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Sábado, 20 de abril de 2019
Fin del co-pago no explica todo el aumento

Estado duplica la subvención a colegios del Arzobispado de Santiago

Camila Higuera

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Fotografía: ceas.cl
Fotografía: ceas.cl

Entre 2015 y 2018 la subvención recibida por los 11 colegios dependientes del Arzobispado, a cargo del cuestionado Ricardo Ezzati, pasó de $6.400 millones al año a $11.600 millones anuales. 

Durante los tres últimos años del gobierno de Michelle Bachelet y el primer año del nuevo gobierno de Sebastián Piñera, el Estado realizó 1.702 transacciones a la Corporación de Educación del Arzobispado de Santiago (CEAS), por concepto de subvenciones. En ese periodo (2015-2018) el dinero entregado a los 11 colegios que están bajo la tutela de la Iglesia Católica en la Región Metropolitana supera los 37.900 millones de pesos (unos US$ 60 millones).

En un informe enviado el 21 de enero a la Cámara de Diputados por el subsecretario de Educación, Raúl Figueroa, el dinero recibido por los colegios del CEAS el 2015 fue de unos 6.400 millones, mientras que a fines del 2018 la cifra bordeaba los 11.600 millones de pesos, es decir, casi el doble (ver cuadro). 

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Montos asignados por año / Interferencia
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Un salto tan significativo se podría deber al aumento de la matrícula. Sin embargo, en esos cuatro años el número total de estudiantes enrolados sólo aumentó en 301, pasando de 7.586 a 7.887, lo que equivale a un alza de 4%.

Subvenciones tras el fin al copago

Durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet se implementó la reforma educacional que buscaba terminar con el lucro y el copago en los colegios privados con subvención fiscal. La Ley de Inclusión fue promulgada en 2015 y se comenzó a implementar durante 2016 de manera paulatina.

Los 11 colegios dependientes de CEAS quedaron dentro de esta categoría, es decir, como establecimientos administrados por una entidad privada que recibía fondos estatales para financiarse.

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Número de estudiantes según datos del Mineduc / Interferencia
Interferencia

Al igual que el resto de los colegios que eran subvencionados, tenían la opción de hacer la transición para convertirse en instituciones privadas o pasar a ser gestionados por una fundación o corporación sin fines de lucro, lo que excluye la posibilidad de lucro y supone la utilización y reinversión de todos los fondos recibidos. 

Los colegios subvencionados pertenecientes a organizaciones sin fines de lucro sí pueden recibir aportes de sus sostenedores, pero estos no pueden recuperar el dinero invertido. 

En conversación con INTERFERENCIA, la directora Ejecutiva de CEAS, Magdalena Aninat, aseguró que estos colegios se financian únicamente con los fondos de la subvención estatal: "Vivimos de la subvención que da el Estado como todo el resto de colegios particulares subvencionados de este país", afirmó. 

Con el cambio de la ley en 2016 los colegios con Subvención Escolar Preferencial (SEP) recibieron un aumento de 20% respecto del año anterior, si es que terminaban de manera inmediata con el co-pago. Ese fue el caso de estos 11 establecimientos, y explica en parte el salto en subvenciones entre 2015 y 2016, cuando la red de colegios del arzobispado pasó de recibir un total de 6.400 millones de pesos en 2015 a 9.500 millones al año siguiente.

Pero de haber sido un 20%, el monto de la subvención en 2016, no debió haber superado los 7.680 millones de pesos. Así, según los datos entregados por la subsecretaría a la Cámara de Diputados, al parecer estos 11 colegios recibieron 1.820 millones de pesos adicionales.

Según expertos en educación consultados por INTERFERENCIA, el aumento sostenido de la subvención que han tenido estos colegios a partir de 2016 también puede responder a que los nuevos matriculados sean considerados alumnos prioritarios, que se refiere a estudiantes de menores niveles socioeconómicos  o más vulnerables.

Según la Ley SEP, por cada alumno prioritario el establecimiento recibe un doble monto que la subvención otorgada a un alumno que pertenece a un tramo socioeconómico superior.

Financiamiento después del SEP

El aporte por SEP se recibió hasta el 2016, mismo año en el que se empezaron a recibir las subvenciones SEP prioritarios y preferentes. Los alumnos prioritarios son  los más vulnerables socioeconómicamente y los preferentes son aquellos que no tienen buen desempeño académico y que pertenecen al 80% más vulnerable de la población.

Dentro de los conceptos de pago fuera del SEP, el SEP Preferente y el SEP Prioritario, se encuentran la subvención normal, el SNED, mantenimiento, pro retención, la reliquidación de financiamiento compartido y otro concepto por desempeño difícil.

En el caso de la red de colegios del arzobispado, el monto recibido por concepto SEP entre el 2015 y el 2018 fue de 1.499 millones de pesos en el periodo. La mayor subvención la recibieron por la subvención normal con una suma de 27.800 millones de pesos que corresponde a 73,4% del total de aportes fiscales (ver recuadro).

Nuestro medio ha tratado, desde la semana pasada, contactar en reiteradas ocasiones al departamento de comunicaciones y a la Vicaría de Educación del Arzobispado, sin obtener respuesta.

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