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Martes, 22 de septiembre de 2020
Dinero y poder

La secreta ambición política de Bernardo Larraín Matte

Víctor Herrero A.

El jefe de la Sofofa ha tratado de mostrarse como alguien moderado. ¿Por qué? El heredero de la fortuna de la Papelera cree que podría ser candidato a la Presidencia de la República.

Bernardo Larraín Matte, el actual timonel de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) -la poderosa asociación de industriales de Chile que se fundó en 1883 y cuyo primer presidente fue Agustín Edwards Ross- tiene una ambición secreta: quiere ser Presidente de la República de Chile.

Sobrino de Eliodoro Matte e hijo de Patricia Matte -dueña y señora de la Sociedad de Instrucción Primaria, una de las organizaciones educacionales que más plata recibe del Estado- Bernardo Larraín Matte ha tratado de seguir los pasos de Jorge Alessandri Rodríguez: ser presidente de la influyente Confederación de la Producción y Comercio (CPC) y después saltar a la presidencia del país.

En lo primero falló a fines del año pasado, cuando, pese a todo el lobby que desplegó en el mundo empresarial, no logró evitar que Juan Sutil ascendiera a ese podio. La idea de Larraín Matte era convertirse en presidente de esa poderosa rama del gran empresariado para usarla como plataforma para sus ambiciones políticas mayores.

¿Qué le jugó en contra? La colusión del papel confort, liderada por la Papelera (CMPC) que ha estado bajo el mando de su familia por tres generaciones, le abrió un flanco que, hasta el día de hoy, debilita al jefe de la Sofofa.

Después de conocerse el fallo de la Corte Suprema, que aumentó las multas a la CMPC y mostró que la Papelera había obligado a sus rivales a coludirse para estafar a los consumidores chilenos, se le vino la noche a Larraín Matte. En una entrevista con INTERFERENCIA, el ex dirigente bancario y ex presidente del directorio de LAN, Jorge Awad, aseguró que “Bernardo Larraín Matte debería presentar su renuncia a la Sofofa”.

Según supo nuestro medio, varios empresarios le han enrostrado este asunto al sobrino de Eliodoro Matte. ¿Cómo es posible que el miembro de una familia empresarial que se coludió para estafar a millones de chilenos sea ahora uno de los máximos representantes de ese mundo de los negocios?

Yo, Pyme

Un cliché económico en Chile es que todos están preocupado por las pyme. Tanto gobiernos de centro-izquierda como de centro-derecha han hablado de la importancia de estas empresas, que otorgan más del 80% del empleo del país. Y lo han hecho, sobre todo, durante campañas electorales.

Y Bernardo Larraín Matte, perteneciente a una de las familias más acaudaladas de Chile, se ha subido a ese carro.

Cercano al partido Evópoli, liderado por los hijos de la tradicional oligarquía chilena, Bernardo Larraín ha tratado en los últimos meses presentarse como una figura más transversal y pro-pyme. Sin embargo, varios hechos no lo acompañan.

Para empezar, el banco de su familia -BICE- ha sido una de las entidades que menos créditos ha otorgado a la pyme en medio de la pandemia del coronavirus. Hasta el viernes de la semana pasada, apenas había aprobado 55 créditos, frente a miles entregados por el Banco Santander o el Banco de Crédito e Inversiones (BCI), dedicados en gran parte a restoranes y bares, que es uno de los rubros más afectados por la crisis.

Es más, mirando hacia atrás sólo un par de años, Larraín Matte fue uno de los empresarios que empujó en contra del pago a 30 días para los proveedores de grandes empresas, manifestando su opinión de que debería ser a 60 días.

En medio del estallido social, a fines de octubre e inicios de noviembre de 2019, representantes de las pymes pidieron a las grandes empresas atrasar en unos días el pago de pasivos para enfrentar la crisis de liquidez. “Me llamó Luis Enrique Yarur y el asesor del BCI Óscar Guillermo Garretón para decirme que tenía razón”, afirma un empresario. “Se portaron muy bien, pero cuando le pedí lo mismo a Bernardo Larraín, llegar a fines de mes, no obtuve respuesta alguna”, asegura este hombre de negocios.

En las últimas semanas, el heredero de la fortuna de la Papelera ha apostado por dos vías para construir su imagen política.

La primera es presentarse como un hombre pro-pyme, pese a ser representante de los grandes y tradicionales empresarios del país. El reciente cambio en el directorio de la Sofofa apunta a eso. 

“La nueva mesa de la Sofofa corresponde a cambios cosméticos; Bernardo Larraín cambia los nombres para mantener su poder”, asegura un importante empresario al tanto de los pormenores. “Bernardo los cambia a su antojo, y se asegura el poder en ese gremio, porque cuando dejas de ser consejero ya no tienes prensa; es, en el fondo, una manera de mantener su poder”.

La segunda es construir una plataforma política transversal para mostrarse como un hombre de centro. Para ello incorporó a Javiera Parada, hija de uno de los tres profesores degollados en marzo de 1985, así como a otras figuras de ‘todos los sectores’, para apuntalar su apuesta política.

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Comentarios

Comentarios

Malito el ojito de Bernardo Larraín Matte, primero no pudo ganar la presidencia de la patronal CPC y ahora quiere apuntar a ser presidente de la mano de Javiera Parada, anda clarito...Que se dedique a ganar plata, porque para la politica no tiene dedos para el piano. Le falta mucho.

Si llegará a salir presidente nuevamente un empresario con un prontuario económico, es señal de que no somos.

Bernado Larraín es como todos los empresarios, buscan el aprovechamiento político, para mantener el Poder económico. Jamás vocación real al servicio público

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