Faltan:
días
horas
minutos
y ya sumamos
0 nuevos suscriptores

Suscríbete

+Te necesitamos

Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Domingo, 20 de enero de 2019
Regimiento de Copiapó

Los esfuerzos del Ejército por dar de baja al teniente que denunció robo de armas

Victoria Viñals

ejercito_4.jpg

Interferencia
Interferencia

Hace algunos días INTERFERENCIA dio a conocer el caso de un teniente del Regimiento Nº 23 de Copiapó que acusaba haber sufrido un allanamiento, secuestro y tortura psicológica, por denunciar robo de armamento. Ahora revelamos una serie de irregularidades detectadas por Contraloría, las sanciones a las que fue sometido, y los costos por divulgar estas informaciones. 

A fines de 2015, el teniente Gonzalo Jaña, a cargo de la sección de abastecimiento del Regimiento Nº 23 de Copiapó, detectó que habían desaparecido algunos de los cientos de yataganes que se almacenaban en el almacén general de material de guerra. El asunto era delicado, porque los yataganes, constituyen armamento. Delante de varios testigos, informó del hallazgo al segundo comandante del regimiento de la época, José Pereira Yáñez, quien asegura Jaña, no tomó las medidas previstas para casos como este.

Al año siguiente, detectó que nuevamente habían desaparecido de la bodega más yataganes. En esa oportunidad, informó de manera oficial al mayor Antonio Cortés, quien verificó la información.

Ahí el comandante del Regimiento, Andrés Rudloff, ordenó una investigación sumaria donde se inculpó al teniente Jaña de no haber informado la situación. Sin embargo, no se determinó que había pasado con el armamento sustraído. Paralelamente, se inició una investigación en Fiscalía Militar donde tampoco se pudo determinar el paradero de las armas y Jaña fue sobreseído de la inculpación de no haber informado.

En la primera entrega de esta serie de reportajes, INTERFERENCIA reveló el contenido de una carta dirigida al Presidente Sebastián Piñera, donde el teniente Jaña pedía su intervención y acusaba haber sufrido un allanamiento. También denunció secuestro y tortura psicológica, ocurridos ambas cosas durante dos interrogatorios realizados “con la intención que yo me inculpara del robo de los yataganes”, dice Jaña.

Con todo, y como funcionario activo del Ejército, el teniente detectó nuevas irregularidades. Tomando en cuenta lo que le había sucedido tras la primera denuncia. de la situación que estaba viviendo, decidió volver a denunciar, esta vez, en la Contraloría General de la República.  

En mayo de 2017 el órgano informó una serie de conductas indebidas: uso de vehículos y equipos fiscales, asignación de soldados conscriptos para trabajos domésticos y uso de recursos fiscales para fines particulares.

También se detectó que se pagaron, con fondos de la Ley Reservada del Cobre, casi 4 millones de pesos a una empresa por el mantenimiento eléctrico de 18 carros de arrastre, situación que fue firmada por las autoridades del regimiento

En los hechos, lo primero que detectó fue que pagaron, con fondos de la Ley Reservada del Cobre, casi 4 millones de pesos a una empresa por el mantenimiento eléctrico de 18 carros de arrastre, situación que fue firmada por las autoridades del regimiento y que cuatro años más tarde, aún no se había realizado. "Se observó que el regimiento carece de procedimientos de control que permitan asegurar, comprobar y validar la ejecución de las mantenciones realizadas a sus equipamientos militares", señala el informe.

La investigación determinó también que un civil utilizaba las dependencias del regimiento para realizar una actividad, comercial y remunerada, que consistía en el lavado de vehículos particulares de propiedad de funcionarios del regimiento, constituyendo esto una vulneración al principio de probidad.

También se detectó que un mayor había utilizado vehículos con chofer del regimiento con fines personales.

Además, se constató que el regimiento destinaba a soldados conscriptos a realizar trabajos domésticos fuera del regimiento, como la mantención de la piscina de la casa del Comandante del Regimiento en la Villa Militar, y la destinación de dos conscriptos para resguardar y controlar la entrada a dicho recinto.

