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Sábado, 23 de enero de 2021
[El domingo político en la TV]

En “piloto automático” cierran el año los programas políticos del domingo en la TV

Vagabundo Ilustrado (@vagoilustrado)

Pre-candidatos del PPD en "Estado Nacional" de TVN

Pre-candidatos del PPD en "Estado Nacional" de TVN
Pre-candidatos del PPD en "Estado Nacional" de TVN

Los programas de contingencia política del domingo en la TV cerraron el año en modo “piloto automático”, con entrevistas a candidatos desesperados por aparición en pantalla, ante la desatada carrera presidencial que ya suma cerca de 20 pre-candidaturas en total. Un cierre anémico y sin mucho brillo, para lo que fue un 2020 dinámico y vertiginoso.

Es entendible hasta cierto punto, que los programas de contingencia política este domingo optaran por entrevistados que buscan desesperadamente pantalla en una ya desatada carrera presidencial. Y se entiende que éstos encontraran espacio en momentos en que quienes lideran sostenidamente las encuestas (en cuanto a opción presidencial), han optado por estos días bajar un poco su exposición pública de cara a lo que viene, cuando la mayoría de la gente está además sumergida en las fiestas de fin de año, no dejando mucho público para este tipo de programas, ni concitando tampoco demasiado interés.

Mientras "Tolerancia Cero" (CNN Chile) decidió este domingo hacer un recuento de sus mejores entrevistas de lo que fue la presente temporada, el resto de programas -al margen del análisis habitual de sus paneles y respectiva lectura de la contingencia política de la semana-, optaron por entrevistar a varios de los potenciales (pre) candidatos presidenciales que comienzan a despegar sus campañas, las que hasta ahora, no generan mucho entusiasmo en la ciudadanía.

José Antonio Kast en La Red:

En este contexto, “Pauta Libre” (La Red) -en el tercer bloque del programa, y tras la entrevista al dirigente social Luis Mesina- entrevistó al ultraderechista y abanderado presidencial del Partido Republicano, José Antonio Kast. Quién en su habitual estilo y en lo que a ratos fue una predecible entrevista, aprovechó su tiempo en pantalla para hacer lo que sabe hacer; instalar su relato y criticar al conjunto de la clase política –de las que a rato pareciera no ser parte, aunque lo es-, rehuyendo en su habitual estilo las preguntas complicadas. Así Kast, con su habitual risa socarrona y sus lugares comunes habló de lo que sería su propuesta política; seguridad ciudadana y control de inmigración, salud (para lo que él no cambiaría la Constitución), y empleo.

Durante la entrevista, dos veces le preguntaron (la periodista Claudia Álamo y luego Paola Berlín), cómo enfrentaba él esta nueva carrera presidencial, cuando fue uno de los rostros del “Rechazo”, opción que fue abrumadoramente derrotada en el pasado plebiscito de octubre. Más aún cuando el país hoy exige cambios profundos al modelo heredado de la Dictadura y consolidado por los gobiernos sucesivos, siendo que él representa lo contrario al cambio de modelo. Kast intentó responder la pregunta con un; “la política no es estática”, planteando que la gente cambia de posición, señalando que antes había ganado Piñera con un amplio margen y ahora las encuestas no lo favorecían, y que, de aquí a las elecciones, esto perfectamente podría cambiar. Y si bien reconoció que la derrota de octubre fue dolorosa, le restó mayor importancia afirmando que estaba convencido que (él) repuntaría y daría sorpresa en el escenario que viene.

Luego fue el turno de la periodista Alejandra Matus, quien lo emplazó respecto al potencial nepotismo luego que su partido decidiera llevar de candidato a la alcaldía de San Bernardo, a su hijo, del mismo nombre-. Kast se defendió, señalando que su partido eligió libremente la nominación, y que aquello no cabría en la definición de “nepotismo”, ya que él (su hijo) optaría a un cargo de elección, y no a una designación a dedo en un cargo público. De ahí en más, ante preguntas sobre derechos sociales, Kast ocupó el “comodín” de comparar a Chile con Venezuela, siendo llevado constantemente por el panel a abordar los temas en una comparación más amplia y respecto a las demandas y realidad misma del país. Sin embargo, salvo por algunos momentos de zozobra y “apriete” por parte del panel, cabe reconocerle a Kast que supo (sabe) cómo manejar este tipo de entrevistas complejas, sin embargo, de tanto usar sus muletillas y sonrisas de “escape”, se retórica se vuelve predecible, poco novedosas y plana, y de eso, la entrevista evidenció mucho, lo que explicaría en parte por qué en todas las encuestas, aparece en el fondo de las listas y como el político con mayor rechazo ciudadano. También aprovechó de abogar por los presos por violaciones a los Derechos Humanos recluidos en Punta Peuco (de quien dijo muchos eran injustamente tratados, a diferencia de beneficios que tienen reos comunes), y planteó su rechazo a cambiar el modelo, afirmando que el problema hoy es de “gestión”.

