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Sábado, 18 de Septiembre de 2021
[Columna de Proyecto DEEP PUCV]

La Batalla de la Convención: cuando lo virtual y lo material son (casi) lo mismo

Pedro Santander
Pedro Alfaro

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Convención Constituyente - Crédito: Cristina Dorador.
Convención Constituyente - Crédito: Cristina Dorador.

El DEEP, equipo que desarrolla el proyecto interdisciplinario de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso busca desarrollar un modelo predictivo electoral basado en el análisis de la interacción comunicativa de usuarios en redes sociales. Según el espacio, esta mediática y polémica semana que tuvo la Convención hace más evidente el panorama donde la realidad material con la realidad virtual se fusionan.

Puede sonar absurda la pregunta, pero vale la pena hacérsela: ¿cuán virtual es el mundo virtual? A menudo, lo virtual se entiende como lo opuesto a lo real, o como antónimo de lo mismo, de hecho, la RAE así lo consigna, “en oposición a efectivo o a real”.

Sin embargo, si consideramos lo que observamos a diario, tanto en nosotros mismos como en miles de millones de personas a lo largo y ancho del planeta, la pregunta y su respuesta adquieren un matiz diferente: pasamos cada vez más horas de nuestra “realidad” en otro espacio, en una “virtualidad”, de modo tal que ambos mundos se tocan, se traslapan, y lo que ocurre y hacemos en un plano, ocurre y lo hacemos también en el otro plano, y viceversa.

A partir de ahí podemos observar el reflejo digital de lo que podría denominarse “La Batalla de la Convención”, que desde el primer día de su instalación se libra en Chile, en todos los planos; una batalla que, al igual que otras, se disputa en el universo digital y en el material.

Como #DEEP -equipo que investiga la relación entre redes sociales y los fenómenos políticos en Chile, apoyado por Analitic- llevamos ya varios años constatando que –permítasenos una metáfora bomberil-  cuando se prende la calle, también se prende la red. Es lo que ocurrió claramente en octubre de 2019, cuando se inicia el estallido social chileno. En esos días, tal como muestra la Figura 1, la actividad en las redes sociales y, particularmente, en la red de usuarias/os de Twitter explotó: en cuestión de horas todo se cuadruplicó y pasamos de una media nacional diaria de 590 mil tweets, a un promedio de 2.8 millones de conversaciones, y a más de 1 millón de menciones acerca de dicho evento político, por día. En ambos casos, en el real y en el virtual, para muchos no parecían haber antecedentes que anticiparan estos acontecimientos.

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Figura 1. Actividad en la red social Twitter en Chile, entre 01.10.2019 y 28.10.2019.
Figura 1. Actividad en la red social Twitter en Chile, entre 01.10.2019 y 28.10.2019.

Una correlación similar pudimos constatar con ocasión del Plebiscito de octubre de 2020. Esta vez en torno a las opciones Rechazo y Apruebo. Así, en la red social virtual Facebook, por ejemplo, siempre se reflejó un apoyo mayoritario a la opción Apruebo, la que, entre diversos vaivenes, durante la primera semana de octubre de 2020 casi triplicaba a la del Rechazo, tal como muestra la Figura 2.

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Figura 2. Menciones de Apruebo y Rechazo, entre 01.10.2020 y 09.10.2020
Figura 2. Menciones de Apruebo y Rechazo, entre 01.10.2020 y 09.10.2020

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Figura 2. Menciones de Apruebo y Rechazo, entre 01.10.2020 y 09.10.2020
Figura 2. Menciones de Apruebo y Rechazo, entre 01.10.2020 y 09.10.2020

Y en estos días iniciales de septiembre de 2021, cuando la Convención Constitucional -uno de los efectos más trascendentales del estallido- ya está instalada y en funcionamiento, constatamos, en la discusión en torno ella, nuevamente, que la correlación entre hechos políticos de relevancia en el mundo off line se refleja y adquiere una dinámica político-comunicacional en el mundo on line.

En efecto, a raíz del episodio Rojas Vade y la crisis política que esto generó -la que, entre otros acontecimientos, incluyó un debate institucional sobre los procedimientos de renuncia de representantes populares, publicaciones de fichas médicas y una visita de la PDI a la sede de la Convención- las redes sociales, en la virtualidad, nuevamente ‘estallaron’.

A partir de ahí podemos observar el reflejo digital de lo que podría denominarse “La Batalla de la Convención”, que desde el primer día de su instalación se libra en Chile, en todos los planos; una batalla que, al igual que otras, se disputa en el universo digital y en el material.

Concretamente, lo que hemos presenciado estos últimos días es a defensores y a interpeladores, librando una contienda digital que da cuenta de que en casos como estos, en los que se genera intensa polémica pública, lo que sucede en el plano material (y socio-político), también ocurre en el plano virtual (también socio-político).

Estas batallas político-comunicacionales tienen momentos de tensa calma y otros de crisis –más agudos, decimos- y el episodio Rojas Vade es claramente uno de ellos. En términos de la contienda, podemos distinguir un momento de ofensiva y, luego, uno de contraofensiva comunicacional-digital, protagonizado activamente por las/los usuarias/os de redes sociales virtuales, quienes, en cuestión de horas, se involucraron enérgicamente en la discusión.

Así, si el teatro operacional de esta batalla fue fundamentalmente Twitter -aunque también Facebook e Instagram, pero en menor medida-; el blanco de ataque fue la Convención. Si el objetivo fue instalar agenda a través de trending topics; entonces, las armas de la disputa fueron, sin duda, dos por estos días populares hashtags: #ALaBasuraLaCC versus #LaConvenciónSeDefiende. Ambos entraron en el campo de batalla político-virtual, en una interesante dinámica que bien grafica la Figura 3.

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Figura 3. #ALaBasuraLaCC versus #LaConvenciónSeDefiende, entre 05.09.2021 y 11.09.2021.
Figura 3. #ALaBasuraLaCC versus #LaConvenciónSeDefiende, entre 05.09.2021 y 11.09.2021.

Como muestra la Figura 3, la ofensiva comunicacional (en color azul oscuro) comienza primero -como toda ofensiva-, se inicia el día 06 de septiembre y alcanza su peak el día 07, con poco más de 57 mil menciones, entre tweets, retweets y comentarios, en total. La contraofensiva, por su parte, en defensa de la Convención, reacciona más tarde, y logra un comportamiento similar, es decir, de rápido ascenso y de intensa interacción digital, lo que la posiciona también como trending topic nacional por tres días. Este round termina, en términos de volumen de actividad, con el hashtag #LaConvenciónSeDefiende superando a su contraparte #AlaBasuraLaCC, en poco más de 15 mil menciones.

Concretamente, lo que hemos presenciado estos últimos días es a defensores y a interpeladores, librando una contienda digital que da cuenta de que en casos como estos, en los que se genera intensa polémica pública, lo que sucede en el plano material (y socio-político), también ocurre en el plano virtual (también socio-político), y, si juntamos ambos, nos acercamos a lo que algunos llamarían ‘la realidad’ y que como #DEEP PUCV seguiremos observando.

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