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Viernes, 4 de diciembre de 2020
Extensión de 6 Oriente

La autopista que cruzará el centro de Viña del Mar y que divide a los vecinos

Lissette Fossa

Un proyecto que data de 1997 y que se reanudó en 2018 por el Serviu y la Municipalidad de la ciudad, pretende instalar una autopista en medio de la ciudad, con el fin de descongestionar la calle 15 Norte. El proyecto, de cerca de 1 kilómetro, divide a los vecinos. Entre los detractores están quienes serán expropiados y exigen que la ruta no afecte sus inmuebles, y residentes de la zona patrimonial de población Vergara.

María Victoria Figueroa es profesora y creció en la casa de su padre, en un sector conocido como población Vergara, en Viña del Mar. El barrio es antiguo, lleno de casas patrimoniales, viejos inmuebles con jardines y negocios que llevan años atendiendo a sus vecinos. Su padre permanece en su casa, pero en los últimos años ha comenzado a vivir bajo la incertidumbre de que probablemente será expropiado por el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu).

Según cuenta Figueroa, los vecinos del sector, junto a otros lugares aledaños -11 y 12 Norte, Población Gratry, bajo Santa Inés, Condominio Fabiola e incluso la histórica Feria Libre de 15 Norte- suman cerca de 70 personas que podrían ser expropiadas para realizar el proyecto de extensión de la avenida 6 Oriente, en Viña del Mar. El proyecto del Serviu en conjunto con la Municipalidad de Viña del Mar busca extender con una autopista esta calle, con el fin de descongestionar la calle 15 Norte, sector altamente concurrido y con habituales tacos en horas puntas.

“No entendemos porqué nos tienen que echar a nosotros, vecinos de 6 Oriente,  para mejorar la conectividad de 15 Norte”, opina Figueroa.

El proyecto ya tiene una larga data. El primer anuncio de esta extensión se hizo alrededor del año 1997, con una ruta parecida, con el propósito de extender 6 Oriente. Sin embargo, el proyecto se fue aplazando hasta 2018, cuando se retomó por parte de Tomás Ochoa, quien trabajó como funcionario en la Municipalidad de Viña del Mar y quien es ahora el actual director regional del Serviu. A fines de ese año, la Municipalidad anunció que postularía a fondos para financiar esta obra, que tendría un costo total de 10.300 millones de pesos y que se extiende por cerca de un kilómetro.

“La iniciativa, que contempla obras civiles, expropiaciones y consultorías, cuenta con la aprobación del Serviu y la recomendación técnica del Ministerio de Desarrollo Social, lo que permite realizar la postulación a tres instancias: Fondo Nacional de Desarrollo Regional, Ministerio de Vivienda y Fondos Ley Espejo Transantiago”, informó la Municipalidad en su sitio web.

La iniciativa incluye la reposición de pavimento, y la construcción de un bandejón central, aceras peatonales y un puente. 

Fue así como los vecinos se enteraron del proyecto, por la publicación en la web de la Municipalidad. Y aún es poca la información que manejan. De hecho no conocen la ruta exacta que tendría esta autopista en medio de la ciudad, ya que no han podido acceder a los planos. A través de la información que han recibido los propietarios del sector, han podido reconstruir la ruta que tendrá esta obra, que comenzaría en la Rotonda de Santa Inés y finalizaría en 6 Oriente.

Óptica inmobiliaria

Para el dirigente medioambiental y vecino de Santa Inés, Gonzalo Pávez, la insistencia del Serviu por construir esta obra se debe a que conectará diversos proyectos inmobiliarios y condominios ya construidos con el centro de la ciudad de manera rápida. Incluso, ve con desconfianza que la ruta comience cerca del lugar donde se construirá un condominio en Las Salinas, un controvertido proyecto inmobiliario de la familia Angelini que se realizará en una apetecida zona de la ciudad, pero que fue fuertemente contaminada por petróleo y combustibles hace unos años.

“Fue una ruta anunciada en 2018, en una época en que todavía no sabíamos si se podía sanear la zona para construir edificios, por lo que sospechamos que una de los posibles beneficiados sería el proyecto en el paño Las Salinas”, opina Pávez.

Por su parte, la Inmobiliaria Las Salinas ha afirmado en variadas ocasiones que el proyecto no les favorece y han sido críticos en la prensa local al respecto. La inmobiliaria, de propiedad de Copec, afirmó en el diario La Estrella de Valparaíso, el 8 de octubre de este año que “el proyecto no consideró un futuro desarrollo urbano de Las Salinas en su diseño” y que incluso “elimina el acceso oriente a nuestro terreno, atentando contra un principio fundamental de nuestro proyecto”, que serían la integración peatonal del sector con la comunidad y el acceso expedito al sector.

Por otro lado, muchos viñamarinos miran con buenos ojos que se intente descongestionar el centro de la ciudad. “Siempre hay tacos en Libertad y en 15 Norte”, dice un vecino del lugar. 

“Hay gente que está de acuerdo con que se arregle 6 Oriente, pero vemos que hay desinformación en este proyecto entre los ciudadanos. Se sabe muy poco”, comenta Figueroa.

Para contactarse con los vecinos que serán afectados por las expropiaciones, el Serviu a inicios de octubre un proceso de diálogo. Sin embargo, los vecinos que asistieron a estos diálogos están preocupados: en la reunión el Serviu les informó que el proyecto ya está en proceso de ser licitado y que no se realizaría un estudio de impacto ambiental, ya que este no se justificaría por la magnitud de la obra.

Los vecinos afirmaron al diario La Estrella estar impactados ante la noticia del Serviu. “Esperábamos participar en el diseño del proyecto, pero nos dicen que ya está listo para la licitación, entonces no sabemos para qué son los diálogos”, comenta Pávez.

Para los vecinos organizados en un movimiento que impida la expropiación de sus casas, puede haber otras soluciones para descongestionar el centro de Viña del Mar. “Se puede intervenir 15 norte, tiene un bandejón central grande que puede ser reemplazado por otra vía”, opina Pávez.

La poca transparencia del proyecto es un tema que preocupa a los vecinos y se lo manifestaron a Ochoa en la reunión que tuvieron con el Serviu. Por su parte, la entidad se comprometió a que en la próxima reunión les mostraría a los vecinos los planos del proyecto y los detalles de la licitación, aunque todavía no hay fecha fijada. En medio de esta espera, los vecinos pretenden salvar al menos los sectores patrimoniales que tienen casas de casi cien años y que son parte de la historia de la ciudad.

“Hemos visto a los vecinos abatidos. Un informe de una psicóloga que vio a los vecinos afectados de la población Vergara, dice que hay personas mayores de 70 años que tienen la sensación de no poder volver a empezar sus vidas. Una sensación de desamparo, incertidumbre y de desorientación frente al futuro, que les provoca ansiedad, depresión y falta de ganas de vivir”, comenta Figueroa.

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