Sichel en Canal 13:

En "Mesa Central" (Canal 13), el entrevistado fue Sebastián Sichel (ex “DC” y “Ciudadanos”), quien viene de dejar la presidencia del “Banco Estado” luego de casi 5 meses de polémica gestión, para lanzarse de lleno a la carrera presidencial dentro de las próximas primarias de “Chile Vamos”. Mónica Pérez (en ausencia de Iván Valenzuela), inició la entrevista consultándole por el sondeo de la encuesta CADEM –aparecido este fin de semana en algunos medios nacionales-, donde Sichel encabezaba, junto a Evelyn Matthei, la encuesta dentro de una eventual primaria de la derecha.

Un sonriente Sichel salió a responder sobre el “éxito” que empieza a tener en las encuestas al interior de “Chile Vamos”, en lo que fue una entrevista sin mayores sobresaltos ni preguntas difíciles, donde el exministro de Desarrollo Social desplegó una retórica conciliadora para sus otros/as rivales dentro del conglomerado, al punto que incluso no se oponía a participar en una eventual primaria con el ultraderechista José Antonio Kast (último en la mencionada encuesta). Quizás la parte más compleja fue cuando Pérez le citó parte de una entrevista dada por éste, donde señalaba que quienes se mantenían fijos y sin cambios en sus partidos eran “fanáticos”, a lo que él intentó decir que era una tergiversación, a lo que la periodista insistió que esas fueron sus palabras. Sichel matizó y explicó sus dichos, apuntando a que se refería a las críticas que él había recibido por pasar de la Concertación (y sintonía con la Nueva Mayoría) a ser parte del gabinete de un Gobierno de Derecha, apuntando a que él siempre ha sido de centro y proclive a los acuerdos de unidad y mayoría, razón por la cual habría entrado a este gobierno, pues el sigue ideas y no cae en fanatismos.

Además, Sichel aprovechó de anunciar que su carrera no era “testimonial”, defendió su camino de “converso”, y planteó que hoy la gente busca otras cosas, no como antes, señalando que lo que la gente busca es “cómo las personas que estamos en la élite representamos mejor sus sentimientos, sus emociones, respecto a lo que hacemos”, afirmó.

No hubo si preguntas respecto a su cuestionado paso por el Banco Estado y a su polémica salida de éste, luego de los serios problemas operativo que ha tenido la gestión en línea del Banco.

Con una semana de campaña, Sichel pretende posicionarse de mejor forma dentro de la derecha, apoyado por parlamentarios de RN (disidentes de Mario Desbordes), y proyectarse como figura importante en ese conglomerado en las primarias.

Tres viejos rostros del PPD en TVN:

Ya en la noche, en “Estado Nacional” (de 24 Horas TVN), tras la entrevista al Ministro de Hacienda Ignacio Briones (que no aporto nada nuevo a lo que han venido siendo sus últimas entrevistas), fue el turno de los pre-candidatos presidenciales del Partido Por la Democracia (PPD). En el set estuvieron Heraldo Múñoz, Francisco Vidal y Jorge Tarud (no así Felipe Harboe y Ricardo Lagos Weber, que también han manifestado intenciones presidenciales).

Los tres en el set fueron consultados por Matías Del Río respecto a la disputa interna dentro del PPD que, en una primaria que deberá ser costeada por los mismos tres candidatos (quienes tendrán que poner cerca de 7 millones de pesos cada uno), resolverá quién será el abanderado de aquella colectividad de cara a una primaria más amplia de la “Oposición”. Irónicamente, los tres manifestaron no tener mucha diferencia con los otros contendores, salvo en cosas puntuales y de trayectoria (esto último manifestado por Jorge Tarud).

