Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Martes, 13 de noviembre de 2018
El nuevo mundo laboral

Empleados de Apps en Argentina crean el primer sindicato de la economía digital

Isabel Reyes B.

Los trabajadores trasandinos de las plataformas Uber, Glovo y Rappi se asociaron con el fin de negociar y mejorar las condiciones laborales. "Nos prometieron ser nuestros propios jefes, pero nos tratan como esclavos", afirma uno de sus dirigentes.

En los últimos años se han masificado diferentes aplicaciones móviles para facilitar el día a día de los usuarios. En bicicleta o en moto, algunos de amarillo, otros de naranjo, los empleados de estas apps llevan hasta tus manos todo producto o servicio que necesites: desde comida, el pedido del supermercado o simplemente algo que no alcanzaste a ir a buscar o a dejar.

Pero detrás de este negocio, hay un vacío legal de beneficios laborales y sociales para los trabajadores que son los que dan vida a estas aplicaciones . 

Es por eso que hace menos de un mes se creó en Argentina el primer sindicato de trabajadores de aplicaciones. La Asociación de Personal de Plataformas (APP) agrupa a trabajadores de las aplicaciones Rappi, Glovo y Uber, y busca unir sus posturas para exigirle a cada empresa mejoras en las condiciones laborales.

"Nos prometieron ser nuestros propios jefes pero nos tratan como esclavos. Si esta es la economía del futuro, ¿cómo puede ser que trabajemos en condiciones tan precarias?", reza el documento que da vida al primer sindicato de trabajadores de apps de América Latina.

“Fuimos convocados a participar de las plataformas con consignas como ‘se tu propio jefe’. Pero rápidamente comenzamos a darnos cuenta que las aplicaciones funcionaban gracias a nosotros, y no podíamos decir nada. Y que lo mismo le sucedía a los de Glovo, a los de Uber, a todos los que trabajan para una plataforma”, dice el comunicado de la APP. 

¿Un nuevo proletariado?

La idea comenzó a gestarse en julio de este año, después de que los trabajadores de la empresa Rappi -un servicio de entregas con más de 30.000 repartidores en varios países de América Latina- se movilizaran en Argentina por cambios en las condiciones laborales. Tras reclamar mejores condiciones laborales a los dueños de esta empresa colombiana y no recibir respuesta, los empleados de esta aplicación recurrieron a la Secretaría de Trabajo de la Nación. “Estas empresas deciden las tarifas, las comisiones y nos obligan a operaciones comerciales por las que ellos son responsables. Trabajamos sin seguro de riesgos, sin salario fijo. Nosotros firmamos ‘términos y condiciones’ que cambian hasta una vez por mes”, se lee en el documento.

En Latinoamérica, estas tres aplicaciones tienen más de cinco sedes en diferentes países. La que más alcance tiene es Glovo, una empresa de retiro y despacho de productos con sede en Barcelona, España, y con presencia en diez países de Sud y Centroamérica.  

Según el documento presentado por lo empleados argentinos de estas apps, el fin del sindicato no es dejar de trabajar en esas empresas, sino más bien definir ciertos principios básicos del trabajo. "Se están aprovechando de nosotros. Porque nos prometieron ser nuestros propios jefes pero nos tratan como esclavos. Si esta es la economía del futuro, ¿cómo puede ser que trabajemos en condiciones tan precarias? Si este es el futuro de la economía, vamos a tener que construir sindicatos del futuro", concluye.

La iniciativa sindical de los argentinos ha despertado la atención de los distintos trabajadores de las aplicaciones a nivel mundial. Según Rojas, han tenido conversaciones con repartidores de Colombia, España y Chile.

Roger Rojas ingresó en abril a Rappi, para convertirse en uno de sus motociclistas en Argentina. Hoy es el Secretario General de la Asociación de Personal de Plataformas. "El Sindicato nace motivado por toda la violación de los derechos humanos que vivimos y donde el Estado no interviene, donde el Estado es cómplice aquí, en Chile, en España, en Colombia, en todos los países. Nosotros simplemente queremos exigir condiciones y para que el Estado asuma su función de garante, que supervise y que nos de condiciones básicas", dice en entrevista con INTERFERENCIA.

Rojas recuerda cuando comenzaron a organizarse entre los trabajadores. Todo partió con un paro, luego con una movilización, y después con una reunión con los gerentes que no llegó a nada.

"Hicimos un paro el 15 de julio, el primero en el mundo, donde nos reunimos todos los trabajadores, los que movemos el 80% de la plataforma, en diferentes puntos de la ciudad y activamos la aplicación y no tomamos pedidos. Simplemente provocó un colapso donde la gran mayoría de los comercios tuvieron que apagar la aplicación porque ya tenían pedidos preparados y nadie los iba a buscar. Después fuimos recibidos por los gerentes, pero ellos nos escucharon sin hacer nada, porque ellos dicen que todos salen de Colombia y no pueden dar órdenes", dice desde Argentina.

La iniciativa sindical ha despertado la atención de los distintos trabajadores de las aplicaciones a nivel mundial. Según cuenta Rojas, han tenido conversaciones con repartidores de Colombia, España y Chile, todos interesados en recibir consejos para movilizarse: "Estamos todos comunicados porque nos dimos cuenta que todos estamos siendo víctimas en diferentes países", afirma.

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario