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Jueves, 6 de agosto de 2020
Habla de Piñera y Krassnoff

Los recuerdos de Baltasar Garzón a 20 años de la detención de Pinochet en Londres

Elkjaer Lobos V.
Paloma Jara R.

El responsable de emitir la orden de captura internacional, Baltasar Garzón, analiza los obstáculos y declaraciones que se hicieron desde Chile para frenar el procesamiento contra el dictador, quien murió sin cumplir ninguna condena.

Tras participar en el seminario “El caso Pinochet y la Jurisdicción Universal, 20 años después”, desarrollado en la Universidad Carlos III en Madrid, el ex juez español Baltasar Garzón recordó para INTERFERENCIA ese 16 de octubre de 1998, en que se hizo conocido en Chile por liderar la detención del entonces senador vitalicio Augusto Pinochet por crímenes de lesa humanidad.

Garzón reconoce que personalmente no recibió presiones durante el proceso, pero sí asegura que “en el momento en que se pudieron poner trabas procesales, se pusieron. Las comunicaciones se tardaban en llegar, las comunicaciones con la justicia militar se dificultaban, sobre todo en la fase última y todo eso incidía en una dificultad en la tramitación. El ministerio fiscal se oponía también a todas las decisiones judiciales y, por tanto, era un entorpecimiento continuo”.

“La decisión de Jack Straw (ministro del Interior británico) fue la devolución de Pinochet a Chile y ante una decisión política en ese momento no se podía hacer nada”.

El hoy presidente de la fundación Fibgar (Pro Derechos Humanos), resalta que “evidentemente el nivel político quería obstaculizar absolutamente el desarrollo del proceso de extradición”, pero aclara que el nivel judicial, junto a las víctimas, intentaban potenciar el avance de la causa, “de modo que yo creo que conseguimos llegar hasta donde se podía llegar. Obviamente la decisión de Jack Straw (ministro del Interior británico) fue la devolución de Pinochet a Chile y ante una decisión política en ese momento no se podía hacer nada”.

Mientras en Europa se decidía qué hacer con el general, en Chile los rechazos no cesaban. Tanto el Ejército como el Presidente de ese entonces, Eduardo Frei, criticaban a Garzón y no aceptaban que los ingleses intercedieran, acusándolos de atentar contra la inmunidad diplomática que protegía a Pinochet.

En uno de los actos de apoyo al dictador chileno, el hoy Presidente Sebastián Piñera solidarizó con Pinochet y su familia e indicó que lo que ocurría en Londres era un “atentado a lo más profundo de nuestra soberanía” y encaró directamente a Garzón: “Que lo entienda muy bien: Chile ha sido, es y será siempre un país libre y un país soberano”.

“Es evidente que es mucho mejor que se juzguen los crímenes donde están las pruebas, donde están las víctimas, donde están los cuerpos desaparecidos, por supuesto que sí. El problema es cuando hay una voluntad política contraria para que esto no sea así”, dice Garzón.

Al repasar estas declaraciones, el ex juez asegura que el Jefe de Estado chileno “está equivocado en aquella apreciación y si ahora no la corrige, también. Porque de lo que se trata es que no haya impunidad”. Garzón también le recuerda a Piñera que existe una soberanía compartida frente a la aplicación del principio de jurisdicción universal.

“Es evidente que es mucho mejor que se juzguen los crímenes donde están las pruebas, donde están las víctimas, donde están los cuerpos desaparecidos, por supuesto que sí. El problema es cuando hay una voluntad política contraria para que esto no sea así”, recordando que fue el sector político de Sebastián Piñera el que no cooperó para que el proceso se realizara en Chile.

En esa línea, remarca que fue recién tras la devolución de Pinochet a Chile en que el general “fue sujeto a procedimiento, se le desaforó, se le empezó a juzgar, se le procesó y falleció, de lo contrario, hubiese sido condenado. Entonces, la pregunta es: ¿Se hizo eso antes de la detención en Londres? Eso es lo que debería haber contestado el señor Piñera”.

Homenaje a Krassnof

Baltasar Garzón, quien ahora ejerce la abogacía relacionada a derechos humanos, también se refiere al polémico video donde el hijo de Miguel Krassnoff (condenado a más de 100 años de presidio por crímenes de violaciones a los DD.HH. durante la dictadura), le rinde homenaje a su padre durante una actividad realizada en la Escuela Militar.

A su parecer, “es un grave error tratar de poner en valor a quien ha sido condenado o señalado con pruebas de haber violentado los derechos humanos. Si ha sido condenado, con mayor razón”. El ex juez dice que “no se debe de exaltar a nadie por haber violado los derechos humanos” y advierte que quien así lo haga, “no está contribuyendo hacia un futuro de potenciación de los derechos”.

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