Johnny Herrera

Hoy el proceso es otro. Apenas un jugador destaca, el objetivo deja de ser consolidarlo y pasa a ser venderlo. El club necesita recursos; el representante busca una oportunidad; el futbolista entiende que quedarse puede significar perder el tren hacia Europa. Todos tienen razones atendibles. El resultado, sin embargo, es devastador para el campeonato. Los hinchas apenas alcanzan a aprender el nombre de una promesa cuando ya está haciendo las maletas.

Se trata de un testigo protegido en la causa, ex lanza internacional. Los ya retirados futbolistas aseguran no conocer a los involucrados en el caso, y niegan tajantemente haber comprado joyas de origen ilícito. Este es un adelanto del libro de nuestros periodistas L. Landaeta y D. Ortiz.


