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Sábado, 18 de Septiembre de 2021
Además de 'La Batalla de Chile'

Otros documentales que TVN no quiso exhibir: fanáticos de Pinochet, pintores “muy viejos” para la TV y el dueño de El Mercurio

Diego Ortiz
Camilo Solís

Similar a La batalla de Chile, INTERFERENCIA recopiló casos de obras que el canal público nacional compró pero jamás transmitió, o bien, como El Diario de Agustín, que tuvieron que emitir después de intervenir la justicia. Cierran la lista I love Pinochet y un capítulo de Amores a la chilena, donde se narra la historia entre José Balmes y Gracia Barrios. 

Televisión Nacional de Chile (TVN), -la única señal pública en territorio nacional- durante su historia no quiso emitir varios documentales cuyos derechos si había pagado.

En I Love Pinochet (2001) -documental que muestra al pinochetismo y sus adherentes, tales como Joaquín Lavín, Patricia Maldonado y Hermógenes Pérez de Arce- el canal nunca exhibió la cinta hasta que expiraron los derechos en 2005. El diario de Agustín (2008), cuya temática gira en torno al rol de El Mercurio durante la dictadura, fue exhibido sólo después de que la Corte de Apelaciones de Santiago declarara admisible un recurso de protección interpuesto por su autor contra el canal por no transmitirlo. La historia de Chile a través de la relación entre los premios nacionales de Artes Plásticas, José Balmés y Gracia Barrios, no fue emitida según su propia autora, Alejandra Carmona, porque desde producción “no querían gente tan vieja como protagonistas”. 

Estas decisiones -cuya justificación, salvo el caso de la historia de Balmés y Barrios, se desconoce- cobran especial relevancia este fin de semana, cuando se cumple un hito, o más bien, una deuda histórica con los documentales chilenos: luego de 46 sin que alguna señal televisiva se interesara en adquirir los derechos, el canal privado La Red estrenará finalmente en la televisión chilena la premiada trilogía documental sobre el golpe militar chileno, La batalla de Chile. 

La Red emitió ayer La insurrección de la burguesía (1975), la primera película; hoy exhibirá El golpe de estado (1976), la segunda parte; y mañana El poder popular (1979), tercera y última parte de la trilogía. 

A propósito de esto, en conversación con nuestro medio, desde La Red mencionaron que “estamos en un proceso de búsqueda de todo tipo de materiales que tengan algo importante que decir sobre el país y que no hayan tenido suficiente divulgación, hay producciones sobre cuestiones medioambientales, culturales, te todo tipo que valen la pena”, agregando que “lo que está haciendo La Red es que se está convirtiendo en una especie de canal público. Está haciendo lo que tendría que hacer el canal que tiene esa calificación”

Efectivamente, para muchos, el lugar idóneo para transmitir la trilogía de Patricio Guzmán era TVN, dado que es el único canal público del país, pero esto nunca ocurrió. Sí compró los derechos para publicar otro documental de Guzmán: en julio de 2013 emitieron Nostalgia de la Luz, obra que trata sobre la búsqueda de los restos de detenidos desaparecidos. Sin embargo, la programación de TVN estuvo lejos de dejar satisfecho al cineasta. A través de una carta al director ejecutivo del canal público chileno, Mauro Valdés, Guzmán denunció que sabotearon su película al emitirla desde el minuto 35, sin su introducción, pasando “varios fragmentos dispersos, algunos de ellos dos veces”. (Revise acá la carta del cineasta). 

El canal, el cual contactado por INTERFERENCIA indicó que “TVN ha sido desde los años 90 el canal que más documentales y obras de realizadores chilenos ha exhibido en televisión abierta, dando cabida a la producción audiovisual independiente y promoviendo la cultura nacional”. 

Como ya se anticipó en este artículo, Guzmán no es el único descontento por las decisiones del canal, el cual contactado por INTERFERENCIA indicó que “TVN ha sido desde los años 90 el canal que más documentales y obras de realizadores chilenos ha exhibido en televisión abierta, dando cabida a la producción audiovisual independiente y promoviendo la cultura nacional”. 

