Análisis y Opinión

“El fútbol chileno atraviesa un momento crítico. La discusión de fondo no es si los clubes fueron escuchados lo suficiente. La discusión es si el modelo de sociedades anónimas deportivas cumplió su promesa de profesionalizar, transparentar y fortalecer el deporte. Si la respuesta es ambigua -o derechamente negativa-, entonces la profundidad de la reforma no es una exageración: es una consecuencia”.

“En algún momento, Asskha transformó el escenario en un café-concert, algo dificilísimo de lograr en Viña, porque el festival exige un formato masivo, de estadio. Pero ella se echó al público al bolsillo. Las pifias duraron hasta la 1:35 de la madrugada, una hora después de que terminara su rutina, porque la gente exigía su regreso. Esa reacción demuestra que Asskha logró sintonizar a la perfección con la Quinta. Sin embargo, aquí asoma la gran tensión histórica que el certamen arrastra: la idea misma de lo que es el festival. ¿Es un show estrictamente televisivo o es un espectáculo en vivo para la Quinta Vergara?”

“En un fútbol que hace tiempo convive con estadios semivacíos, cuestionamientos dirigenciales y sospechas estructurales, el Superclásico sigue siendo una de las pocas ceremonias que todavía convoca atención total. Aunque añoremos los tiempos en que en cada justa los hinchas de ambos cuadros repletaban los coliseos”.

“Cuando la imparcialidad se reduce a una fórmula declarativa y el deber de revelación se relativiza, la justicia deja de operar como límite al poder. Se transforma, más bien, en un espacio donde el poder aprende a moverse con ventaja, protegido por la corrección ritual del proceso. Ese es el riesgo que estos episodios revelan, y ese es el patrón que merece ser observado con atención”.

“Cuando un club diminuto encabeza la tabla, la reacción automática es condescendiente: “ya se va a caer”, “no le va a durar”, “cuando enfrente a los grandes se acaba la historia”. Esa narrativa no es análisis, es defensa del orden simbólico. Es la necesidad de que la jerarquía histórica se imponga para restaurar la calma”.

Hay uniformados en retiro y en servicio que comentan y sienten que por fin llegó su momento. Se perciben reivindicados. Creen que el péndulo de la historia vuelve a su favor y que esta vez nadie los cuestionará. Se juntan en cafés para crear lo que ellos llaman un servicio de inteligencia anexo, listas negras de opositores y diseño de operaciones para “salir a las calles a buscar octubristas”. Ya no hablan de ganar debates, sino de “aplastar enemigos”. Esa sensación de protección política es un combustible peligroso para Kast.

En tal escenario, pierde la “U”, pierde el fútbol, perdemos todos. Salvo aquellos obnubilados con maximizar su riqueza personal que logran distraer la atención de su abuso, para continuar haciendo lo único que quieren hacer: Seguir enriqueciéndose, sin ética ni códigos.

Llamar despectivamente a elegir entre “lauchas” o personas, no solo reduce e infantiliza el necesario rigor frente a esta tragedia, sino que pone de manifiesto un desprecio hacia la vida, impropio de una persona que deberá asumir prontamente un rol clave en el desarrollo del país. Además, contradice el debate democrático y pluralista que debe existir en estos espacios, en que la Universidad abre sus puertas para recibir a actores territoriales como alcaldes, empresarios, ex ministros, autoridades, profesionales, académicos, entre otros.

En Chile, ese síndrome tiene nombre propio desde hace años, pero ahora se verbaliza sin pudor. Las palabras: “roto”, “picante”, “flaite”, son la “chusma” en Chile. No es un insulto marginal, sino que ahora se usa como categoría política. La derecha dura la aplica para marcar territorio moral. Y lo más inquietante es que esa retórica es amplificada por sectores populares que votan contra sí mismos, convencidos de que pertenecen a otra sociedad, aunque nunca salen de la vecindad.

La ANFP puede sancionar clubes, dirigentes y jugadores conforme a sus estatutos. Pero cuando pretende sancionar a personas individuales —hinchas— sin identificarlas ni oírlas, cruza una línea que no le corresponde. El orden no se construye con arbitrariedad, y la seguridad no se logra renunciando a las garantías más elementales. En este caso, más que disciplina, lo que hubo fue un castigo colectivo impropio de un sistema que aspire a llamarse justo.

La crisis de la democracia no proviene de las masas movilizadas, sino de élites económicas que, desde dentro, han aprendido a gobernar sin rendir cuentas.

La Kings League —y su derivación mundialista— representa una tendencia clara: el desplazamiento del fútbol como fenómeno deportivo hacia el fútbol como contenido. No importa tanto el proceso, la táctica o la historia previa, sino el impacto inmediato. No hay épica de largo aliento ni memoria acumulada: hay marcas de audiencia, métricas y engagement. El resultado es menos relevante que la reacción. En ese contexto, la Kings World Cup es un éxito indiscutible. Convoca audiencias que el fútbol tradicional ya no logra seducir, especialmente entre jóvenes que crecieron más cerca de Twitch que de la radio, más familiarizados con Ibai Llanos que con Pedro Carcuro o Víctor Hugo Morales.

El patio trasero, “our backyard”, fue explícitamente invocado por Marco Rubio. ¿Significa esto, realmente, que Estados Unidos está renunciando a su hegemonía mundial para aceptar una hegemonía hemisférica desde la que podría negociar con otras potencias regionales de peso equivalente?

