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Martes, 10 de diciembre de 2019
Muere manifestante Abel Acuña

Esto no acabó: Plaza Italia vuelve a ser el foco de una ciudadanía lejana a desmovilizarse

Andrés Almeida

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Foto: Andrés Almeida
Foto: Andrés Almeida

Acudieron unas 200 mil personas pese a que la clase política acordó cambiar la Constitución. En las calles convivieron la sensación de triunfo y el escepticismo frente a un mecanismo que no deja claro el papel de la ciudadanía. En tanto, un carro policial atacó la ambulancia que atendía a un joven, quien murió luego producto de un paro cardiorespiratorio.

Durante la firma del acuerdo que convino la realización de un plebiscito en abril mediante el cual la ciudadanía podrá elegir el mecanismo para la elaboración de una nueva Constitución, varios de los políticos presentes llamaban a la prudencia en los gestos públicos. Nada de brazos en alza, y austeridad en las sonrisas y los abrazos. 

¿El temor? La reacción impredecible de la ciudadanía movilizada, frente a una respuesta política que enfrenta a una demanda que no ha sido claramente manifestada, a diferencia de la solicitud de renuncia del presidente Sebastián Piñera, el repudio a Carabineros y la lamentación por los ojos perdidos por balines, perdigones y casquetes lacrimógenos policiales. Esto, en movilizaciones en que se mezclan aspiraciones de la más diversa índole, desde lo social a lo político, desde el fin de los abusos cotidianos, a cambios políticos radicales.

Cerca de las 17:00 horas empezaron a llegar masivamente manifestantes, quienes tenian un ánimo más alegre en relación a otras jornadas, y sin duda, respecto del jueves 14 de noviembre, aniversario del asesinato de Camilo Catrillanca. La recepción de Carabineros fue -sin mediar agresión alguna- una espesa nube tóxica de gases lacrimógenos y gas pimienta, pese a lo cual a eso de las 18:00 los manifestantes lograron irrumpir en torno a la estatua ecuestre de Manuel Baquedano, el epicentro, del epicentro de las manifestaciones. 

Pese a que la toxicidad del ambiente nunca se disipó completamente -lo que hacía que en el corazón mismo de la plaza, llamada "de la Dignidad" por los manifestantes, solo hubiera gente joven y saludable- poco a poco el resto de las personas fue llegando en un número estimado de 200 mil personas.

Al igual que en otras jornadas, las consignas y cánticos se repetían. Lo novedoso; varias expresiones escépticas respecto del acuerdo alcanzado en la sede el ex Congreso Nacional de Santiago y a la clase política en general. "A no abandonar las calles", rezaba uno de los letreros de los manifestantes. Otros insistían en ver "letra chica" en el quórum de 2/3 que convinieron los parlamentarios para aprobar la nueva Constitución. Otros más allá, se preguntaban por las puertas de entrada de la ciudadanía organizada en cabildos a un proceso electoral que no tiene nada claro salvo el sistema de elección adaptado a partidos políticos hostil a los independientes. Otros, respecto de los plazos extendidos del proceso constituyente, en instancias en que el gobernante seguiría siendo Piñera.

"Vamos ganando al final del primer tiempo por uno a cero, falta el segundo tiempo", dice uno de los manifestantes, quien reconoce un triunfo a medias en haber obligado a los políticos a comprometerse a cambiar la Constitución. Mientras, otro de los personajes de la Plaza, Alexis Arias, conocido como el superman chileno, quien recibió seis perdigones en su cuerpo, se muestra del todo escéptico. "No les creo nada a los del Congreso, hay que seguir manifestándose", dice mientras muestra sus heridas de batalla.

A las 21:00 horas Carabineros comenzó -como en muchas otras jornadas- la dispersión de los manifestantes enviando carros lanza aguas y camionetas blindadas que lanzan gas pimienta.

En respuesta, los manifestantes lanzaron varios fuegos artificiales que contribuyeron a ese especie de triunfo transitorio y mejor ánimo. 

La muerte de Abel Acuña

Sin embargo, los excesos policiales no estuvieron ausentes en esta jornada.

Además del uso indiscriminado de los vehículos policiales, y balines y perdigones, para disolver las concentraciones de manifestantes pacíficos, esta vez dos carros policiales protagonizaron la obstrucción del trabajo de los profesionales de una ambulancia del SAMU quienes atendía a Abel Acuña, un joven de Maipú de 29 años que, según señalaron primeras versiones, había caído en circunstancias que se desconocen del monumento ecuestre del general Baquedano. En concreto el carro policial 45 atacó la ambulancia con chorros de agua, tal como se puede apreciar en varios videos subidos a Twitter por Piensa Prensa. También hubo denuncias por redes sociales de la participación además contra el personal de salud y el manifestante -entonces malherido- por parte de un carro policial conocido como zorrillo y ataques con balines y perdigones, en la zona de reanimación de Acuña.

Posteriormente la ambulancia recogió al manifestante y lo llevó a la Posta Central, pero sin lograr salvarle la vida, la que perdió debido a un paro cardiorespiratorio y no producto de un trauma debido a la caída, tal como confirmó personal médico de este centro asistentencial. El INDH está en antecedentes del caso.

Esto desató la ira en las redes sociales y fisica en torno a la Posta Central, que recibia heridos prácticamente como en toda jornada, dirigida contra Carabineros y el Gobierno. El evento provocó incluso la reacción de uno de los firmantes del acuerdo, Gabriel Boric, quien 24 horas antes afirmó que su compromiso político con el mecanismo constitucional -realizado a título personal y no representando a Convergencia Social, lo que le costó al partido una crisis por la salida del alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp- no implicaba bajar los brazos en materia de derechos humanos. En Twiiter, Boric dijo: "Abel acaba de perder la vida. Mientras trataban de reanimarlo Carabineros seguía tirando gases y lacrimógenas en Plaza Italia. Este descriterio es criminal. No más represión".

Tras eso varios twitteros lo recriminaron y conminaron a firmar la acusación constitucional contra Piñera, que todavía no cuenta con las diez firmas patrocinantes. "Así se hará", twitteó.

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