Librería Qué Leo

Para su dueño, Mario Cerda, las manifestaciones y los rayados no han sido un problema mayor. Le ha afectado más ver la represión desde su librería. Los vecinos y los manifestantes han cuidado la librería de ladrones. Esa ayuda mutua mantiene esperanzado a Cerda, quien, después de la lectura, tiene como pasatiempo favorito conversar con cualquiera que entre a su local.


