Las críticas de la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), a la conducción del Ejecutivo tras un nuevo traspié legislativo encendieron los ánimos en la derecha. Mientras desde el Partido Republicano le exigieron "lealtad" y la acusaron de buscar titulares en la prensa, en Renovación Nacional cerraron filas tras la senadora e increparon a sus aliados tildándolos de "derecha cobarde" por viajar a Estados Unidos mientras se caían proyectos clave en Valparaíso.



















