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Viernes, 30 de octubre de 2020
Democracia ciudadana

Resisten: El presente de cabildos y asambleas a casi un año del estallido social

Camilo Solís

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Foto: Clacso.org
Foto: Clacso.org

Muchas de estas agrupaciones territoriales siguen organizadas a pesar de siete meses de pandemia. Aseguran que el encontrarse en octubre de 2019 les permitió una mejor organización para enfrentar la crisis sanitaria. Algunos plantean la posibilidad de llegar con candidatos al proceso constituyente, aunque otros descreen de esta instancia.

Un artículo publicado recientemente por la revista británica The Economist titulado “Amateurs al rescate: Los políticos se deberían tomar en serio las asambleas ciudadanas”, ensalza a este tipo de organizaciones cívicas, y resalta la importancia y utilidad que tienen para resolver temas complejos que los políticos suelen no poder solucionar con demasiada facilidad.

“Quizás porque las asambleas de ciudadanos reflejan a la población, sus conclusiones también parecen atraerla. El matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto se legalizaron en Irlanda cuando una enorme mayoría en referendos demostró que el país había alcanzado un nuevo consenso después de años de lucha”, dice The Economist.

“No son un sustituto de la labor diaria de legislar, sino una forma de salir del punto muerto cuando los políticos han intentado abordar cuestiones importantes y han fracasado” dice el artículo, y agrega: “Resulta que la gente corriente es bastante razonable. Un gran experimento deliberativo de cuatro días en Estados Unidos suavizó las opiniones de los republicanos sobre la inmigración; Los demócratas se volvieron menos ansiosos por aumentar el salario mínimo”.

En Chile, durante las semanas que siguieron al estallido social de octubre de 2019, se conformaron miles de cabildos en distintos puntos del país. Grandes reuniones en que los vecinos de distintos territorios decidieron que ya era tiempo de sentarse a conversar y tomar postura sobre cuestiones que afectan a la comunidad, y a los cuales, la política de los grandes salones no ha sabido dar respuesta durante más de 30 años.

Si bien estos cabildos fueron muy diversos en fondo y forma, hay ciertas cuestiones que los atraviesan. Por un lado, fueron un inédito punto de encuentro para vecinos de años que, hasta entonces, apenas se conocían de vista. Y por otro lado, comparten la idea de que deben comenzar a tomar decisiones sobre lo que les interesa por su propia cuenta, y así no dejar que los mismos políticos de siempre sean los que deciden sobre materias que realmente los afecta. 

Sin embargo, tal como respecto de las movilizaciones en la calle, la pandemia de Covid-19 fue un obstáculo mayor para estos ejercicios de política ciudadana. 

A poco de cumplirse un año del estallido social, conversamos con participantes de distintas asambleas conformadas a fines de 2019, las cuales nos comentaron de qué forma han conseguido sobrevivir al confinamiento de la pandemia y sus perspectivas políticas de cara al proceso constituyente.

Subsisten pese al Covid y se preparan para el plebiscito

César Baeza es uno de los vecinos del Conjunto Empart, un grupo de edificios ubicado en Ñuñoa, en calle Grecia con Salvador, el cual es distintivo debido al color rojo colonial que lucen sus construcciones. El primer cabildo en el Empart se forjó una semana después del 18 de octubre. “Luego del tercer cabildo, decidimos que debíamos constituirnos como asamblea porque ese formato permite recoger una visión más amplia. Ahí nació la Asamblea Territorial Empart”, dice Baeza, de la cual ha participado activamente. 

Una particularidad de esta asamblea es que desde que se conformó en el estallido, sesionó sin falta todas las semanas hasta hace poco. “Recientemente hemos vivido un parón, pero hasta junio y julio no dejamos de sesionar incluso con pandemia a través de plataformas virtuales”, dice. 

Sobre el proceso constituyente que se avecina, señala que hay apertura de miras en la asamblea. Por lo tanto hay quienes ven con mucha esperanza la llegada del plebiscito, y por ende han formado comandos y se han preparado mucho para ese evento; pero a la vez, muchos descreen del plebiscito forjado en el acuerdo por la paz del 15 de noviembre.  

“En lo personal pienso que el acto electoral está teñido de una institucionalidad que concibe la política como algo que se hace en respuesta a lo que plantean los políticos. Creo que nosotros debemos vivir el país que queríamos incluso antes de los cambios institucionales, antes de que se escriban. Eso es lo que la gente hizo el 18 de octubre, vivir el país que quería y exigirlo en la calle a pesar de la institucionalidad”, dice César Baeza. 

“Encontramos en el asambleísmo una manera de hacer política, una manera de participar que no existía antes. Acá en el barrio hay gente que lleva 30 o 40 años viviendo y no recuerda que haya habido una organización como la que tenemos ahora. Hoy en día, cuando algún vecino pasa por alguna necesidad, generalmente recurre a alguien de la asamblea”, señala Baeza, y dice “Pasamos de conocernos de vista al ir al negocio de la esquina a ser una organización”. 

