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Martes, 27 de octubre de 2020
Ceremonia de Clausura Panamericanos de Lima

La trama por la cual Piñera terminó recibiendo la bandera panamericana y no la intendenta Rubilar

Andrés Almeida
Joaquín Riffo Burdiles

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¿Dónde está Wally?: El alcalde de Lima entrega la bandera al presidente de Panam Sports, y este se la entrega a Piñera
¿Dónde está Wally?: El alcalde de Lima entrega la bandera al presidente de Panam Sports, y este se la entrega a Piñera

Los juegos limeños también fueron disputados a nivel político en Perú. Con el propósito de evitar que fueran considerados como de exclusivo mérito del círculo de Pedro Pablo Kuczynski (el principal promotor), el actual presidente, Martín Vizcarra, buscó cobrar un inusitado protagonismo. Lo que terminó perjudicando a la intendenta metropolitana Karla Rubilar y favoreciendo a Sebastián Piñera.

El protocolo de las ceremonias panamericanas y olímpicas de Clausura, manda que la bandera de cada juego se traspase de ciudad a ciudad -en este caso de Lima a Santiago- y no de país a país, por lo que el protagonismo de ese momento es de los alcaldes.

Como Santiago no tiene un alcalde mayor, no era claro quién era la figura que debía representar la ciudad, siendo los principales candidatos Karla Rubilar, la intendenta Metropolitana y Felipe Alessandri, el alcalde de la comuna de Santiago. Alessandri fue prontamente descartado y la invitación recayó sobre Rubilar.

Sin embargo, a propósito de ese vacío, desde Lima se supo semanas atrás que los asesores del presidente de Perú, Martín Vizcarra, propusieron y lograron acordar que fueran los mandatarios de cada país quienes participaran de la ceremonia de traspaso de bandera en el cierre de los Panamericanos de Lima del pasado 11 de agosto, y no los representantes de las ciudades, lo que de paso le granjeó un papel protagónico a Sebastián Piñera.

Esto se dio en medio de una disputa política soterrada por estos juegos en Perú, que enfrentó a los partidarios de Vizcarra con los de Carlos Neuhaus, el presidente del Comité Organizador de los Panamericanos de Lima 2019, quien fue colocado en el cargo por el ex mandatario Pedro Pablo Kuczynski, y quien parece ser quien más réditos políticos sacó del evento, pues ahora -para algunos de sus partidarios- podría incluso construir una alternativa presidencial u otra alta aspiración electoral, como la misma Alcaldía Mayor de Lima.

Tal vez por eso Vizcarra -quien no ha tenido muchos logros que exhibir- quiso ir un paso más allá y pidió, el mismo día de la Clausura, ser él quien diera por clausurados los Juegos, según trascendió en la capital peruana. Panam Sports, el comité panamericano organizador, también conocido como Odepa, dijo que no, que eso correspondía a su presidente Neven Ilic. Ante la negativa, Vizcarra decidió restarse de la ceremonia de la bandera, razón por la cual finalmente se produjo la extraña y asimétrica situación en la que el alcalde de Lima, Jorge Muñoz Wells (en reemplazo a última hora de Vizcarra) terminó entregando la bandera a Ilic, e Ilic a Piñera, el Presidente de Chile. Escena en la que muchos televidentes se preguntaron por qué no estaba Rubilar, en vez de Piñera.

Eso era imposible, porque Karla Rubilar no estaba en el Estadio Nacional de Lima.

El principal asesor de la Dirección Ejecutiva del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos de Lima 2019, Jaime Reusche, indicó en conversación telefónica con INTERFERENCIA acerca de la ausencia de Rubilar que “la verdad desconozco ese tema, si estaba ella invitada o no. Estaba en el Estadio la ministra de Deportes de Chile [Paulina Kantor] y el presidente Piñera". 

Por su parte desde la Intendencia Metropolitana se emitió un comunicado a este medio para explicar la ausencia de Rubilar: “La Intendenta Metropolitana fue invitada al evento de cierre de los Juegos Panamericanos en Lima. Sin embargó finalmente no pudo viajar (se quedó con el boleto comprado) por abocarse a monitorear lo que pudiera ocurrir en relación a la llamada Marcha por la Chilenidad que -como es sabido- no estaba autorizada pero concentró esa mañana tanto a adherentes como a detractores, produciendo desórdenes y más de 80 detenidos. Estos incidentes, que se extendieron hasta cerca de las 14 horas del domingo, le impidieron viajar a Lima”.

La marcha por la cual Rubilar no fue a Lima tuvo lugar en Plaza Italia y convocó a un puñado de marchantes y unos 400 contra manifestantes. Y es también el mismo lugar en que -el sábado 16 de agosto- se realizó una bastante más deslucida (y no televisada) ceremonia de recepción de la bandera en Santiago, donde -esta vez- Rubilar tuvo que compartir honores con Paulina Kantor, la ministra del Deporte.

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