César Astete

El buque factoría Unzen, de Empresa Desarrollo Pesquero de Chile SA, controlada por la multinacional japonesa Nissui, fue sancionado tras comprobarse descarte ilegal de merluza de cola, una especie en estado de conservación crítico, frente a las costas de Aysén.

La comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado disminuyó la cuota de pesca propuesta por la Cámara de Diputados, que favorecía a los artesanales y les permitía capturar mayores cantidades de jurel, merluza común y jibia.

Debido al poco avance que ha logrado la nueva ley de pesca en el Congreso, el gobierno presentó un nuevo proyecto de ley que se centra en la repartición de cuotas de pesca. La iniciativa busca destrabar el proceso legislativo aunque ya encuentra detractores: desde el sector pesquero industrial acusan “inequidad e injusticia” por no estar siendo incluidos debidamente en la discusión, aseguran.

Una indicación introducida en 2012 a la actual ley de pesca, permitió que pescadores artesanales e industriales pudieran traspasarse, unos a otros, hasta el 100 % de sus cuotas de pesca de merluza austral. Más de una década después, la decisión tiene acorralados a los pescadores artesanales que intentan sobrevivir en un mercado dominado por la industria.


