Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Miércoles, 12 de diciembre de 2018
Historia política y social de Chile

La dinastía de los Chadwick: abogados, políticos y empresarios

Manuel Salazar Salvo

foto_3.jpg

Clan Chadwick Piñera. Fotos de René Barra.
Clan Chadwick Piñera. Fotos de René Barra.

Durante casi 200 años, los Chadwick, avecindados inicialmente en La Serena, se vincularon con muchas de las familias que dominaron el acontecer político y empresarial chileno. Prolíficos, tolerantes y con grandes habilidades para relacionarse socialmente, hoy se distribuyen a lo largo del país en múltiples ramas familiares. INTERFERENCIA inicia hoy una serie de tres capítulos que recoge la evolución de esta dinastía criolla que tiene como uno de sus importantes miembros al actual MInistro del Interior.

Los ascendientes británicos de la familia Chadwick se pueden rastrear hasta el denominado “Censo de Domesday”, realizado en 1086 por orden de Guillermo el Conquistador. No obstante, el antepasado más directo de la familia que hoy se ha extendido en Chile es Sir John Chadwick, quien alrededor de 1750 vivía en Oxford, en el condado de Stafordshire, donde se ubica la universidad de habla inglesa más antigua del mundo.

Los Chadwick Piñera son tataranietos de Thomas Chadwick, el fundador de la familia en Chile. Muchos de sus tíos y primos, en diversos grados sanguíneos, han sido y son protagonistas de episodios notables en la historia contemporánea del país.

Por esa época, las diferencias políticas y religiosas en Inglaterra y Escocia indujeron a muchos habitantes de la isla a buscar horizontes más seguros en el Nuevo Mundo. Thomas Chadwick, ingeniero de minas, nieto de Sir John, viajó hacia los mares del Pacífico sur y en 1820 se estableció en la ciudad de La Serena. Allí hizo fortuna en la minería y tomó por esposa a Dolores Amenábar Espinoza, con quien tuvo cuatro hijos: Alejandro, casado con Rosario Ortúzar Pereira; Roberto, casado con Manuela Castro Aracena; Margarita, casada con Roberto Álvarez Zorrilla; y, Rita, casada con Carlos Leiva Morales.

De estos cuatro matrimonios, los Chadwick Castro y los Chadwick Ortúzar dieron origen a una casta familiar que ha tenido una destacada figuración en el manejo de los destinos políticos, sociales y económicos del país.

Las descendencias de estos dos troncos genealógicos se funden en las primeras décadas del siglo XX con familias tan prominentes como los Errázuriz Echazarreta, Ortúzar Vergara, Correa Vergara, Larraín Echeverría, Larraín García Moreno, Valdés Astaburuaga, Amenábar Ossa, Solar Vicuña, Mery Cousiño, Wenstein Rudoy, Viera- Gallo Quesney, Fernández Barros, Claro Valdés, González Marckman, Hurtado Fabres y Pascal Allende, por mencionar algunas.

Todas ellas constituyen un entramado de vínculos sociales de los más diversos tipos, inserto en las elites que han dominado a la nación durante más de un siglo.

Los Chadwick Castro tuvieron cinco hijos: Roberto Tomás, casado con Adriana Valdés Astaburuaga; María Mercedes, casada con Guillermo Amenábar Ossa; Ana Victoria, casada con Guillermo Varela Cortés; Julia Rosa, casada con Alfredo Solar Vicuña: y, Carlos, casado con Ester Mery Cousiño.

Siguiendo con esta rama de la familia, el matrimonio Chadwick Valdés concibió 11 hijos: Roberto, casado con Adriana Mery Valdés; Herman, casado con Paulette Piñera Carvallo; Tomás, casado con Rebeca Wenstein Rudoy; Jorge, casado con Rebeca Vergara Peralta; Lucía, casada con Héctor Darrigrandi Aguirre; Adriana, casada con Lorenzo Floto; María, casada con Carlos Cortés; José, Francisco y Luis.  
Roberto, el mayor de los Chadwick Valdés, es el abuelo de Francisco de la Maza, el ex alcalde de la comuna de Las Condes. Su madre, Patricia Chadwick Mery, se casó con Jorge de la Maza Lavandero y ambos partieron a vivir a la ciudad de Victoria, en la región de La Araucanía.

Dos de las niñas Chadwick Valdés se casaron con uniformados. María, con un marino, Carlos Cortés, que llegaría a ser almirante. Su hijo, Patricio Cortés Chadwick, fue durante gran parte de la dictadura militar del general Augusto Pinochet, el director nacional del Servicio de Aduanas. Lucía Chadwick Valdés, por su parte, se unió a un oficial del Ejército que llegaría a general: Héctor Darrigrandi Aguirre. Su hijo, Roberto Darrigrandi Chadwick, trabajó entre 1987 y 1990 como director de Ferrocarriles del Estado, administración que intentó atomizar la empresa y que produjo la resistencia unánime de todos los estratos laborales de ella.

