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Domingo, 18 de abril de 2021
A 30 años de su asesinato (Parte II)

El joven Jaime Guzmán se acerca a los sectores más conservadores y a los ultranacionalistas

Manuel Salazar Salvo

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Jaime Guzmán en su juventud.
Jaime Guzmán en su juventud.

En esta segunda entrega de la serie sobre la vida del asesinado senador de la UDI se revisa su temprano y decidido acercamiento a la política y su admiración por los grupos católicos más conservadores, entre ellos la Falange española y su admiración por el fundador de ésta, José Antonio Primo de Rivera.

No todas las intervenciones de los miembros de la Academia Literaria del colegio Sagrados Corazones eran reproducidas en la revista. Lo habitual era que Jaime Guzmán, que también dirigía la publicación, o algunos de los otros estudiantes que allí escribían, reseñaran algunas de ellas. Eso ocurrió, por ejemplo, luego de la visita de Pablo Correa de Brito, líder de los sectores católicos más conservadores de Brasil, y opositor furibundo al gobierno del presidente Joao Goulart.

El joven Guzmán escribió: Don Pablo Correa de Brito Revolución y Contrarrevolución Bolchevización de Brasil

La Academia Literaria celebró la segunda Sesión Extraordinaria del año, el viernes 27 de julio, para escuchar la conferencia del catedrático brasileño Pablo Correa de Brito, quien accedió gentilmente a la invitación del Directorio de nuestra Academia.

El presidente de turno, don Sergio Amenábar, reseñó brevemente la personalidad del conferenciante, como profesor en la Universidad de Sao Paulo, y como uno de los líderes del movimiento brasileño "Catolicismo", que por poseer personas preparadísimas en diversas materias, se ha transformado en una de las corrientes de opinión más respetadas de todo Brasil. Inmediatamente después, el señor Correa de Brito hizo un esquema del proceso revolucionario y de la respuesta contrarrevolucionaria que debíamos adoptar, para referirse finalmente al plan que los comunistas están llevando a cabo en Brasil para conquistar el poder.

Dijo: "La revolución tuvo como primer objetivo, el destruir el Orden cristiano que imperó durante la Edad Media, época muy combatida por historiadores revolucionarios del siglo pasado, pero que hoy ya ha sido reconocida aún por historiadores no católicos, como una época de luz, y no como ese túnel de la Historia en que se ha pretendido convertirla"

Hizo una síntesis a continuación del proceso revolucionario, señalando que sobre esta época, que produjo un Giotto, un Fran Angélico, un Santo Tomás o un San Luis, rey de Francia, dice el Papa León XIII: "Hubo un tiempo en que la filosofía del evangelio gobernaba los Estados".

En seguida prosiguió: "Es contra esta época, que es la única concretización histórica de los principios evangélicos, contra la que la Revolución encamina sus pasos. Surge así la pseudo-reforrna protestante, que rompe con el primer pilar del Orden cristiano, que es la jerarquía eclesiástica.

Vendrá luego la segunda etapa del proceso revolucionario, que es la Revolución Francesa, que acabará con el segundo pilar de la civilización medieval, cual es la jerarquía política.

Por último, el tercero de estos pilares, la jerarquía económica, vendrá a ser rota por el comunismo, última etapa de la Revolución.

Todo el proceso revolucionario, está informado por dos vicios capitales y un principio metafísico errado, que se dejan ver a lo largo de todo su desarrollo. Los dos vicios son: el orgullo y la sensualidad, presentes el primero, por ejemplo, en el libre examen luterano, en el combate a la autoridad de los revolucionarios franceses tras la careta liberal del respeto a las libertades, y el segundo, tanto en la asquerosa vida moral de Lutero y sus príncipes reformistas, como en el amor libre propiciado por el comunismo".

De otra parte -agregó- el principio metafísico errado que informa a la Revolución, es el igualitarismo, que es causa del rompimiento de la jerarquía en todo orden, como antes hemos visto. Es cierto que todos los hombres son esencialmente iguales, pero accidentalmente, son profundamente desiguales; de aquí nace la jerarquía, sea política, religiosa, social o económica.

