ARMY

La fanaticada del grupo de kpop, BTS, ya había demostrado su capacidad de incidir políticamente al boicotear un acto de Donald Trump en 2020. Ahora, en Chile, la presión de los y las seguidoras de BTS obligó al gobierno de José Antonio Kast a revertir su decisión y autorizar el uso del Estadio Nacional para los conciertos del grupo tras las modificaciones presentadas por la productora.

En su mayoría jóvenes han comenzado a organizarse sin estructuras ni líderes para evitar el triunfo de Kast, a quien ven como una amenaza a sus derechos. Mientras fans del pop coreano han intentado viralizar el apoyo a Boric en redes sociales, otros, apuestan por pasar de los memes a la propaganda presencial en sus comunas.


