Claudio Bravo

Hoy el proceso es otro. Apenas un jugador destaca, el objetivo deja de ser consolidarlo y pasa a ser venderlo. El club necesita recursos; el representante busca una oportunidad; el futbolista entiende que quedarse puede significar perder el tren hacia Europa. Todos tienen razones atendibles. El resultado, sin embargo, es devastador para el campeonato. Los hinchas apenas alcanzan a aprender el nombre de una promesa cuando ya está haciendo las maletas.

La clasificación al Mundial Sub 17 es, sin duda, una buena noticia. Pero sería un error tratarla como un triunfo en sí mismo. Es, en realidad, un punto de partida. Y lo determinante no estará en lo que haga la Sub 17 en la cancha, sino en lo que el sistema haga con ella cuando las luces del torneo se apaguen.

¿Cuál será la siguiente estación? ¿El retiro? Difícilmente un club grande del primer mundo quiera contar con sus servicios y es mucho más difícil aún que él quiera dirigir algún equipo o selección de este lado del orbe. Menos la chilena, considerando el pésimo momento que pasa. Tal vez se retire a lo lejos, a lo Claudio Bravo, que marca tendencia mostrando que no existe algún tipo de obligación moral de retirarte en el club de tus amores o el que te vio nacer.

Una jornada de protestas de marzo de 2020 se convirtió en una pesadilla policial y judicial, en la que estas personas acusan haber sido golpeados y vejados a través de insultos, amedrentamientos y desnudamientos por parte de los detectives del puerto.