Otra agrupación barrial que aún perdura es la que corresponde a la Comunidad Habitacional Seminario-Bustamante, ubicada a escasos metros de la Plaza de la Dignidad. Allí Claudia Allende, una profesora que lleva 21 años viviendo en ese lugar, opina algo similar. 

“A pesar de los años que llevo aquí, conocía a muy pocos vecinos. Cuando ocurrió el estallido comenzamos a encontrarnos cuando bajamos a la calle a cacerolear y así comenzó esto, de forma espontánea. El domingo después del estallido ya éramos muchos vecinos y creamos un whatsapp por el cual nos coordinamos”, dice Allende. 

Señala que con la pandemia la organización fue bastante más difícil, pero que han conseguido mantenerse conectados. “Hemos hecho bastantes actividades de cara a la pandemia gracias a nuestra organización. Ollas comunes para sectores vulnerables, ayuda para vecinos, hicimos donaciones a algunas poblaciones actividades por el apruebo, como confeccionar lienzos, y tenemos pendiente algunas actividades sobre formación cívica de cara al plebiscito que ya se viene”, dice.

Allende plantea que le gustaría participar del proceso constituyente y así representar los intereses de los vecinos del sector. Sobre eso señala que está evaluando la forma en que podría conseguirse ese objetivo. 

Donde sí hay una postura más definida respecto del proceso constituyente es en el barrio Yungay, en particular, en el Comando Apruebo del Barrio Yungay. Si bien no se trata de una asamblea propiamente tal, esta es una organización que surgió a partir de la asamblea de dicho barrio, y que decidió tomar una posición más activa sobre el proceso constituyente. 

“Estamos trabajando juntos desde enero, cuando vimos que las fechas se nos venían encima [considerando que el plebiscito se iba a hacer originalmente en abril]. Nuestra agrupación nació principalmente con el objetivo de informar a la gente, primero que todo, sobre qué es una constitución, y sobre el proceso constituyente; básicamente hacer educación cívica”, señaló a nuestro medio Josett Burgos, una vecina del barrio Yungay que ha participado tanto de la asamblea como de este comando.

Sobre la dificultad que ha significado la pandemia para la organización, señala que “afortunadamente empezamos el trabajo en enero y febrero, así que la gente nos conocía . Cuando nos cayó la pandemia el golpe fue fuerte, pero por redes sociales y conferencias de video conseguimos subsistir”, dice Burgos. 

“Se ha trabajado super bien pese a la pandemia. La necesidad ha hecho que todos sigan conectándose, no ha disminuído la participación, porque como la gente ha tenido que estar más en sus casas, ocupaban el tiempo en leer, estudiar y reunirse con nosotros”, dice Josett.

“El acuerdo por la paz del 15 de noviembre fue un golpe para todos, porque la idea hubiera sido levantar el proceso constitucional desde el pueblo, pero hoy es nuestra ventana para poder avanzar en algo. Debemos correr los cercos, y queremos levantar un candidato que salga desde el barrio, que tenga representatividad de los vecinos y no sea una persona que esté trabajando en la política desde hace tiempo”, señala Burgos. 

Respecto del proceso constituyente, una colectividad que probablemnte se ha posicionado un paso más adelante en términos organizativos, es el Comando Territorio Consituyente, una colectividad que se declara independiente de partidos políticos y que agrupa asambleas territoriales de Providencia y Ñuñoa. 

“Formamos una coordinadora de cabildos y asambleas de Providencia entre noviembre y diciembre del año pasado, y debido a la proximidad que teníamos con los vecinos de Ñuñoa, vimos que las necesidades eran similares, así que comenzamos a reunirnos con la Cañu (Coordinadora de Asambleas de Ñuñoa). Entonces las asambleas que estábamos por el apruebo formamos este comando que agrupa asambleas de ambos territorios. Debido a la pandemia tuvimos que cancelar algunas actividades, pero lanzamos un canal de Youtube llamado Voces X La Dignidad. Luego, el siguiente paso era conformar este comando totalmente independiente, para poder competir contra los partidos políticos”, señalaron desde ese colectivo a INTERFERENCIA.

Han conseguido seguir conectados gracias a este canal de Youtube, además de otras plataformas tecnológicas, como Zoom o Whatsapp, organizando conversatorios y actividades semanalmente. “Varias asambleas se volcaron a distintas tareas orientadas a hacer frente a la crisis sociosanitaria” lo cual “permitió fortalecer los lazos comunitarios”, señalan. 

De cara al plebiscito, se encuentran inscritos en Servel desde agosto. No tienen aún candidaturas puntuales definidas,, pero pretenden utilizar ese espacio para dar protagonismo a las asambleas y cabildos: “Nuestro objetivo es tener una Constitución profundamente democrática, plurinacional y feminista, y para que ello ocurra, entendemos que las organizaciones que nacieron a partir del espíritu del 18 de octubre deben estar presentes en la Convención, y es fundamental que nuestra Nueva Constitución sea escrita principalmente por independientes”, señalaron.  

"Creemos que candidatos/as a independientes debieran hacer un pacto de consulta e información con los territorios durante el proceso constituyente, ya que no solo es importante el contenido, sino también el cómo se desarrolla y participe en el proceso”, dijeron desde ese colectivo a nuestro medio.

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