El ministerio destinará por primera vez fondos del programa de mejoramiento de barrios a levantar centros de culto, en medio de un déficit de casi 492 mil viviendas y después de recortar más de 20 mil subsidios para comités de vivienda. La medida ya generó cuestionamientos sobre la neutralidad religiosa del Estado y sobre las prioridades de gasto de la cartera.



