Esta redacción tomó contacto con una fuente conocedora de la interna del canal, con largo paso al interior de éste, quien aseguró que TVN no censura, sino más bien optan por no emitir este tipo de documentales por razones comerciales. “Es desidia con la cultura, porque al final son canales privados y no se atreven no sólo con ciertas temáticas, sino también con ciertas narrativas”.

A continuación, revisa el caso a caso de los tres documentales que TVN pagó pero no emitió.

El diario de la dictadura

El sábado 5 de julio de 2014 se estrenaría oficialmente en TVN El diario de Agustín (2008), aclamado documental del director Ignacio Agüero, en cuyos 80 minutos de duración se exhibe material sobre el controvertido rol y participación que tuvo el añoso diario de Agustín Edwards, El Mercurio,  para el Golpe de Estado y posterior dictadura de Augusto Pinochet.

Sin embargo no se transmitió el 5 de julio, sino que el domingo 6 de ese mes. Esto porque TVN decidió que el estreno de esta galardonada cinta -fue la ganadora del Premio Altazor en 2009- fuera emitida por fin en la televisión chilena en horario de transnoche a las 00:30 horas, al final de toda la programación del día. 

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Programación del 5 de julio según diario de la época.
Programación del 5 de julio según diario de la época.

El estreno de esta obra en la televisión nacional tuvo que esperar cuatro años, luego de que TVN comprara los derechos de emisión en 2010 sin que accediera a ponerla en programación durante todo ese tiempo. Esta omisión fue calificada por el propio Agüero y el mundo de la cultura como abierta censura, lo que motivó numerosas acusaciones contra TVN de ceder ante presiones de los Edwards.

El pleito escaló a tribunales, debido a que el director de la obra decidió presentar un recurso de protección contra TVN por no querer emitir el documental, el cual escaló hasta la Corte Suprema de justicia, donde el canal público tuvo que dar explicaciones de por qué no había estrenado el documental pese a haber comprado los derechos cuatro años atrás.

Consultados desde INTERFERENCIA sobre el caso de El diario de Agustín, en TVN destacaron que "entre los cientos de documentales que ha exhibido, se encuentra "El Diario de Agustín", emitido el 5 de julio de 2014", pero no mencionaron los años que tuvieron que pasar, y tampoco el pleito judicial.

Tampoco que el documental se pasó en horas del trasnoche en el que la audiencia se reduce fuertemente.

Anecdóticamente -o no- El Mercurio, decidió que en la edición impresa de la época, no debía aparecer anunciado en la programación televisiva el estreno del documental de Agüero, omitiendo sin explicar razones que El diario de Agustín se transmitiría ese día de julio.

“No quieren mostrar cosas ‘de viejos’”

Con tristeza más que otra cosa, la documentalista Alejandra Carmona relata a INTERFERENCIA el destino que tuvo un documental del que se siente tremendamente orgullosa. Realizado para la sección Amores a la chilena, del programa El Mirador en TVN, el cortometraje sobre la relación entre la pintora Gracia Barrios (Premio Nacional de Artes Plásticas en 2011) y José Balmés (Premio Nacional de Artes Plásticas en 1999) fue financiado por el canal público nacional pero jamás emitido. Peor aún, todo el material grabado permanece aún en el canal, sin que su directora tenga acceso a lo realizado. 

¿La razón? Según explica Carmona, desde producción le dijeron que no sería transmitido porque no querían gente vieja como protagonistas. “No quieren mostrar cosas ‘de viejos’”, explica.

“Los grabé durante una semana y era un lindo material donde hablaban de cómo se conocieron, de la época de los ‘60, de los ‘70, del golpe de estado, de cómo fue su amor en resistencia”. En resumen, Alejandra Carmona define el documental como “un recorrido de la historia de Chile a través de la pintura y el amor”

“Los grabé durante una semana y era un lindo material donde hablaban de cómo se conocieron, de la época de los ‘60, de los ‘70, del golpe de estado, de cómo fue su amor en resistencia”. En resumen, Alejandra Carmona define el documental como “un recorrido de la historia de Chile a través de la pintura y el amor”; el cual siempre contó con el apoyo directo de su editor en aquel momento, Vicente Parrini. 

