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Sábado, 24 de agosto de 2019
Dirigenta de Antukulef, Chile Chico

Corina Ainol: "La figura del gaucho está cediendo frente a la del minero"

Camila Higuera

En entrevista con INTERFERENCIA, esta dirigenta se refiere al conflicto y los cambios que vive la pequeña localidad de la Patagonia, a propósito de la actividad que inició Equus Mining, luego de que el Ministerio de Bienes Nacionales quitara 5 mil hectáreas al Parque Patagonia para favorecer esta actividad. Sus dardos apuntan al alcalde DC, Ricardo Ibarra,.

En enero INTERFERENCIA reveló que el Ministerio de Bienes Nacionales cedió casi 5 mil hectáreas del Parque Nacional Patagonia a la empresa minera australiana Equus Mining para que desarrolle sus faenas mineras. En la zona, varias familias se niegan a acostumbrarse a convivir con esta industria, y todavía dan la pelea por conservar parte de su historia, tradiciones y naturaleza, libres de la contaminación minera.  

Corina Ainol vivió su infancia dividida entre Comodoro Rivadavia, en Argentina, y Chile Chico, la tierra natal de su madre. Creció en Argentina sin agua potable debido al accionar de las compañías petroleras. Entonces, sus viajes de verano hasta este esta localidad significaban para ella un respiro de naturaleza. Sin embargo, con el paso de los años, pudo constatar el impacto que comenzaban a generar las empresas del lado chileno.

Hace más de diez años que Ainol se radicó en Chile Chico, siendo una de sus 4.500 habitantes, ocupando la misma chacra en la que nació y creció su madre. Es parte de Antukulef, organización que nació en medio del conflicto con Hidroaysén, y que junto a sus miembros siguió involucrada en temas medioambientales, denunciando la amenaza de las industrias mineras.

Para Ainol es doloroso ver como su pueblo, rico en recursos naturales y culturales, se está perdiendo en la fiebre minera, incentivada entre otros, por Ricardo Ibarra (DC), alcalde de Chile Chico, quien, durante años, se ha puesto de lado de las empresas mineras.

Este verano, a raíz de la reducción de cerca de 5 mil hectáreas del Parque Nacional Patagonia en beneficio de la empresa minera Equus Mining, el ministro de Bienes Nacionales, Felipe Ward, declaró en la Comisión de Medio de Ambiente del Senado que esta decisión se basó en que Chile Chico estaba quedando sin su principal sustento y fuente laboral, la minería ¿De qué forma se vive eso entre la gente?

El costo de vida en el sur es carísimo y los únicos sueldos que pueden entregar ese estándar de vida los entrega la industria minera. Pero empleo hay. Durante la época de más cesantía, el comercio abrió sus puertas a mujeres venezolanas como cajeras. Lo que significa que si viene mano de obra migrante es porque hay trabajos disponibles. Además, cuando una familia se acostumbra a recibir más de un millón y medio de pesos con la industria minera, difícilmente va a querer volver a la tierra o a otros oficios.

Me imagino que, como en todo conflicto, hay opiniones divididas dentro de la población de Chile Chico, sobre todo, teniendo en consideración el empleo que entregan las mineras.

Estamos hablando de una empresa que cierra constantemente, que deja un alto nivel de cesantía y gente acostumbrada a grandes sueldos después que las faenas dejan de operar. Por eso, hay muchos que se han reconvertido y han vuelto a los oficios que tenían antes.

Pero el problema de los sueldos y que mejoren las condiciones en Chile Chico no es responsabilidad de la empresa minera. Esto tiene que ver con que hace falta un sueldo regionalizado para toda la gente que habita en el sector, que nos permitiría vivir dignamente en lugares tan caros como estos.

"Hay gente que ha muerto trabajando en la minera por la alta tasa de accidentes. Porque se trata de una industria que no cumple con su responsabilidad de proteger a los trabajadores, que tampoco genera valor para el pueblo".

Asimismo, hay gente que ha muerto trabajando en la minera por la alta tasa de accidentes. Porque se trata de una industria que no cumple con su responsabilidad de proteger a los trabajadores, que tampoco genera valor para el pueblo y que produce un daño ambiental muy importante al dejar gran cantidad de suelos infértiles. Este proyecto va a perjudicar a los campesinos en el futuro, porque detrás hay una industria con fecha de término, que explota un recurso que se agota. Se llevan todo y no dejan nada.

¿Y en términos culturales?

Irrumpe y altera la vida de un pueblo y jode otras actividades productivas que son importantes y que forman parte de la historia e idiosincrasia que tiene la Patagonia.

