El IPC de agosto se aceleró a 4,1% anual, impulsado por alzas en carne, papas, pasajes aéreos y combustibles, justo cuando la desocupación trepó a 9,5% —su nivel más alto en años— y el Imacec de julio mostró una contracción de 1,5%. El deterioro ya golpea la aprobación de Kast, que cayó a 34%, mientras la oposición acusa al Ejecutivo de no cumplir las promesas económicas con las que llegó a La Moneda.



