También se verificó el uso irregular de las instalaciones del Ejército, debido a que un sargento utilizó una cabaña de visitas al interior del regimiento con el consentimiento de sus superiores para vivir junto a su familia durante algunos meses.

Acoso laboral

Además de las irregularidades relacionadas al uso de los bienes del Ejército, Jaña denunció la situación que había vivido, narrando el episodio del allanamiento en su oficina y los interrogatorios, englobando ambas conductas como parte de un caso de acoso laboral. En este punto, el órgano determinó que al consultar al Comandante y Segundo Comandante del Regimiento, manifestaron no haber recibido denuncias al respecto, pese a la denuncia realizada por la abogada de Jaña.

Con todo, reconocieron haber allanado su oficina debido a la pérdida de los yagatanes.  

Después de la intervención de Contraloría, las cosas para Jaña se pusieron peores. “Después de todo esto no quería entrar al regimiento. Dormía mal, tenía pesadillas y miedo que entraran a mi casa, me hicieran algo a mi o a mi familia”, señala Jaña.

Además, señalaba que "compete a la jefatura de esa entidad castrense, dotada de la potestad disciplinaria, ponderar si los sucesos denunciados, son susceptibles de ser castigados, caso en el cual dispondrá la instrucción de una investigación”.

En las conclusiones, la resolución instó al ejército a investigar las denuncias de acoso laboral. Y se ordenó el evacúo de informes y procedimientos sumarios.

Después de la intervención de Contraloría, las cosas para Jaña se pusieron peores. “Después de todo esto no quería entrar al regimiento. Dormía mal, tenía pesadillas y miedo que entraran a mi casa, me hicieran algo a mi o a mi familia”, señala.

Buscando darlo de baja

Al tanto que las denuncias las había realizado el teniente Jaña, las autoridades del regimiento comenzaron un proceso que buscaba, en la práctica, darlo de baja mediante la vía administrativa. Así, se iniciaron en paralelo, tres procesos sancionatorios en su contra.

El primero se ordenó el 27 de junio de 2017 “por obtener la certificación física militar no apto, con el periodo 2016”. El segundo se inició dos días después, el 29 de junio por “por no acreditar las Habilidades Básicas de Combate (HBC), encontrándose en la condición de no evaluado, conforme a lo establecido en la CDIE- 80005, sin motivo justificado”. El tercer sumario, se abrió por “tener su acreditación de idioma caducada durante el periodo calificatorio 2016- 2017”, el mismo 29 de junio.

Estos tres procedimientos terminaron en anotaciones en la hoja de vida de Jaña, lo que suponía en la práctica, un pase directo a su baja institucional. Ante estas sanciones, el teniente agotó la vía institucional hasta llegar al comandante en Jefe del Ejército, Ricardo Martínez.

Le señaló haber sido objeto de un trato discriminatorio, al negársele el derecho a ser debidamente escuchado antes de haberse despachado la decisión. También señaló que se vulneró su derecho a la defensa y que todas las notificaciones de las sanciones fueron tardías y extemporáneas.

Con todo, Martínez rechazó la petición de anular estos procesos. Pese a que Jaña sintió que sus derechos habían sido vulnerados, también Martínez le señaló mediante un oficio que “contra la presente resolución no procede recurso”, negándole la posibilidad de recurrir al ministro de Defensa y hasta el Presidente de ser necesario.

Ante esto, Jaña volvió a Contraloría para que se revisara la decisión. Actualmente, por la gravedad de los hechos que acusa, el caso está siendo investigado por la Contraloría central.  

“Cuando alguien detecta una irregularidad, se protegen entre ellos e inculpan a alguien de menor rango. Aquí sucedió eso. Por denunciar irregularidades me han tratado de traidor. Siento decepción del Ejército. Rabia, impotencia. A 30 años de su fin, la dictadura aún se mantiene en el Ejército. Estoy decepcionado”, asegura.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario