La migración de retorno tras un conflicto rara vez constituye un proceso lineal. En un escenario óptimo, numerosos venezolanos continuarán sosteniendo vínculos con su país de origen a través de remesas, inversiones y visitas periódicas. Otros optarán por formas de migración circular, alternando estancias entre ambos espacios. Asimismo, muchos seguirán participando activamente en la promoción de un cambio político, mientras que sólo algunos retornarán de manera permanente con el objetivo de contribuir a la reconstrucción del país.





















