Juan Domingo Perón

La popularización del fútbol entre las masas favoreció su irrupción en la arena política. Los primeros Gobiernos de corte populista, como el de Getúlio Vargas en Brasil o el de Juan Domingo Perón en Argentina, usaron el deporte como herramienta de cohesión nacional y de propaganda. La construcción de estadios, el impulso de los clubes y las selecciones nacionales y el desarrollo de las competiciones formarían parte de una política de Estado a gran escala. Esta estrategia fue replicada posteriormente por las dictaduras militares latinoamericanas como instrumento de legitimación internacional. El caso más paradigmático fue el Mundial 1978 de Argentina, donde el combinado albiceleste logró su primer título mundialista.

Esta es la duodécima entrega de 24 capítulos de la investigación del periodista Manuel Salazar sobre organizaciones criminales alrededor del mundo, contenido en el libro 'Conexiones Mafiosas', de 2008. En este artículo, el autor describe cómo a fines de los años 60’ y comienzos de los 70’, convergieron en Italia a lo menos cinco organizaciones que con distintos fines dieron forma a una poderosa estructura criminal cuyas extensas y complejas ramificaciones políticas y económicas aún permanecen en la más densa oscuridad.

Pocos meses antes del inicio del Mundial de Fútbol de 1978, el mayor centro de torturas y desapariciones de ese país abrió una oficina donde los detenidos eran obligados a armar archivos periodísticos, escribir comunicados de prensa y libretos televisivos con el fin de ensalzar el régimen militar.


