Foro Madrid

Javier Milei abrió el Foro Madrid en Santiago con una defensa explícita de la dictadura y ataques a "los zurdos mugrosos negadores de la realidad". José Antonio Kast, en el cierre, optó por un tono más medido pero igual de cargado: habló de fronteras que "no se cierran con un tweet" y advirtió a su sector que "la izquierda podría volver". Estas son las frases —dichas por ellos mismos, arriba del escenario— del primer día de la cumbre de ultraderecha que se realiza en Santiago.

Mientras Javier Milei y José Antonio Kast hablaban en San Carlos de Apoquindo, dos actividades paralelas marcaron la jornada de ayer jueves: una masiva movilización estudiantil que terminó con represión policial y denuncias de censura a la prensa, y el encuentro opositor "Democracia Siempre" en el Hotel Fundador, donde dirigentes de izquierda respondieron con dureza al discurso de Milei y defendieron la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU.

La Cámara aprobó investigar los vínculos entre Fernando Cerimedo y el entorno de José Antonio Kast apenas un día antes de que el Presidente sea parte del Foro Madrid en Santiago, la cumbre de ultraderecha organizada por Vox que reunirá a Javier Milei y que ya había abierto una fractura previa dentro de Chile Vamos.

La presencia del Presidente en el encuentro organizado por la Fundación Disenso y Vox reabre las fisuras en la coalición de gobierno. Mientras Evópoli se restó denunciando "intolerancia" y RN ha intentado contener filtraciones internas, la UDI y el Partido Republicano se alinearon junto a referentes del trumpismo y la presencia confirmada de Javier Milei.

El Foro Madrid eligió a Chile como sede de su quinto encuentro regional tras la victoria presidencial de José Antonio Kast, uno de los primeros firmantes de la Carta de Madrid, impulsada en 2020 por la Fundación Disenso, el think tank del partido español VOX que lidera Santiago Abascal. Kast, además, participó como expositor en las dos últimas ediciones del encuentro.

Podría pensarse que los partidos de extrema derecha se ocupan principalmente de defender sus propios intereses nacionales. Sin embargo, en realidad, un gran número de think tanks, fundaciones y redes de extrema derecha promueven activamente el diálogo entre fuerzas reaccionarias de todo el mundo. A la cabeza: derechistas de América Latina y el argentino Javier Milei, que sueña con una “internacional derechista”.


