No sé quien podría tragarse esa idea de Chile un país a las puertas del desarrollo. Es cosa de bajarse del auto, tomar un bus de Transantiago y cruzar Santiago de Oriente a Poniente o Norte a Sur para ver la pobreza de esta ciudad. O caminar por aquellos cerros de Valparaíso que no visitan los turistas. Sólo por nombrar un par de lugares. Más encima con mi ignorante centralismo.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios