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Sábado, 20 de julio de 2019
Robot enviado en 2004

El último intento de la NASA por contactar al Opportunity en Marte

Diego Ortiz

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NASA / JPL-Caltech / Cornell Univ. / Arizona State Univ.
NASA / JPL-Caltech / Cornell Univ. / Arizona State Univ.

Tras 15 años enviando valiosa información sobre la composición geológica y posible existencia de agua en el planeta rojo, desde junio pasado no ha sido posible contactar a este vehículo robótico después de que una tormenta de polvo disminuyera la cantidad de luz solar en todo planeta, lo que le impidió recargar sus baterías.

Cada día que pasa sin novedades, disminuyen las opciones de volver a contactar al robot Opportunity.

La Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA) anunció la semana pasada que realizará sus últimos intentos por establecer algún tipo de comunicación con el robot.   

“Seis meses sin una palabra de él”; “Más de 600 mensajes de recuperación han sido enviados”, o “cinco meses desde que recibimos una señal de él”. Estos son los mensajes que aparecen en la página de actualizaciones de la NASA sobre la misión de exploración en Marte del Opportunity, o también conocido como Oppy, que tiene el tamaño de un carrito de golf, y que fue lanzado a Marte en enero de 2004, tres semanas después de su “hermano”, el Spirit.

Ubicados en puntos opuestos del planeta, ambos equipos iniciaron una misión de reconocimiento que, de acuerdo a los cálculos de sus creadores, no duraría más de 90 días, recorriendo un poco más de 900 metros de superficie marciana. Pero fueron estimaciones que quedaron cortas. Y por lejos.

Spirit recorrió Marte por más de 2.200 días, cesando sus comunicaciones en marzo de 2010, tras caer en una trampa de arena. Oppy, en tanto, cumplió 5.111 días de trabajo de reconocimiento, hasta que dejó de comunicarse con la tierra en junio pasado. En ese tiempo rompió el record extraterrestre de escalada más empinada, mayor elevación y distancia recorrida, transformándose en el primer equipo en completar la distancia de una maratón fuera de la tierra (42 kilómetros).

La constatación de la presencia de los minerales jarosita, goethita y hematita apunta a la presencia de agua en este planeta en un pasado.

“Este podría ser el final. Asumiendo que lo es, se siente bien”, explicó Steven W. Squyres, investigador principal de la misión. Optimismo que apunta al éxito de ambos robots en territorio marciano, ubicado a más de 102 millones de kilómetros de la Tierra.

Uno de los principales hallazgos de este robot se relaciona con revelar el primer afloramiento de roca desnuda observada en este planeta. Los científicos consideran que su origen puede ser la ceniza volcánica o que son sedimentos formados por viento o agua. Asimismo, la constatación de la presencia de los minerales jarosita, goethita y hematita apunta a que en un pasado remoto este planeta tuvo agua.

Y también se determinó la presencia de esférulas o gránulos con forma esférica, cuya formación supone un origen por la acción del viento o por actividad volcánica. Tras ver que están distribuidas al azar (y no en capas), y que en su composición predomina la hematita, se consideró que su formación se debe a la acción del agua.

Una tormenta gigantesca

Una de las peores tormentas registradas en el cuarto planeta del sistema solar provocó que el Opportunity cayera en silencio. Para el investigador de la misión Exploración de Marte se trata de una forma digna de morir después de exceder los planes de operación del robot, por 14 años y 280 días.

Para el investigador de la misión Exploración de Marte se trata de una forma digna de morir después de exceder los planes de operación del robot, por 14 años y 280 días.

Cuando la tormenta cesó, dejó una gran capa de arena acumulada en los paneles del robot. Desde la NASA se esperaba que esta arena fuese removida por la temporada de vientos, de tal manera de permitir que el Sol pudiera recargar las baterías que lo devolverían a la vida. Dicha temporada, que en el pasado había logrado limpiar los paneles de Oppy, se encuentra próxima a terminar, dando paso al invierno, sin resultados positivos, lo que significa una muerte segura para Opportunity.

Con el tiempo en contra, la NASA ha desarrollado un último plan para recuperar el contacto con el explorador marciano. La esperanza de los ingenieros de la agencia norteamericana recae en identificar el problema del vehículo en dos posibles áreas: una falla en las radios primarias y secundarias de banda-X o el mal funcionamiento del reloj interno.

El problema en las radios de banda-X tiene directa relación con la capacidad de comunicarse del explorador, mientras que el reloj es el responsable de orientar al “cerebro” del computador, por lo que un error en su funcionamiento no permite una respuesta de Oppy.

A través de señales de radio, los operadores en la Tierra esperan poder forzar el software interno del robot para cambiar al sistema de apoyo de las radios de banda-X o reiniciar el reloj interno.

Haya o no respuesta, la misión de Oppy será catalogada como un éxito por la NASA. Después de operar durante 15 años, el Opportunity Rover es también, de una forma robótica y extraterrestre, un náufrago para sus creadores.  

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