Los Chadwick Piñera

En las últimas dos décadas, sin embargo, adquirió una mayor notoriedad pública una vertiente familiar constituida por uno de los once hijos de la descendencia del matrimonio entre Roberto Tomás Chadwick Castro, dueño de la hacienda La Compañía, en La Serena, que hoy alberga a un próspero barrio de esa ciudad, y Adriana Valdés Astaburuaga, hija de un senador del antiguo Partido Conservador.

La familia Chadwick Valdés vivió por muchos años en una casa de 30 dormitorios en La Serena. A poca distancia habitaban los Piñera Carvallo. Se hicieron muy amigos y no tardaron en mezclarse.

La familia Chadwick Valdés vivió por muchos años en una casa de 30 dormitorios en La Serena que hoy es Monumento Nacional y que a fines de los años 40 sirvió de sede para las recepciones que ofrecía el presidente Gabriel González Videla, muy cercano a Roberto Chadwick Castro. A poca distancia habitaban los Piñera Carvallo. Se hicieron muy amigos y no tardaron en mezclarse.

Uno de los hijos, Herman Chadwick Valdés, desposó a Paulette Piñera Carvallo, con quien concibieron ocho hijos: Herman (1945), casado con María Irene Larraín Herrera; María Paula (1946), casada con Patricio Fernández Barros; María Teresa (1947), casada con José Antonio Viera-Gallo Quesney; María Elena (1950), casada con Hernán Fleischmann Echeñique; María Trinidad (1954), casada con Juan Dittborn Santa Cruz; Andrés (1956), casado con María Victoria Costa Vega; María Carolina (1957); y, María Margarita, casada con Alfonso Edwards.
Los Chadwick Piñera son tataranietos de Thomas Chadwick, el fundador de la familia en Chile. Muchos de sus tíos y primos, en diversos grados sanguíneos, han sido y son protagonistas de episodios notables en la historia contemporánea del país.

Los Chadwick Piñera también son dueños de una cuantiosa fortuna. Herman Chadwick Valdés entró al Poder Judicial en 1932 como Oficial Cuarto en el Segundo Juzgado Civil de Santiago. En 1949 ganó un cupo de notario, trabajo que desempeñó hasta 1977. El 13 de enero de ese año el general Augusto Pinochet lo nombró Conservador de Bienes Raíces de Santiago, uno de los puestos más apetecidos del Poder Judicial, porque ofrece un ingreso cercano a los 100 millones de pesos mensuales. El cargo lo ocupó durante 20 años, hasta que renunció en 1997.

foto_1.jpg

Tomás Chadwick con Bernardo Leighton. Fotos de René Barra.
Tomás Chadwick con Bernardo Leighton. Fotos de René Barra.

Buen padre y abuelo, le decían “El Pancha” y tenía un especial cariño por su nieto Patricio Fernández Chadwick, el fundador y ahora exdirector del periódico The Clinic. El favorito del abuelo era el joven abogado Herman Chadwick Larraín, hoy muy conocido como síndico de quiebras, exinterventor de la Colonia Dignidad, de Aero Continente e Inverlink, entre otras diversas sociedades. A él le encomendó en su testamento el manejo de los bienes familiares, e incluso le pidió que lo reemplazara en sus funciones de Conservador durante un año.

Herman Chadwick Larraín brilló durante varios años como la nueva estrella de la familia. Fue interventor en causas de narcotráfico, designado por Consejo de Defensa del Estado, como la del Cabro Carrera, la Operación Océano y AeroContinente. Tras esas experiencias postuló a ser síndico de quiebra.  “Soy un buen recuperador de plata porque lo he hecho en poco tiempo y no me quedo con las quiebras por siempre, soy un ágil negociador y soy bueno para vender”, declaró. Su primera experiencia como síndico fue un fundo de paltas. “Aprendí harto y de ahí me designaron en la Colonia Dignidad”. Tras eso, llegó la de Inverlink, Salmones Andes, Textiles Novel, Textiles Pollack y Austral Food, entre otras.

No obstante su fulgurante éxito, Herman Chadwick Larraín empezó a caer en desgracia a comienzos de 2014 cuando –como síndico de quiebras- apareció vinculado al caso Caval en la liquidación de tres predios en Machalí, pertenecientes a Wiesner S.A., que la empresa ligada a Natalia Compagnon, nuera de la ex presidenta Michelle Bachelet, adquirió en 3.500 millones de pesos y luego vendió en 6.500 millones. En marzo de este año el juez de garantía de Rancagua condenó a Chadwick Larraín a tres años y un día de libertad vigilada, además del pago de unos 150 millones de pesos, en calidad de autor del delito reiterado de ventajas indebidas del síndico, en grado consumado, al gestionar el Convenio Judicial Preventivo de la Sociedad Wiesner S.A., que involucró la venta de terrenos en Machalí a Caval. También fue inhabilitado por ocho años para cumplir las labores de síndico. La condena fue ratificada en junio por la Corte Suprema.

(No te pierdas mañana el segundo capítulo de esta saga).

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario