Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Miércoles, 23 de octubre de 2019
Experimento con ratas de laboratorio

La fuente de la juventud parece estar en la epigenética

Ricardo Martínez

jc_belmonte5.jpg

Juan Carlos Izpisúa, el científico a cargo de los hallazgos
Juan Carlos Izpisúa, el científico a cargo de los hallazgos

En un reciente reportaje de MIT Technology Review, Juan Carlos Izpisúa Belmonte, del Instituto Salk de Estudios Biológicos de San Diego, California, se explaya sobre los avances de sus experimentos en la búsqueda de la fuente de la juventud, los que podrían ser la base para prolongar la vida humana en 30 o 50 años prontamente.

“Creo que el niño que vivirá hasta los 130 años ya está con nosotros”, de este modo responde Juan Carlos Izpisúa Belmonte a Erika Hayasaki, la autora de un interesante reportaje sobre el envejecimiento y el rejuvenecimiento, esta semana en MIT Technology Review, cuando se le consulta al especialista sobre los avances de la biología en este campo.

La clave de los avances de este biólogo corresponde a nuevos conocimientos sobre los procesos de envejecimiento logrados en laboratorio con experimentos con ratas blancas, a las cuales se pudo reprogramar o revertir el envejecimiento celular. Para el especialista, el envejecimiento, “no es más que aberraciones moleculares que ocurren a nivel celular, una guerra contra la entropía que ningún individuo ha ganado jamás”.

LA REVOLUCIÓN EPIGENÉTICA

La epigenética es la disciplina que estudia los procesos que controlan la expresión de los genes, los que no siempre se manifiestan en los organismos, por lo que, de algún modo, pueden ubicarse en estados de encendido o apagado. Por ejemplo, muchos males hereditarios pueden no llegar a expresarse nunca dado que no se ha encontrado el organismo con los factores desencadenantes. Dicho de manera directa, la epigenética se encarga de determinar las relaciones entre la genética y el ambiente.

En este entendido, como señala el reportaje de Hayasaki, el mismo envejecimiento se ha ido progresivamente descubriendo que es un proceso de carácter epigenético. Envejecer celularmente corresponde a la expresión de genes que se encienden como una especie de reloj que indica la edad de una célula.

Por consecuencia, se podría pensar en revertir el proceso, apagando estos genes reloj y haciendo que la célula se exprese como más joven. Es como esos casos en que una persona modifica la fecha que indica su computador.

A este mecanismo de modificación de las expresiones genéticas se lo denomina reprogramación. De hecho, la reprogramación sucede de modo natural cuando un individuo se reproduce, y también de modo artificial, por ejemplo, en los procesos de clonación. Izpisúa -un científico español radicado en Estados Unidos- es un convencido de que también se puede aplicar esta técnica a individuos adultos.

CADA VEZ MÁS VIEJOS

La tasa de envejecimiento de la población ha ido progresivamente aumentando desde la revolución industrial, primero por el desarrollo de la medicina, en especial por el campo de las vacunas, y luego por mejores condiciones de vida para la especie humana, las que van desde un mayor control de las tasas de accidentabilidad -como los cinturones de seguridad o el uso de cascos en tareas manuales- hasta modificaciones en la nutrición, los estilos de vida basados en el ejercicio físico y mejores condiciones de salubridad en las ciudades, como la disposición de agua potable.

Hoy se está en presencia de un escenario en que porcentajes cada vez más extensos de la población sobrepasan los setenta, los ochenta o los noventa años. Al punto que, así como existe el término millenial para referirse a las generaciones más jóvenes, se ha empezado a usar el término centenial para referirse a un porcentaje en aumento de personas que llegan a superar los cien años de edad, como señala el manual de Psicología del Desarrollo de Papalia y colaboradores en sus últimas ediciones.

Es por eso que una de las áreas de investigación y políticas públicas más importantes de la actualidad es el trabajo sobre lo que en inglés se denomina ageing, una interdisciplina que involucra a la biología, la medicina, la economía, la sociología y la psicología, entre otros dominios. Un nuevo campo que considera que las sociedades actuales deben hacerse cargo de una población que envejece sostenidamente y que debe prestar atención a los desafíos que ello implica, desde aquellos relacionados con la jubilación, hasta aquellos vinculados con el tratamiento de los males asociados a la vejez.

De este modo, avances como los que están catapultando expertos como Izpisúa pueden poner una serie de nuevos problemas sobre la mesa. Ello, aunque dichos avances sean por el momento solo resultados de experimentos fuertemente controlados en laboratorio y su aplicación a la vida cotidiana de las personas vaya a tardar más tiempo.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario