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Miércoles, 12 de diciembre de 2018
Regimiento de Copiapó

Teniente acusa persecución por denunciar pérdida de armas en el Ejército

Victoria Viñals

Allanamiento, secuestro y tortura psicológica son algunos de los “aberrantes y humillantes hechos” que denuncia el teniente Gonzalo Jaña en una carta enviada al Presidente Piñera. Estas prácticas habrían comenzado luego de que él denunciara el robo de material de guerra al interior de su regimiento.

“Al Presidente de la República, excelentísimo señor Sebastián Piñera Echeñique:

Respetuosamente me dirijo a US con la finalidad de dar a conocer una serie de desafortunados e increíbles hechos que afectaron tanto al suscrito como a otros integrantes de la Institución, por el simple hecho de ser un hombre honrado y probo, y cometer tan “aberrante deslealtad” contra el Ejército de Chile, al denunciar una serie de irregularidades en las oficinas de la Contraloría General de la República, hecho del cual jamás vacilé, producto de que confié en el Estado de Derecho imperante, y la serie de protecciones que amparan al funcionario público que denuncia una irregularidad, y de la cual, estamos obligados por ley a realizar, pero que de todas formas, el Ejército de Chile se las arregla para ocultar la información por medio de actos opresivos (...) y peor aún, vengándose contra sus propios funcionarios por medio de la aplicación de una serie de sanciones”.

Con estas palabras comienza una carta enviada por el teniente en activo del Ejército, Gonzalo Jaña. La misiva enviada este año buscaba obtener la ayuda e intervención del mandatario en su caso. INTERFERENCIA tuvo acceso al documento que relata los episodios vividos por el militar.

Robo de armamento

Dentro de sus funciones habituales, el teniente Gonzalo Jaña tenía que pasar revista. Es decir, contabilizar elementos de armamento pertenecientes al Regimiento N° 23 de Copiapó para mantener el control de los elementos que se mantienen en las unidades militares. En concreto, estas revisiones implicaban apersonarse en la bodega, contar los armamentos, señalar que estaban todos los elementos que estaban registrados y firmar un libro.

Como oficial de semana, Jaña se dirigió a hacer su labor de fiscalizador. En el almacén, le tocó fiscalizar los más de 100 yataganes que guardaba su regimiento. “Estaban todos los yataganes revueltos porque había tres almacenes dentro de uno y las cajas chicas sin llave. Faltaban cinco”.

Con esta información dio aviso al segundo comandante del regimiento, quien tomó razón de esto, pero no tomó las medidas correspondientes previstas para estos casos.  

Tiempo después le volvió a tocar contar los yatacanes. De nuevo se dio cuenta que faltaban y avisó a su jefe directo, quien se encargó de revisar nuevamente y se detectó que además de estas piezas, faltaban elementos en el regimiento.

Esto dio pie a un sumario administrativo y una investigación en la Fiscalía Militar. En el sumario administrativo, se inculpó al teniente Jaña de no haber informado la situación. Sin embargo, no se determinó que había pasado con el armamento sustraído.

Por parte del fiscal militar, Jaña fue sobreseído.

El allanamiento

De manera paralela a los procesos sumarios, Jaña sufrió la “brutal denigración y el opresivo actuar” por parte del comandante del Regimiento Copiapó, el coronel Andrés Rudolff, quien ordenó una inspección a todos los almacenes de material de guerra del Regimiento.

Según relata en su carta a Piñera, cuando el teniente coronel Carlos Olivares Oyanguren llegó con un equipo a revisar el taller de mantenimiento a su mando, “se ensañaron por completo, revisando cajones, closets, muebles, sobre el techo de las oficinas, archivadores, basureros, rompiendo y pateando todo”.

Después del allanamiento fue, junto a otros militares en la misma situación, donde una abogada a contar lo que les había pasado. El 22 de abril de 2016, la abogada Yvonne Ramírez le envió una carta al coronel Rudolff donde defendía la inocencia de Jaña y los otros militares, del delito de robo de material de guerra. También rechazaba la actitud de las autoridades del regimiento por considerar que los estaban hostigando asumiéndolos como responsables de ese ilícito sin una condena, vulnerando sus derechos al debido proceso, a la defensa y a la presunción de inocencia.