Pero no es el único caso. Para el mismo programa, dirección volvió a desechar una de sus obras. “Se trataba de la historia de un vedetto y su pareja, al que grabé sin censura, mostrando harta carne, minas vueltas locas”, cuenta, agregando también un toque desesperanzador acompañado de imágenes de pobreza en la comuna de Renca -donde vivía la pareja- y de música más bien triste; logrando dar con un relato nostálgico de la vida “sórdida de una pareja que tiene que prostituirse para sobrevivir”. 

Este caso, a diferencia de la historia de los pintores Balmés y Barrios, es más entendible para Carmona. “Era medio transgresor”, reflexiona, bajo una línea editorial donde “todo tenía que ser light y happy”. 

Amor por Pinochet

“Misión cumplida (...) dígalo a todo el mundo. La patria está completa. Nosotros decimos que la patria está completa porque está el tata de vuelta”, dice una mujer de la tercera edad y pelo rubio que viste una ancha camiseta blanca con las palabras “Pinochet I love you. Chile”. El escenario: un festejo al aire libre, con asado, cuecas y banderas. El motivo: celebrar el regreso del general Augusto Pinochet después de su arresto en el viejo continente. 

Las imágenes corresponden al documental “I love Pinochet” (2001) de la directora Marcela Said, cuando en 53 minutos mostró el fenómeno del pinochetismo en Chile, exhibiendo la alegría de chilenos anónimos y públicos por la libertad del dictador

El documental consiguió gran éxito, fue premiado en el extranjero, y emitido en la televisión francesa, inglesa, suiza y también australiana. Le valió a Said el reconocimiento internacional, lo que la llevó incluso a realizar largometrajes con financiamiento exclusivo en el extranjero. 

Es el caso de “Opus Dei: una cruzada silenciosa” (2006), documental que se adentra en los escabrosos secretos de la conservadora prelatura católica. Se trata de una cinta producida en Francia y pensada para la televisión francesa y europea. Sobre esta cinta, Said mencionó en 2006 a la revista especializada en cine Mabuse que “TVN compró I love Pinochet, y dos veces se ha programado pero al final no lo han mostrado. Hoy están negociando con otro canal que lo quiere comprar para mostrarlo. Es una locura. TVN, el canal estatal, no ha mostrado el documental por razones políticas, y finalmente es otro el canal que va a mostrarlo cuatro años después”.

Sobre distribuir películas en Chile, Said señaló que en la televisión chilena “hay mucha autocensura (...) yo entiendo el hecho de que un país ha vivido en dictadura, acostumbrado a estos patrones latifundistas que basta con una llamadita por teléfono para que más de alguno pueda tener problemas, impide a muchos actuar en plena libertad. Es decir, aunque la película guste, prefieren no arriesgarse, es cosa de ver lo que pasó con I love Pinochet, comprada por TVN y luego censurada, ¿cómo es posible?

En respuesta a las consultas de INTERFERENCIA, desde TVN señalaron que efectivamente los derechos fueron adquiridos por TVN, pero que al expirar estos en 2005, no se pudo nunca exhibir el documental.

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Comentarios

Comentarios

Durnte 48 años ese canal ha sito todo menos el canal de los chilenos, simplemente un aparato de propaganda del poder, debería desaparecer....parece mentira que alguna vez el talento de Víctor Jara compuso "charagua", para los espacios de continuidad...después de eso solo vimos ahí la abyecta perfomance de periodistas lameotas y farándula de la peor

Muy buenos los reportajes que he leido de uds,. Además son un Medio muy comprometido con lo que sucede en el país,

He aquí una demostración de que es malo para las elites tener al pueblo informado y/o educado (llámese si quiere consumidor, contribuyente, gente, público, etc).

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