Karina Riquelme Viveros, destacada por su trabajo en defensa de comuneros mapuche y víctimas de violencia estatal, enfrenta dos nuevas causas penales mientras representa a la familia de Julia Chuñil. Esto pese a que en octubre de 2016 la Corte Suprema ya había ordenado proteger el libre ejercicio de la profesión de la abogada reconociendo que la presencia y vigilancia policial sobre defensores podía constituir una perturbación ilegítima al ejercicio profesional. Académicos y ONG’s internacionales declaran preocupación.






