Poco antes y poco después del allanamiento en su oficina, Jaña sufrió dos interrogatorios.

En el primero, fue retenido en el regimiento, impidiéndole la salida pese a que estaba fuera de su jornada de laboral. “Me obligaron a quedarme en la unidad. Yo no estaba armado y me retuvieron. No me dejaron salir por la guardia y me interrogaron. Yo no sabía a lo que iba, nadie me dio una explicación. Entro a una oficina y me estaban esperando cuatro personas de la Unidad de Inteligencia. Ellos querían que yo me incriminara, que dijera que yo me había robado los yacatanes”, relata.  

Pero Jaña no reconoció los hechos.

Después del allanamiento hubo un segundo interrogatorio, donde se le acusó de lo mismo y se le volvió a amedrentar para que se auto inculpara. Sobre este interrogatorio, la carta de la abogada señala: “El oficial Jaña fue retirado de su guardia para ser interrogado y obligado a participar de este procedimiento portando, incluso, su pistola con carga, sin que nadie advirtiera este hecho grave y nadie sopesara las consecuencias que pudo haber tenido un interrogatorio ilegal a un oficial armado”.   

"Los aberrantes y humillantes hechos ocurridos a este Oficial infrascrito al interior del Regimiento N° 23 “Copiapó” durante los años 2016 y 2017, en pleno Estado de Derecho, bajo un Gobierno Democrático, y a más de 28 años del término de la Dictadura Militar. Debo expresar que fui víctima de tortura, además, no es la primera vez que integrantes de la Institución cometen actos atroces en contra de sus propios funcionarios, a quienes forman en las escuelas matrices, ya sea en la Escuela Militar o Escuela de Suboficiales, con altos valores de respeto, templanza, abnegación, disciplina, etc., haciéndome cuestionar muy profundamente los actos a los cuales fui sometido, ya que no se dan de la mano con lo que se inculca y las atrocidades que viví, por parte de agentes del Estado en mi contra", señala la carta al Presidente que aún no tiene respuesta.

*Esta es la primera entrega de una serie de artículos sobre el caso del teniente Gonzalo Jaña y el Regimiento N° 23 de Copiapó.

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DOY FE EN CONFIRMAR QUE DICHA DENUNCIA POR ESTE MEDIO DE DIFUSIÓN PUBLICA., ES ACERTADA EN SU CONTEXTO., LA INFORMACIÓN PUBLICA DADA A CONOCER POR ESTE MEDIO Y LA VERSIÓN ENTREGADA POR DICHO OFICIAL ES REAL SOY PADRE DE UNO DE LOS EX-CB2|° DEL EJERCITO EL CUAL LA UNIDAD REGIMENTARIA AL MANDO DEL CORONEL ANDRES RUDLOFF ALVAREZ "COMANDANTE DEL REGIMIENTO N°23 "COPIAPO" DIO DE BAJA A SUBALTERNO POR DENUNCIAR ESTE HECHO EN FORMA INTERNA INSTITUCIONAL., EL SUSCRITO TAMBIÉN AGREGA QUE EL 2DO. CDTE. CARLOS OLIVAREZ OYARGUREN SE ENCUENTRA ACTIVO EJERCIENDO MANDO; ACUSADO DE CUASI DELITO CAUSANTE DE LA MUERTE DE 42 SOLDADOS CONSCRIPTOS CASO ANTUCO., (Carlos Olivares, capitán 840 días, acusado por cuasidelito de homicidio ) Carlos Olivares, capitán 840 días, acusado por cuasidelito de homicidio Fuente: Emol.com - https://www.emol.com/noticias/nacional/2006/02/09/210476/cereceda-condenado-a-5-anos-y-un-dia-de-presidio-efectivo-por-caso-antuco.html. LO ANECDÓTICO ES QUE SE ENCUENTRA ACTIVO DENTRO DE LA INSTITUCIÓN CASTRENSE Y EJERCIENDO MANDO. ESTO ES SOLO UNA PEQUEÑA RESEÑA DE ANTECEDENTES.....ATTE. MIS RESPETOS Y SALUDOS.

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