El encuentro se desarrolla en un momento en el que crece la presión internacional para que los gobiernos pasen de las promesas climáticas a medidas concretas que reduzcan la dependencia de los combustibles fósiles, principales responsables del calentamiento global.
Aunque en las negociaciones climáticas de Naciones Unidas se ha reconocido la necesidad de una transición hacia energías limpias, los participantes señalaron que aún no existen mecanismos claros de financiamiento, por lo que muchos países deben enfrentar en soledad los costos del cambio.
Especialistas indicaron que, si bien energías renovables como la solar y la eólica suelen ser más baratas de generar, la transición exige inversiones millonarias en redes eléctricas, almacenamiento y reemplazo de sistemas basados en petróleo y gas que todavía sostienen numerosas economías.
En los países en desarrollo, además, los altos costos de endeudamiento y el acceso limitado al crédito elevan el precio de los proyectos llamados «limpios». Según se expuso en la conferencia, financiar energías renovables puede costar cerca de un 15 % en algunas regiones de África, frente a tasas cercanas al 2 % en Europa y Norteamérica.
Amiera Sawas, directora de investigación y políticas de Fossil Fuel Non-Proliferation Treaty Initiative, afirmó que muchos gobiernos no están atados ideológicamente a los combustibles fósiles, sino condicionados por las reglas del sistema financiero global, que facilita más recursos para petróleo y gas.
Los expertos alertaron sobre una “trampa de deuda fósil”, en la que países dependen de ingresos petroleros para pagar deudas y sostener el acceso a la energía, lo que limita la inversión en alternativas sostenibles.
Tuvalu, una nación insular del Pacífico vulnerable al aumento en los niveles del mar, anunció que será sede de la próxima edición de la conferencia.
“Hay mucho dinero para la guerra. Pero hay un enemigo en común —el cambio climático— y no vemos ese dinero”, señala Jean Lemire, enviado climático de Quebec, la provincia más grande de Canadá.
Por su parte, Nicolas Lippolis, fundador y director ejecutivo del Centre for Energy, Finance and Development, comenta que “el financiamiento climático es un desafío en todo el mundo, pero a nivel subnacional es aún mayor”.
Este artículo fue publicado por Steven Grattan en Associated Press y replicado por Mongabay
Imagen principal: una piscina de desechos de hidrocarburos junto a mecheros. Foto: cortesía UDAPT







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