MAGA

El patio trasero, “our backyard”, fue explícitamente invocado por Marco Rubio. ¿Significa esto, realmente, que Estados Unidos está renunciando a su hegemonía mundial para aceptar una hegemonía hemisférica desde la que podría negociar con otras potencias regionales de peso equivalente?

La captura de Maduro materializó las diferencias entre Marco Rubio y J.D. Vance. Mientras Rubio, desde el ala neoconservadora, tomó un rol en la ofensiva militar sobre Venezuela, el vicepresidente Vance se mantuvo fiel al aislacionismo MAGA, marcando una distancia estratégica en la carrera de ambos por la sucesión de Donald Trump.

Desde la pandemia pasa mucho de sus días en un hotel cinco estrellas de Santiago. Viste gorras de “Make America Great Again” y camisetas pro-Trump. Dice ser un admirador de Pinochet y de los republicanos chilenos. Un asiático residente en Chile que se dice empresario, pero para muchos es un operador que sólo trata con el sector de la derecha chilena.

Lo que debemos preguntarnos es por qué el partido que se supone era el llamado a representar, precisamente, a las mujeres, a los negros, a los latinos, a los pobres, a la clase obrera, terminó votando por su opuesto. ¡¿En qué momento Trump y el Partido Republicano se transformó en el partido de las clases populares?! Creo que la respuesta es simple pero dolorosa: no solo abusan los mercados, también los Estados. La gente está cansada del abuso de los poderosos, de las elites, vengan de donde vengan.




