Arturo Sánchez Jimpenez

Si bien es cierto que la principal ventaja de México fue el barato precio de la mano de obra, lo que no es factor de competitividad frente a China, al menos de momento, la posición geográfica bioceánica de México puede ser la clave de una nueva complementariedad y el proveedor de los mayores incentivos para la readaptación de la economía mexicana frente a un vecino hostil e imperialista, y un mundo crecientemente multipolar.




