Este martes, el presidente José Antonio Kast abordó en entrevista con la Asociación de Radiodifusores de Chile (ARCHI) la polémica salida de la prefecta Consuelo Peña, subdirectora de Inteligencia, Crimen Organizado y Seguridad Migratoria de la Policía de Investigaciones (PDI) y tercera antiguedad en la institución a solo dos días de iniciada la nueva administración de La Moneda.
La decisión fue controversial, pues marcó el debut de la ex fiscal jefe de la región de Taparacá y ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, quien a solo 48 horas de haber asumido el cargo, ofició al director general de la PDI, Eduardo Cerna, para conocer las razones de por qué Peña solicitó el traslado desde Tarapacá de cuatro detectives de confianza de la ex persecutora.
La respuesta al oficio fue recibida el 19 de marzo y al día siguiente, Cerna llamó a retiro a la funcionaria que contaba con 36 años de servicio. Pese al correr de los días, la polémica no se aplacó y el mandatario tuvo que referirse a la decisión en su primera respuesta.
“Ya lo hemos señalado, la decisión es de la máxima autoridad de la PDI. Él [director general de la PDI, Eduardo Cerna] fue convocado a la Cámara de Diputados a exponer sobre este tema, en la comisión de Seguridad, y nosotros mantenemos la línea institucional”, señaló Kast.
En adición, el presidente no aclaró precisamente si fue informado por Steinert sobre la decisión, pero apuntó que hay una comunicación directa y constante con su gabinete. "La relación con los ministros es bastante directa y fluida, pero lo que yo he aprendido es que uno tiene que dejar que los equipos trabajen", precisó.
Por otra parte, fue consultado sobre si el entendió cuál era la prioridad de esta determinación en materia de seguridad. "La seguridad nacional no solamente se determina con la captura de delincuentes, sino con todas las atribuciones que pueda tener una autoridad para vislumbrar cómo se realizan ciertas acciones y cómo se ejecutan algunas órdenes", explicó.
Así las cosas, Kast respaldó a su ministra, quien sostuvo la misma versión en su paso por la comisión de Seguridad de la Cámara de Diputadas y Diputados la semana pasada.
Sin embargo, la postura de Steinert, y el espaldarazo de Kast, dejaron al director general de la PDI en una posición muy incómoda, sobre todo, porque tendrá que asistir a la comisión de Seguridad de la Cámara el próximo 6 de abril y entregar su versión de los hechos.
El problema para Cerna radica en que no reconocer que fue él quien tomó la decisión, tal como Steinert y Kast sostienen, implicaría ir directamente en contra de quien es la autoridad civil a cargo de la institución, pero a su vez, reconocer que fue él el responsable, pondría su liderazgo en la institución en un marco complejo.








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