Los tres defendieron el proyecto de la Concertación, deslizando una que otra auto crítica, pero de lo cual –señalaron- se sentían de todos modos muy orgullosos. Incluso, fue el presidente del partido –y también pre-candidato- Heraldo Muñoz, quien afirmó que "estos fueron los 30 años -de la Concertación- de desafío al poder económico, al poder cultural y social de la elite, de la derecha. Y me siento muy orgulloso. Y hago un mea culpa (...) pero el pasado no se puede cambiar, el futuro sí."

Por su parte, Francisco Vidal habló de la necesidad de la unidad y de que “el chancho está mal pelado” en el país y eso debía cambiar, aunque –dijo- él se hacía responsable de haber estado 8 años como ministro y no generar los grandes cambios que hoy exige el país. Mientras, el único que planteó críticas a sus pares, Tarud apuntó que lo que lo diferenciaba de Vidal y Muñoz era que él no había estado en cargos en el gobierno, y que dejó su cargo de embajador en China para asumir este desafío, señalando también–ante las críticas que han surgido a su candidatura- esto no era un “gustito personal”, sino un desafío colectivo, que la gente con la que él conversaba le pedían representar.

Una entrevista que terminó con los tres candidatos confesando que no sabían muy bien cómo iban a costear el gasto de esta primaria, señalando que pedirían créditos, harían una “vaca”, e incluso uno (Muñoz), señaló que no descartaba ocupar parte de su 10% (de la AFP), para poner la parte que le correspondía y hacer viable la primaria, aunque luego rectificó señalando que echaría mano a sus ahorros.

Una entrevista sin mucho ritmo, deslavada y que no consignó tampoco mucha sintonía ni interés, incluso en las redes sociales.

Un anémico cierre de temporada:

De este modo cerraron la temporada 2020 los programas de contingencia política de la TV chilena, al menos la mayoría. En un año marcado por el eco aún presente de la protesta social, la extensa y compleja pandemia, y con un gobierno con la más baja aprobación en la historia –registrada por las encuestas-, y que ha mantenido un alto rechazo ciudadano desde octubre del año pasado hasta hoy.

Un año donde los programas tradicionales mantuvieron en general su formato (al menos TVN y C13 con “Estado Nacional” y “Mesa Central” respectivamente), y otros se atrevieron a innovar con formatos rotativos y más periodísticos que de panelistas de trincheras como fue el caso de CNN Chile (con “Tolerancia Cero”), y La Red (con “Pauta Libre”).

Pero también hubo cosas destacables, como fue el hecho de que este año por fin los programas –en su totalidad- instauraron la paridad de género en sus formatos, lo que constituye un avance respecto a los tiempos que vive el país, donde las mujeres son más del 50% de la población.

Sin embargo, esa sintonía en cuanto a paridad contrasta con la realidad social y política (salvo excepciones), en cuanto a la diversidad de voces sociales y políticas se refiere, pues la mayoría siguió dando voz a los partidos y poderes fácticos tradicionales de la élite –ya sobrerrepresentada- amplificando sus visiones y voces, generando una desconexión social que aún es patente en la televisión chilena donde la mayoría del país –salvo excepciones puntuales en uno que otro capítulo- no se ve representada en dichos paneles.

Así, con lo que pareció un “piloto automático”, entendible por la fecha, el contexto y el desgaste natural de los equipos periodísticos, cerraron el año los programas de contingencia política.

Veremos cómo los programas  renuevan y mejoran (o no)  sus formatos este 2021, que será además el año con más elecciones y más trascendente en cuanto a decisiones que el país haya tenido que tomar en las últimas décadas. Y si tomamos en cuenta la elección de constituyentes, probablemente de toda su historia. Ojalá los programas sintonicen y estén a la altura del reclamo de un país que viene exigiendo más transparencia y una mejor política. Y para ello requiere -de los medios y programas- mayor diversidad de voces, imparcialidad, no condescendencia y profesionalismo, de modo de poder tener la mejor información posible para tomar las decisiones que afectarán el futuro del país y sus habitantes, incluyendo obviamente a quienes participan de dichos programas. 

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Me gusto la pagina muy acertiva en sus comentarios

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