“Don Choco fue exitoso y cuestionado. Fue protagonista de grandes momentos y de episodios discutidos. Fue parte del fútbol tradicional y, al mismo tiempo, participó en una transformación que terminó cambiando profundamente ese mismo fútbol. Por eso quizá sea más interesante recordarlo desde esa contradicción que intentar resolver ahora, con motivo de su muerte, si fue “bueno” o “malo”, “grande” o “pequeño”. Las personas que hacen historia rara vez caben en esas categorías. Y el fútbol, que suele ser tan rápido para levantar estatuas como para derribarlas, haría bien en concederse algo de tiempo antes de convertir a Reinaldo Sánchez en una caricatura”.