aún, ninguno ha sido proclamado oficialmente. 

Jadue, de querer ser una opción presidencial, enfrentaba la noche del domingo su primer desafío en serio, de cara a perfilarse como una opción real. Y lo cierto es que, tras terminar, quedó de manifiesto que Jadue va en serio. 

Se le consultó sobre la definición de “socialdemócrata” de Lavín, a la que Jadue de entrada señaló que, aquello era una falacia. el fantasma del “anti comunismo” que, como bien argumentó la periodista y actual Directora de The Clinic, Macarena Lescornez, en su pregunta, ha tenido peso en la historia reciente del país, y fue parte de la campaña en contra que debió enfrentar Alejandro Guillier en su campaña presidencial con el ya famoso “Chilezuela”. Jadue puso números, habló de gestión municipal y de que el PC ha aumentado tres veces su votación, planteando que los paradigmas están cambiando. 
Momento de Pregunta Macarena Lescornez a Daniel Jadue.

El panel, con Daniel Matamala y Daniel Mansuy, pidieron definiciones; nacionalización de pensiones? Burgos preguntó por un eventual programa de gobierno. Sin embargo, el alcalde, al que se le vio muy distinto a sus habituales apariciones en entrevistas y matinales, usó un tono menos confrontacional y un ritmo pausado, aunque aparecieron esos “déjeme terminar”, pero sin la fricción que en otras oportunidades se le ha visto. Se notó un Jadue trabajado, con clara intención de ir a disputar la candidatura como candidato presidencial de la “oposición”, tarea nada fácil dentro del sector, ya acostumbrado a quiebres y fricciones, y con una política nacional líquida y que viene dando giros continuamente en el último tiempo. Bien lo recordó –durante el programa- Daniel Matamala, pues quizás muchos olvidaron que, a principios de 2019, ya había equipos trabajando en las potenciales candidaturas presidenciales del actual Ministro Alfredo Moreno, y del exministro, Máximo Pacheco Matte. Pero la política actual no está para viejas formas de hacer las cosas, donde se ponía a alguien en un ministerio para que brillara, y diera –con mayor facilidad- el salto. Ambas candidaturas quedaron sepultadas tras el estallido social de octubre. 

El formato permitió el debate, un ritmo constante, pero sin grandes polémicas, pero con la densidad de panelistas “mateos”, que se preparan para una entrevista. Dicho eso, tras el término de la emisión, se puede colegir que Daniel Jadue es un claro candidato presidencial, por lo menos, está trabajando en parecerlo, y en la entrevista, eso se notó. 

Por último, huelga decir -como se señalara en la columna de inicio de este espacio, publicada en este medio la semana pasada- que la no transmisión del programa en señal abierta, merma el alcance hacia la audiencia y, por ende, el impacto político que en el ya lejano pasado tuvo el Tolerancia Cero.. Su emisión solo por cable (CNN Chile) y por plataformas de streaming, encuentra a gente que quiere informarse o que está acostumbrada a esos espacios. 

La decisión, se debería a las negociaciones entre Turner y Viacom, en la que ya parece una eventual venta de CHV (no así de CNN Chile y el CDF).  

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