“¿Ha mejorado la calidad y transparencia de la televisión chilena? No. Todo sigue igual. Aunque ya no hay un cura predicando al país antes de cesar las transmisiones. Aún es una televisión sin valores ni moral como para que sus conductores pontifiquen, critiquen, griten y lloren buscando rating o reels en redes sociales. Si quieren hablar de verdad, deberían comenzar por ellos mismos y sus casas televisivas, y no esperar que sus colegas mueran por sobredosis”.

Este jueves 15 de enero se presentará en el Café Literario (Washington 116, Plaza Ñuñoa) el libro 'APSI: Periodismo en dictadura', a 50 años de su edición original. Esta revista, fundada por el periodista Arturo Navarro Ceardi, con el apoyo de la Vicaría de la Solidaridad fue abordó la realidad nacional con humor y denunció las violaciones a los derechos humanos de la dictadura civil-militar.

"Somos testigos de una reconfiguración del equilibrio entre capital y comunidad. Después de años donde las sociedades anónimas parecieron imponerse como modelo único, emerge una crítica cada vez más sólida: el fútbol no puede ser exclusivamente un negocio financiero, porque independientemente de los resultados, el rendimiento y de de las ganancias, es una lógica que lo desnaturaliza. Deja de ser fútbol, como siempre lo conocimos".

Si el sistema no garantiza libertades, justicia, participación e igualdad, otros actores, a menudo autoritarios y populistas, ocuparán ese vacío.

No hay claridad ninguna de lo que vendrá, solo sabemos, tal como lo dijo el presidente de Estados Unidos, que Venezuela está bajo su “administración” y que el petróleo será recuperado para los norteamericanos. Este es un período brevísimo de tiempo pero de altísima intensidad: “Hay décadas donde nada ocurre y hay semanas donde ocurren décadas”, escribía nuevamente Lenin en 1917 cuando regresaba a Rusia después de diez años de exilio.

Venezuela culpa a Cuba de no haber detectado el ataque a Caracas a tiempo. Los agentes cubanos confundieron acumulación de datos con influencia estratégica. Tener información no es lo mismo que poder usarla. Y en este escenario, usarla habría sido inútil y suicida. Cualquier intento de presión habría unificado al aparato de seguridad estadounidense y acelerado la intervención. La Habana lo sabía. Por eso eligió no actuar.

El actual alcalde de Huechuraba, conocido como Max, últimamente se ha visto mucho en redes sociales y en entrevistas como nunca antes. La imagen no es casual. Humilde, cercano, casi accidentalmente poderoso. Un heredero que intenta parecer ajeno a la herencia. Un empresario que habla como ciudadano común. Esa estética se diseñó hace años, cuando todavía estaba como director ejecutivo de Canal 13, aprendiendo a comunicar sin parecer político, pero actuando como tal.

La directora del Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) se refiere a la información contenida en el artículo 'ISP cuenta con solo diez funcionarios en la Región Metropolitana para fiscalizar venta de medicamentos ilegales en farmacias' publicado en Interferencia.

“La pregunta es incómoda pero ineludible: ¿queremos un sector que funcione por conflicto reactivo y judicialización permanente, o por planificación estratégica y gobernanza predecible? Porque la primera opción es cara, lenta y erosiona capital social. La segunda requiere voluntad política, pero es la única que permite construir certeza en un contexto de reglas que ya cambiaron”.

“Ya no basta con reportar un ataque una vez ocurrido. Es imprescindible adoptar medidas preventivas que reduzcan la superficie y la probabilidad de ataque, entendiendo que siempre existirá un nivel de exposición. Asimismo, tanto las instituciones públicas como privadas deben ser auditadas periódicamente y someterse a pruebas de penetración (pentesting) que permitan evaluar la seguridad real de sus sistemas. Los cibercriminales no discriminan entre el sector público y el privado”.

“Todos los hechos descritos -que huelen a saqueo, con complicidad de abogados y bancos chilenos- deben ser investigados no solo en Chile y Bolivia, sino también en Estados Unidos, como un gran caso de corrupción", escribe el autor de esta columna. Tras la publicación de este artículo, uno de los aludidos desmintió parte de la información e hizo precisiones importantes.

Cada partido de Alexis en Europa se vive como un plebiscito emocional. Si juega bien, se reafirma la idea de que “todavía puede”. Si juega mal, aparece el murmullo incómodo, casi culposo, sobre el retiro. Nadie quiere decirlo en voz alta, pero el cuerpo ya empezó a hablar.

Para la familia de la defensora mapuche de la naturaleza, el reportaje de Canal 13 no fue un error aislado, sino que es parte de un montaje mediático y judicial que se reitera permanentemente. Denuncian públicamente el empleo de “testigos protegidos” sin respaldo verificable, la manipulación de datos y la construcción de una narrativa que intenta desviar la atención sobre la existencia de amenazas y de conflictos legales y territoriales que rodeaban a Julia Chuñil antes de su desaparición.

Las presiones comerciales de Estados Unidos, disfrazadas de acuerdos bilaterales, erosionan el multilateralismo y profundizan la vulnerabilidad económica de América Latina.

La operación militar directa sobre Caracas, Venezuela, abre una nueva época de peligro para las sociedades latinoamericanas, sobre las cuales vuelven a cernirse los monstruos del imperialismo y el neocolonialismo, que parecían haber sido domeñados en los libros de historia. El mundo también está notificado, y su derecho internacional en el suelo.

“El problema no ha sido mercado versus Estado, sino la degradación del marco regulatorio. Un Estado fuerte no es el que gestiona la economía, sino el que se contiene, fija reglas claras y las aplica sin excepciones”.

"En suma, es difícil mencionar aspectos positivos del año que nos deja y mucho más tener expectativas de mejoría para el año que viene. Pero hablamos de fútbol: lúdico, impredecible, arbitrario y ajeno siempre a toda lógica".




