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Jueves, 12 de diciembre de 2019
A 50 años de la proclamación del PS

La recta final que llevó a Allende a la Presidencia en 1970

Manuel Salazar Salvo

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Salvador Allende y Aniceto Rodríguez compitieron por la candidatura presidencial del PS
Salvador Allende y Aniceto Rodríguez compitieron por la candidatura presidencial del PS

Septiembre siempre ha sido un mes político. Lo fue hace 50 años, cuando Salvador Allende empezó su campaña presidencial habiendo sido recién investido por el Partido Socialista como su candidato, lo que en la práctica lo convirtió en carta presidenciable de la izquierda. "Soy como la Coca Cola", dijo cuando ganó la nominación.

Hace 50 años, a fines de agosto de 1969, en un pleno del comité central, por 12 votos a favor y 13 abstenciones, el Partido Socialista proclamó a Salvador Allende como su candidato presidencial a las elecciones del 4 de septiembre de 1970.

Hasta última hora su competidor en la interna fue Aniceto Rodríguez, el secretario general del partido, quien aseguraba que Allende ya había perdido en tres elecciones anteriores y que estaba demasiado gastado

Miembros del comité central habían viajado discretamente a todas las provincias del país y conversado con los dirigentes de las 35 direcciones regionales del partido. Solo en dos de ellos encontraron algún respaldo para Rodríguez. Todos los demás apoyaban con entusiasmo al doctor Allende.

El médico socialista, en tanto, afirmaba que él era como la Coca Cola, "un producto metido en la gente". Y que sólo él podía concitar el apoyo de todas las fuerzas de izquierda y a muchos del centro político y a los independientes.

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Foto de Thomas Billhardt
Foto de Thomas Billhardt

Allende fue ratificado el 22 de enero de 1970 por los partidos que integraron la Unidad Popular (UP), coalición que reemplazó al Frente de Acción Popular (FRAP) y que reunió a comunistas (quienes simbólicamente llevaron de pre candidato a Pablo Neruda), socialistas, radicales, socialdemócratas, mapucistas y la Acción Popular Independiente (API).

Intento sedicioso

A fines de marzo de 1970, ya lanzadas las campañas, el gobierno de Eduardo Frei Montalva denunció un conato sedicioso que encabezó el general en retiro Horacio Gamboa, quien fue detenido junto a otros 25 conspiradores. Un mes después, a fines de abril, dos oficiales y 12 suboficiales de la Escuela de Fuerzas Especiales del Ejército fueron dados de baja. Se les acusó de actividades en concomitancia con el entonces clandestino Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR). Los oficiales fueron identificados como el capitán Florencio Fuentealba, hermanastro del mirista Luciano Cruz, y el teniente Mario Melo. En los días siguientes, éste último se integró al equipo de seguridad de Allende.

En Linares, a fines de ese mismo mes, fue asesinado a palos por un grupo de dueños de fundos el ingeniero agrónomo Hernán Mery, de la Corporación de la Reforma Agraria (CORA), en el primer caso fatal durante la reforma agraria del gobierno de Frei Montalva.

La Iglesia católica emitió el 27 de mayo un documento donde se pronunció a favor de la Reforma Agraria y de los campesinos. Igualmente justificó la violencia si ella era producto de la miseria y del abandono. Por esos días el Centro de Opinión Pública, que dirigía Eduardo Hamuy, entregó su última encuesta de cara a los comicios presidenciales: Jorge Alessandri (derecha) 36,1 %; Tomic, 30,8% (Democracia Cristiana); Allende 25,6 % (UP).

Mientras, en la quinta de recreo El Rosedal, en la Gran Avenida, cerca de lo que hoy es la Estación Ovalle del Metro de Santiago, centenares de sus partidarios ofrecieron un almuerzo de homenaje al general Roberto Viaux, quien en octubre de 1969 se había levantado en contra del gobierno, exigiendo mejores condiciones económicas para las fuerzas armadas. En ese almuerzo, Viaux anunció que no tenía la intención de postular a la Presidencia; pero advirtió que estaba dispuesto a encabezar cualquier movimiento de rebeldía, si la situación del país así lo demandaba.

Se inicia la violencia

El otoño y el invierno de 1970 fueron inusualmente violentos. Se multiplicaron los bombazos y los atentados, las ocupaciones de terrenos urbanos y de fundos. El MIR redobló sus asaltos, aparecieron nuevos grupos violentos y, entre ellos, algunos conjurados que temían al triunfo en las elecciones del abanderado socialista.

A fines de agosto, el subsecretario del Interior, Juan Achurra, acusó a los comandos de las tres candidaturas presidenciales del clima de violencia previo a la elección.
 
El 1 de septiembre una encuesta Gallup concedió una  amplia ventaja a Alessandri, con el 41,5%; Tomic con el 29% y Allende con el 28%.
Salvador Allende cerró su campaña en una concentración efectuada en Alameda, desde Irene Morales hacia el centro, donde reunió a 800 mil personas, según el diario de los comunistas, El Siglo

Las elecciones presidenciales se desarrollaron en total normalidad. Triunfó el doctor Allende, de la Unidad Popular, quien recibió 1.075.616 sufragios (36,3 %), logrando la primera mayoría relativa. Segundo, Jorge Alessandri, con 1.036.278 (34,9%); y tercero, Radomiro Tomic, con 824.849 (27,8%). Tomic reconoció su derrota a las 22 horas en una declaración que leyó en la sede del Partido Demócrata Cristiano (PDC).

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Afiche de la campaña de Allende de 1970
Afiche de la campaña de Allende de 1970

A las 2:00 de la madrugada del día 5, desde los balcones de la Federación de Estudiantes de Chile (FECh), Allende confirmó su victoria. Llamó al pueblo a la serenidad y a la disciplina.
Grupos de familias acomodadas iniciaron un éxodo hacia Argentina y otros países. Se realizaron manifestaciones callejeras, principalmente de mujeres y jóvenes, gritando consignas como Queremos libertad y Chile sí, Cuba no. Se denunció un pánico financiero con el retiro de fondos de bancos y de asociaciones de ahorro y préstamos.

El dólar negro se fue a las nubes y se transó con urgencia, llegando en algunos casos a 80 escudos por dólar. Se designó a Pedro Vuskovic como enlace entre la UP y el gobierno. El Partido Socialista (PS) declaró que la actitud de la derecha era sediciosa y llamó a los Comandos de la Unidad Popular, CUP, a mantenerse movilizados.

Nace Patria y Libertad

La  DC designó una comisión para que tomara contacto con la UP a fin de llegar a un acuerdo sobre garantías democráticas. Benjamín Prado, presidente de la tienda, declaró que "si el señor Allende otorga de un modo real y eficaz las garantías necesarias que tenemos el deber de solicitar, en algunas materias vitales, puede esperar una decisión favorable de nuestra parte".

Se constituyó entonces el Movimiento Cívico Independiente Patria y Libertad que encabezó el abogado Pablo Rodríguez Grez, quien afirmó que el pueblo elegirá entre democracia y marxismo y que actuarán por la razón o la fuerza. Los alessandristas declararon que "la responsabilidad de defender nuestra soberanía y libertad recaerán principalmente en el PDC".

El director de Investigaciones, Luis Gaspard, aseguró que "actuaremos en la forma más enérgica y drástica posible para reprimir cualquier tipo de atentado, provengan de donde provengan". El 9 de octubre fueron detenidos cuatro sujetos portando una gran cantidad de dinamita y acusados de actos terroristas. Se les identificó como Dante Poli Garaycochea, Jorge Roberto Rodríguez, Mario Tapia Salazar  y Eladio Arancibia Hidalgo, capitán en retiro de la Armada. Se les atribuyó militancia en una denominada Vanguardia Nacional Libertadora, vinculada a Patria y Libertad y a la Democracia Radical. En los días siguientes se sucedieron los atentados explosivos.

El 22 de octubre, el comandante en jefe del Ejército, general René Schneider, fue víctima de un atentado criminal. El automóvil en que viajaba fue  interceptado por cuatro vehículos y el militar acribillado en su interior. El gobierno decretó Estado de Emergencia y toque de queda en todo el país.

En medio de la conmoción pública, Salvador Allende, fue ratificado por el Congreso como presidente electo. Una semana después anunció su primer gabinete: Interior, José Tohá (PS); Relaciones Exteriores, Clodomiro Almeyda (PS); Economía, Pedro Vuskovic (independiente); Hacienda, Américo Zorrila (PC); Educación, Mario Astorga (PR); Justicia, Lisandro Cruz (API); Defensa, Alejandro Ríos (PR); Obras Públicas, Pascual Barraza (PC); Agricultura, Jacques Chonchol (MAPU); Tierras, Humberto Martones (PSD); Trabajo, José Oyarce (PC); Salud, Oscar Jiménez (PSD); Minería, Orlando Cantuarias (PR); Vivienda, Carlos Cortés (PS); y, Secretaría General de Gobierno, Jaime Suárez (PS).

El  3 de noviembre, Allende asumió la primera magistratura de la nación. Delegaciones especiales de 73 países y otros invitados de la Unidad Popular, asistieron al acto en el Congreso Nacional. En la tarde, el pueblo salió a la Alameda a celebrar.

Las primeras reformas

Al día siguiente, entraron en vigencia las reformas constitucionales acordadas meses antes: derecho a voto para los mayores de 18 años y los analfabetos, mayores atribuciones económicas y presupuestarias para el jefe del Ejecutivo, creación del Tribunal Constitucional para dirimir conflictos entre los poderes del Estado y facultad al presidente para convocar a plebiscito cuando existan conflictos insalvables con el Congreso.

Allende pronunció un discurso en el Estadio Nacional. Anunció que se acabaría con los monopolios, con los latifundios y que se realizaría la nacionalización de las riquezas básicas. En los días siguientes los ministerios de Educación y Salud anunciaron un vasto plan de alfabetización; el canciller Clodomiro Almeyda notificó el apoyo de Chile para que China ingresara a la ONU y la pronta reanudación de relaciones diplomáticas con Cuba y otros países socialistas. El cardenal Raúl Silva Henríquez dijo que las reformas básicas contenidas en el programa de la UP eran apoyadas por la Iglesia Católica.

El ministro de Agricultura, Jacques Chonchol, anunció la fijación de precios para la leche y el trigo; el ministro de Hacienda, Américo Zorrilla, envió una proposición al presidente Allende para fijar los sueldos de ministros, eliminando “colgajos” y “pitutos” que cuadruplicaban los salarios.

El Tesorero General de la República ordenó retirar de las listas de remates por deudas tributarias a las propiedades de avalúos bajos. Se establecieron convenios para facilitar la puesta al día de los deudores.

Las noticias de cambios se multiplicaron: El reajuste para 1971 sería del 100% respecto al alza del costo de la vida y se estudiaban reajustes mayores para las rentas más bajas; quedaron eliminadas las entradas de favor al Estadio Nacional; la asignación familiar obrera sería duplicada; se inició la entrega de 480 millones de litros de leche para madres y niños; se congelaron los cánones de arriendo para todo el año; se rebajaron las tarifas eléctricas; habría un pan único con precio fijo;  el Banco Central rebajó en un 50% los intereses a los créditos para los pequeños productores agrícolas y asentados.

Así terminó el primer año del gobierno popular.

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