Luego de varias semanas de protestas iniciadas a fines de diciembre, el gobierno de Irán entregó un primer balance oficial sobre las víctimas fatales registradas en medio del complejo escenario que enfrenta el país tras una ola de manifestaciones iniciadas por la crisis económica, pero que con el correr de los días puso en jaque el régimen de Teherán.
Según informó la Fundación de Veteranos y Mártires de Irán mediante un comunicado, el Ejecutivo reportó un total de 3.117 personas fallecidas, de las cuales 2.427 corresponderían a civiles y a efectivos de las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con lo consignado por DW, no se entregaron mayores antecedentes sobre el resto de las víctimas. No obstante, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, señaló que 690 de los muertos serían “terroristas, amotinados y personas que atacaron bases militares”.
Días atrás, el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, ya había mencionado que "varios miles" de personas habían fallecido y responsabilizó a Donald Trump de ello.
La autoridad, señaló que durante las protestas se habían destruido 250 mezquitas, más de 250 centros educativos y cientifícos y se dañaron instalaciones eléctricas, financieras, sanitarias y tiendas de productos básicos.
"Consideramos al presidente de Estados Unidos culpable de las víctimas, los daños y las acusaciones que ha dirigido a la nación iraní [...] fueron un complot estadounidense y el objetivo estadounidense es devorar a Irán", indicó Jamenei.
En esa línea, la República Islámica sostuvo que durante las manifestaciones hubo presencia de mercenarios infiltrados, presuntamente apoyados por Estados Unidos e Israel, quienes habrían cometido actos violentos y provocado muertes.
La fundación, además, aseguró que parte de los fallecidos eran transeúntes que murieron por disparos, mientras que otros habrían sido asesinados por “agentes terroristas organizados entre la multitud”.
Esta versión contrasta con las cifras entregadas por la Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, que estima en al menos 4.902 el número de muertos, advirtiendo que la cifra podría ser considerablemente mayor.
La evaluación de la situación en Irán resulta compleja debido a las restricciones informativas, luego de que el gobierno decidiera cortar el acceso a internet. La información disponible, en gran medida fragmentaria, ha logrado difundirse principalmente a través de servicios como Starlink.
Asimismo, la misma agencia indicó que al menos 26.500 personas han sido detenidas, pese a que en los últimos días no se han reportado nuevas protestas.








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