Es tan utilizada la imagen del gaucho o del arriero y, sin embargo, en esto parece olvidado. Pareciera que la figura del minero es la más importante y no es así. Las extensiones de tierra siempre han sido para otras actividades productivas.

Es complejo instalar un discurso que critique a las empresas mineras en localidades pequeñas como Chile Chico o Mañihuales, porque sus pobladores trabajan ahí y van a defender su fuente de empleo. Pero igual es algo que toda la comunidad siente por los altos costos de vida y de arriendo, que son las consecuencias de vivir rodeados por las industrias mineras que operan ahí.

¿De qué forma la población en de Chile Chico se ha enfrentado a estos proyectos extractivistas?

Me ha tocado ir y ver lo que pasa cada vez que cerraban cualquier tipo de emprendimiento minero. Los comentarios de la gente de que la empresa se va y la misma gente también. Estos proyectos mineros acarrean bastante población flotante. Y ya en esta última pasada lo pude ver viviendo en el lugar y también conociendo de mejor forma cómo es la dinámica del pueblo.

"Hay un gobierno local que está avalando y apostando ese tipo de industria como la única forma de que el pueblo pueda existir económicamente".

Hay un gobierno local que está avalando y apostando ese tipo de industria como la única forma de que el pueblo pueda existir económicamente. Es como no ver que Chile Chico en su inicio nace de la ganadería y que continúa con la agricultura. Es un sector que ha quedado olvidado bajo el emprendimiento minero.

A raíz de eso, apareció el turismo como otra fuente laboral, pero de la cual no se habla en los medios, porque de representante local nos tocó alguien que le ha hecho un lobby intenso a la minera.

Cuando te refieres a que el representante local está avalando los proyectos mineros ¿Haces referencia al alcalde Ricardo Ibarra?

Sí, él ha dicho abiertamente que su apoyo está con la familia minera. Nosotros hicimos una sola actividad muy relajada y el alcalde autorizó una marcha minera a la misma hora, en el mismo lugar donde era nuestro punto de concentración. Por lo tanto, pedimos audiencia para hablar con él y le dijimos que está propiciando este conflicto constantemente. Nos respondió "yo tengo una postura y mi postura es que estoy con la familia minera".

Entonces bueno, eso ha hecho que no podamos hablar tan libremente o hacer uso de los espacios públicos dentro de la localidad, que igual representa otro porcentaje del pueblo, por este temor también.

¿Alguna autoridad tanto regional como nacional o algún representante de las mineras ha ido a conversar con ustedes como comunidad?

La gente que está a favor de la minera formó una corporación que se llama Corporación Patagonia Para Todos, donde han hecho convocatorias para dar a conocer su visión de que todas las actividades productivas pueden convivir. Pero las autoridades nunca se han reunido con nosotros. Vivimos en el mismo pueblo y nos cruzamos porque es chico, pero nunca se ha coincidido ningún debate, ningún encuentro cara cara.

¿Cómo comenzaron a saber sobre el proyecto Los Domos y a organizarse frente a esto?

Una amiga que trabaja en una ONG de Puerto Montt en temas jurídicos me dijo que había unas solicitudes por un proyecto minero en un sector cercano que es ganadero. Esto generó revuelo a nivel regional entre la gente que siempre ha estado de la mano de organizaciones ambientales. Ahí conocimos la magnitud de lo que es el proyecto Los Domos.

Además, Gloria Becerra, dirigente del sector campesino, conocía de estos trabajos junto a la gente argentina que del otro lado veía las luces ya operando. El pueblo sabía que se trataba de un proyecto minero.

Pero el conflicto en ese momento era el del proyecto Parque Nacional Patagonia. Porque este se trataba de la reserva de Jeinimeni, que era un área en protección de hace muchos años, no era nuevo. Esto estaba siendo utilizada para tapar el proyecto minero y así decir que el Parque buscaba desplazar gente y que iba a dejarlas sin trabajo. Ahora cuando uno ve los mapas es obvio de que fue todo muy maquineado porque el proyecto Los Domos está ahí, al lado de lo que ahora es Parque Patagonia.

Después de que pasó el proceso del Parque, ahí recién la agrupación local empezó a tener más protagonismo y a salir en otros medios, incluso fuera de la región. Hasta ese momento solo teníamos una voz en el pueblo, que era la del Sindicato Minero. Pero ahí se comenzó a romper el bloqueo comunicacional y a hablar de lo que está pasando en este pueblo.

Todo esto ha servido para que la gente que compartía nuestra visión pueda empezar a trabajar en conjunto y quitarse este temor de que el alcalde niegue los espacios.

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