Los Verdes

Es probable que una coalición de centroizquierda vuelva a formar gobierno, pero los comicios en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental confirman el ascenso de la AfD, que fue el partido más votado. El tradicional partido conservador CDU, al que pertenece el canciller Friedrich Merz, sufrió una derrota humillante y ni siquiera superó la barrera del 5% para entrar al parlamento regional. Las voces que piden la cabeza de Merz e incluso nuevas elecciones nacionales son cada vez más ruidosas. Y el resto de Europa mira con asombro cómo el país más poderoso de la UE se inclina hacia los extremos.

Se trata del Partido por la Libertad (FPÖ) que encabeza Herbert Kickl y que se impuso con un 28.8% de los votos. Sin embargo, la victoria no garantiza que la extrema derecha llegue al poder, pues se podría formar una coalición tripartita con el resto de los partidos y establecer un "cordón sanitario".

Kevin Kühnert dio vuelta el debate alemán al plantear un "socialismo democrático" en el que cabe "una política de expropiaciones para superar al capitalismo". Pese a que no ha sido respaldado por la alta dirigencia de su partido -aliado con Angela Merkel y la centroderecha- el joven dirigente sintoniza con parte del electorado natural del SPD y tiene a todo Alemania discutiendo los límites ideológicos de la izquierda.