Señaló: "Pretender la igualdad de las clases sociales es utópico, en cambio, es realista y cristiano el admitir sus diferencias, pero con distintos derechos y distintos deberes, como en la Edad Media, época en que según León XIll, la filosofía de los evangelios gobernaba los Estados".

El contra revolucionario -advirtió- debe pues sustentar la humildad jerárquica y la pureza, en oposición a los vicios revolucionarios, pero para ser un verdadero enemigo de éstos, debe vivirlos y practicarlos debe tener siempre en cuenta, además, la profunda desigualdad accidental de la creación. La Contrarrevolución defiende ciertos valores perennes, que tuvieron una aplicación en el medievo, y que deben volver a tenerla hoy considerando, eso sí, lo mucho que el mundo ha cambiado desde ese momento hasta hoy.

En la parte final de su charla, el señor Correa de Brito, se refirió al estado en que está la Revolución, hoy representada por el comunismo, en el Brasil.

Dijo: "Los comunistas quieren hacer del Brasil la China de América del Sur, y para ello están llevando a cabo el plan que aplicaron en Checoslovaquia, para tomarse el poder por la vía legal".

Está compuesto por seis etapas, dividido en tres presiones "de cúpula", y tres "de base". Las primeras son las que ejercen los diputados marxistas, infiltrados a veces en partidos democráticos, al hablar de reformas, para crear un "clima de reformas", pero sin proponer ninguna solución concreta. Luego, viene la reforma a la Constitución para suprimir, poco a poco, la propiedad privada, postura que para el caso agrario, ya ha ido tomada por el Presidente Ioao Goulart, que es marxista, y que ha pedido la supresión del artículo 141, inciso 6 de la Constitución brasileña, que estipula que la expropiación debe ser indemnizada en forma previa, justa y en dinero, para dejado a criterio del Gobierno en cada situación.

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Osvaldo Lira, sacerdote SSCC.
Osvaldo Lira, sacerdote SSCC.

Simultáneamente -agregó- se han llevado a cabo las presiones "de base", en los sindicatos y universidades, como complementación de las anteriores.

Terminó manifestando: "Brasil está en un inminente peligro de transformarse en marxista por la vía legal, sin estridencias y sin la necesidad del triunfo de un comunista declarado. Y si cae Brasil, tarde o temprano, caerán también los demás países de Sudamérica. Pero si aún la Providencia permite que Brasil caiga en manos marxistas, continuaremos la lucha a muerte, en bastiones contrarrevolucionarios, en núcleos católicos y auténticamente brasileños, por lo que les pido que recen a Dios, con todo sus nobles corazones de cristianos y de chilenos".

Don Pablo Correa de Brito ha vuelto a su Patria a continuar en la lucha en que está empeñado. Pero nos· ha traído un mensaje que no debemos dejar dormir, hasta que quizá sea demasiado tarde.

La Contrarrevolución, valiente y decidida, no admite demoras.

Jaime Guzmán Errázuriz

VI Año “A".

Guía de Europa

En el verano de 1962 el joven Jaime zarpó en el barco Provenze para realizar un viaje de estudios durante tres meses por Europa, programado por el rector, el padre Marcos Le-Bars. Uno de los profesores que acompañaron a los jóvenes fue José Vila, su maestro de inglés durante todas las humanidades.

El programa incluía visitas a las principales catedrales y lugares de interés religioso de varios países.

Su hermana, la periodista Rosario Guzmán, dio a conocer en su libro "Mi hermano Jaime" algunas cartas que escribió en aquellos meses viajando por Europa.

El 10 de marzo le escribe a su madre desde Lisboa:

- Estoy archi franquista, porque he palpado que el generalísimo es el salvador de España, porque me he dado cuenta la insigne personalidad que es, lo contenta que está la gente con él, lo bien que se trabaja y el progreso económico que se advierte. Y que conste que en España hoy hay libertad absoluta, entendida y orientada al bien común y no a satisfacer el absurdo principio de la Revolución Francesa, “Liberté” que tiende al libertinaje.

"No hay libertad sino dentro de un orden", ha dicho Franco.

En ese viaje, Jaime Guzmán hizo un ranking de los lugares que más le habían gustado y lo incluyó en una de las cartas a su madre:

- Para que te diviertas un rato te haré una estadística. Países: 1) España; 2) Italia; 3) Francia; 4) Holanda; 5) Bélgica; 6) Inglaterra; 7) Portugal; 8) Suiza; 9) Alemania.

Ciudades: Las diez que más me gustaron sin orden: Asís; Roma; Barcelona; Sevilla; Toledo; Florencia; París; Brujas; Burgos; Amsterdam.

Museos: 1) El Prado; 2) National Gallery; 3) Uffizzi; 4) San Marcos.

Pintores: Velásquez, Rafael y Rembrandt en una línea.

Cuadros: Meninas y Cristo, Cuartos de Julio II (Rafael), Cordero Pascual, Arnolfini y su Mujer, La Muerte de Séneca (Rubens); Hombre Viejo, Hombre a Caballo, Filósofo; Primavera y Venus; los niños de Murillo; Vírgenes de Fra Angélico, Giotto, Cimabue.

Iglesias: a) catedrales: 1) Colonia; 2) Chartres y Notre Dame; 4) Valle de los Caídos (aunque no es catedral) 5) San Juan de Letrán; 6) Burgos; 7) Brujas; 8) Pisa; 9) Sienna: 10) Amiens (No conozco. la de Barcelona).

b) Otras: 1) Sainte Chapelle; 2) San Pablo Extramuros; 3) San Pedro.

Palacios: 1) Alhambra; 2) Escorial; 3) Versalles 4) Fontainbleau.

Conciertos: El de Kletzky en Londres con la Sinfónica en La Canción de la Tierra; 2) El de Kletzky en París con S. Francois y "Los Cuadros de una exposición"; 3) "La Pasión según San Juan". En Granada oí uno muy bueno del Cuarteto Vegh, de mucha fama en Europa en Bocherini. Beethoven y Schumann.

Homenajes

A fines de 1962, la Revista Escolar de los Sagrados Corazones que él había dirigido, le tributó un cúmulo de elogios a la ha de las despedidas:

- Jaime es un intelectual alegre. Esta característica le ha valido sobrenombres como el de "Sabio loco", los que nunca se pudieron imponer a ese antiguo y universalmente conocido de "El Flaco". No creemos que haya en el colegio ningún alumno más popular y conocido que él; y tampoco creemos que exista popularidad tan justificada. Porque "El Flaco" ha sido, de un tiempo a esta parte, un líder en el curso y en el Colegio.

De inteligencia clara, sencillo, alegre y simpático, se ha distinguido como un alumno brillante, un orador fuera de serie, un escritor de calidad, y un excelente amigo y compañero, lo que ha hecho que ponga las cualidades ya nombradas, al servicio de los demás, sacrificando, más de una vez, su conveniencia personal.

Además, se ha destacado en las actividades extra programáticas, especialmente en la Revista Escolar y en la Academia Literaria, en donde ocupa los cargos de director y presidente, respectivamente.

De una no desmentida afición a la política, se dedica bastante a ésta y tuvo este año a su cargo la dirección del grupo secundario de la Juventud Conservadora, donde hemos sido informados, ha cumplido una labor muy acertada.

Su gusto por el estudio y el arte en todas sus formas, le ha dado una cultura fuera de lo corriente, gracias a la cual nunca ha quedado mal puesto en sus semanales polémicas en la Academia.

Bueno, de las virtudes de Jaime podríamos estar hablando mucho rato, pero sólo queremos agregar a todas las ya expuestas, el cristianismo sólido y profundo que practica y vive, que sumado a sus demás facultades, lo hacen aparecer como una persona completa.

Las aficiones de Jaime, sólo pueden encauzarlo, por el momento, en la carrera de las Leyes, en la cual tendrá la ocasión de cosechar y madurar lo que, hasta este día, ha sembrado.

Dos maestros

En los últimos años de su enseñanza secundaria, Jaime Guzmán fue influido poderosamente por dos hombres: el sacerdote de los SS.CC. Osvaldo Lira Pérez y el abogado e historiador Jaime Eyzaguirre Gutiérrez. Ambos eran profesores de la Universidad Católica y estaban ligados, aunque de modos distintos, a las corrientes nacionalistas chilenas.

Desde las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, había existido en el país un soterrado nexo entre los sectores más conservadores de la derecha y el ideario de la Falange Española, estimado como la vertiente católica de los fascismos de las décadas del 30 y del 40.

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José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange española, otro referente de Guzmán.
José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange española, otro referente de Guzmán.

El presbítero secularizado Osvaldo Lira, el doctor en Filosofía Juan Antonio Widow y los abogados Gonzalo Ibáñez, Sergio Miranda Carrington y José Joaquín Ugarte, fueron, entre otros, en las décadas de los 50 y 60, las figuras intelectuales que, desde los ambientes universitarios y -en no pocos casos- en masivas reuniones sociales, se encargaron de mantener la vigencia de la obra literaria de José Antonio Primo de Rivera -fundador de la Falange Española- y la veneración hacia el generalísimo Francisco Franco, el caudillo de España entre 1936 y 1975. El clérigo Lira y el profesor Widow, además, tuvieron militancia activa en el Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista (MRNS), grupo que fuera refundado en 1952 por Ramón Callis Arrigorriaga y Gastón Acuña MacLean.

El sacerdote, que siempre desconoció tal militancia, argumentaba que su participación en el MRNS se reducía a una "asesoría espiritual". Callis, por su parte, sostenía que Lira era, con el padre Juan Bautista Castaño, capellán de ese grupo político.

Osvaldo Lira era considerado "una verdadera roca" por sus compañeros sacerdotes de los Sagrados Corazones. Hombre grande, de gestos ampulosos y temible vozarrón, se inscribía entre los medievalistas y monárquicos más entusiastas

No es difícil encontrar enormes semejanzas entre los escritos del religioso y las habituales intervenciones de Jaime Guzmán en la Academia Literaria del Colegio de los Sagrados Corazones. Por otra parte, Jaime Eyzaguirre Gutiérrez, casado con Adriana Philippi, fue siempre reconocido por él como su "gran maestro".

Abogado e historiador; catedrático de Historia General del Derecho de la Universidad de Chile; secretario de la Academia Chilena de la Historia y director de su revista; miembro de la Real Academia de la Historia de Madrid; miembro honorario del Instituto de Cultura Hispánica de Madrid y autor de numerosos libros -Elementos de la Ciencia Económica, Viejas Imágenes y Fisonomía Histórica de Chile-, Eyzaguirre estuvo ligado al grupo de "Los Estanqueros", liderados por Jorge Prat Echaurren, a mediados de los años 50. 'Más tarde, agrupó a su alrededor a numerosos estudiantes y profesores universitarios, dejando una huella imborrable en muchos de ellos. Algunos decidieron seguir -después de su muerte- identificados con lo que se conoció como "la generación Portada"

Hay fragmentos de la obra de Eyzaguirre que parecen haber deslumbrado a Guzmán. En "Hispanoamérica del dolor", en el capítulo "Por la fidelidad a la esperanza", por ejemplo, escribe:

- Los animales transcurren guiados por el instinto y al parecer no dejan rastro espiritual. Al hombre, en cambio, lo mueven el entendimiento y la voluntad. Sólo el hombre tiene herederos. Y porque los animales son apenas un instante fugaz e irracional dentro del existir, carecen de alma colectiva, de sentido y de esperanza en  el suceder. El hombre ha recibido, en cambio, el privilegio de tener un destino, de prolongarse en el tiempo y más allá del tiempo; por eso a él le está reservado el honor de ser protagonista de la historia, de nacer en ella, recogiendo todo el pasado, y de transcurrir en ella, enriqueciéndola. Sólo el que se siente depositario de un mensaje escrito con la tinta de los siglos es capaz de marchar por ruta firme con fe inquebrantable. Tiene por delante una misión para los vivos y por detrás el respaldo de los muertos.

Eyzaguirre rompe con el dejo pesimista de los historiadores chilenos más influyentes. Y esa visión deslumbra a Jaime Guzmán. Su "maestro" habla de una sola raza, de un solo Dios, de un solo ser nacional.

Escribe que se debe "salvar nuestra individualidad para tener así algo auténtico y original que decir; defenderla de las mixtificaciones y de los venenos sutiles, que a pretexto de justicia o de progreso se quieren introducir desde fuera...”.

Pero las convicciones del autor de estos párrafos cargados de un nacionalismo a la manera falangista española, no nublaban la vista del íntimo conocedor de la clase política chilena tradicional. En una de sus frecuentes tertulias con sus estudiantes de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, Eyzaguirre sentenció:

- Lo que puede perder a ese muchacho, Jaime Guzmán, es la ambición política de los Errázuriz.

A comienzos de los años 60, con Jorge Alessandri en La Moneda, algunos amigos convencen al sacerdote Osvaldo Lira para que se radique un tiempo en España. El presidente pertenecía a una de las familias más antifascistas de la derecha chilena y no miraba con buenos ojos las prédicas católicas integristas del clérigo franquista. Con los años 60 llegaban profundos cambios. Los países del Tercer Mundo se convulsionaban y El Vaticano abría sus puertas a algunos vientos renovados, pero la resistencia era fuerte.

El 29 de mayo de 1964 los obispos brasileños emiten una declaración donde expresan:

- Atendiendo a la expectativa general y angustiosa del pueblo brasileño, que veía el avance acelerado del comunismo hacia la conquista del poder, las Fuerzas Armadas acudieron a tiempo y evitaron que, se consumase la instauración del régimen bolchevique en nuestra tierra ( ... ) Al darle gracias a Dios, que escuchó las oraciones de millones de brasileños y nos libró del peligro comunista, les damos gracias a los militares que, con grave riesgo de sus vidas, se levantaron en nombre de los supremos intereses de la nación, y agradecemos a cuantos acudieron para salvarla del abismo inminente.

Y añadieron:

Reconocemos y lamentamos que hasta en los mismos movimientos de orientación católica haya habido facilidades y abusos por parte de un elemento que burló nuestra vigilancia, o de otros que fueron víctimas de su propio idealismo, de la falta de perspicacia o de una inadecuada apreciación de los hechos.

Jaime Guzmán, en Chile, mientras, trabajaba como un activo militante de Fiducia, Ramón Callis, dirigente de los nacionalistas, sentenciaba por esa misma época:

- Cuando a la derecha le tocan el bolsillo, le bajan los humores fascistas.

En 1967, año de la toma de la Universidad Católica de Santiago, Gonzalo Ibáñez, dirigente gremialista, encargado "militar" de la retoma, pidió expresa ayuda a la Comunidad Universitaria Nacional Sindicalista, CUNS, rama estudiantil del MRNS. La ayuda fue precaria y más bien simbólica. El CUNS casi no tenía militancia en Santiago. Su expresión más fuerte estaba en Valparaíso, bajo la férrea dirección de Misael Galleguillos.

Durante una de las noches de la toma de la UC, dos solitarios hombres del CUNS -Jaime Etchepare Jensen y Mario Alfonso Tapia Salazar- instalaron una inofensiva bomba -que no detonó- en una de las ventanas de la ocupada Casa Central de Alameda. Era tal vez un presagio de los métodos decididamente ofensivos y violentos a los que recurrirían estos mismos elementos, no mucho tiempo más tarde.

Continúa.

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