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Domingo, 20 de enero de 2019
Contaminación

La lucha de Coronel contra la termoeléctrica Bocamina I

Isabel Reyes B.

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Interferencia
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El 31 de diciembre el Tribunal Ambiental de Valdivia condenó a Enel por sobrepasar la norma de emisiones por más de dos semanas durante 2014. Para el alcalde de esa ciudad no es un castigo suficiente. “Bocamina no debería funcionar”, afirma.

A sólo 350 metros de la central termoeléctrica Bocamina, en la comuna de Coronel, se ubica la escuela municipal Rosa Medel. Durante 2018 se tomaron muestras a más de 100 niños y adultos de esa zona, y los resultados fueron preocupantes: 14 niños y siete adultos presentaron elevados niveles de metales pesados en la sangre, tales como mercurio, plomo, cadmio y aluminio.

Ya en 2014 la Brigada de Medioambiente de la Policía de Investigaciones de Valdivia advirtió acerca de la presencia de metales pesados por sobre el valor de referencia en esa población. Ante esto, la Seremi de Salud del Biobío realizó muestras en 288 niños de 15 establecimientos educacionales. En 18 infantes se pudo detectar la presencia de estos metales.

Estos antecedentes llevaron a que, hace menos de una semana, el tribunal ambiental de Valdivia sancionara a la termoeléctrica Bocamina I tras constatar que durante el año 2014 esta central sobrepasó durante más de 340 horas seguidas las emisiones permitidas por ley. “Dicha superación, sumado a la ubicación de la planta en una zona saturada por material particulado, condición ambiental que permanece hasta la actualidad, permite concluir su responsabilidad en el daño ambiental”, sentencia el informe judicial.

Para el alcalde de Coronel, Boris Chamorro (MAS), esta sanción no es suficiente, considerando que Bocamina I funcionó durante poco más de dos semanas sobrepasando la norma de emisión autorizada en Chile. “El tribunal determina sanciones que van a enmendar estas emisiones, pero ¿cuándo le va a llegar la sanción a la industria generadora de energía?”, asegura Chamorro a INTERFERENCIA. “Dado el prontuario y sanciones que tiene hoy Enel, Bocamina I no debería estar funcionando”, agregó.

En los primeros nueve meses de 2018, la compañía obtuvo utilidades netas por cerca de 350 millones de dólares, según consta en sus reportes financieros. El presidente de su directorio es Herman Chadwick Piñera, primo del Presidente Sebastián Piñera y hermano del ministro del Interior, Andrés Chadwick.

Cosas de familia

La historia de Bocamina parte en 1969, cuando entró en funcionamiento la primera de sus centrales. En 2015 se sumó la segunda fábrica que lleva el mismo nombre Bocamina II. Ambas son propiedad de la multinacional italiana Enel, dueña de la antigua Endesa, y que es una de las compañías de generación y distribución eléctrica más importantes del país con 111 centrales a lo largo del territorio nacional.

Enel genera un 44% de su capacidad total a través de fuentes termoeléctricas. En los primeros nueve meses de 2018, la compañía obtuvo utilidades netas por cerca de 350 millones de dólares, según consta en sus reportes financieros. El presidente de su directorio es Herman Chadwick Piñera, primo del Presidente Sebastián Piñera y hermano del ministro del Interior, Andrés Chadwick.

En Coronel ambas centrales funcionan en base a vapor de carbón. Además, existe la termoeléctrica Santa María de Colbún, propiedad de la familia Matte, y una de biomasa propiedad de la compañía Oxiquim, liderada por Fernando Barros y Vicente Navarro Rolando. Esta última empresa ha sido cuestionada por su presunta responsabilidad en las intoxicaciones que afectaron a la zona de Quinteros y Puchuncaví hace unos meses.

Actualmente existen cuatro centrales que operan en esa localidad. La principal denuncia de la ciudadanía es en contra de la Central Bocamina I, aquella que lleva más de 40 años en funcionamiento en la ciudad, y que es la termoeléctrica más antigua de Chile.

Es por eso que el 10 de diciembre de 2018, Boris Chamorro, junto al director del Departamento de Educación y Salud del municipio, expuso ante la Comisión de Zonas de Sacrificio, el día a día de los coronelinos.

“El 16% de la producción nacional de energía a carbón se concentra en nuestra ciudad de Coronel en un radio de 3 kilómetros a la redonda. Es decir, el 16 por ciento de la energía que consumen los chilenos se desarrolla y se genera en Coronel, en pleno casco urbano de nuestra ciudad y alrededor de tres kilómetros de 10 establecimientos educacionales que albergan a más de 3.000 estudiantes”, expuso Chamorro ante los diputados Diego Ibáñez, Camila Flores, Pablo Kast, Amaro Labra, Carolina Marzán, Luis Pardo, Patricio Rosas, Osvaldo Urrutia y Daniel Verdessi.

A la cita fueron también invitados los alcaldes de Huasco, Tocopilla y Mejillones, quienes no pudieron asistir.

Vertedero de cenizas

Ubicado en el cerro Millabú de Coronel y a menos de cien metros de numerosas casas, está el vertedero de cenizas que acopia los restos desechados en el proceso de generación de energía de las centrales Bocamina.

“Ese vertedero está a tajo abierto, la polución es constante”, dice Christopher Ruiz de la coordinadora Coronel Despierta, una agrupación ciudadana local que se opone a las termoeléctricas. “Hay mucha gente de Coronel que se ha ido porque saben que la situación medioambiental los perjudica".

En enero de 2010, el Servicio de Evaluación Ambiental aprobó su ampliación con un monto de US$ 1.300 millones. Según las cifras expuestas por el alcalde Boris Chamorro en la Cámara de Diputados, pasó de generar 4.456 toneladas en 2010, a 229.756 toneladas en 2015.

“Ese vertedero está a tajo abierto, la polución es constante”, dice Christopher Ruiz de la coordinadora Coronel Despierta, “Hay mucha gente de Coronel que se ha ido porque saben que la situación medioambiental los perjudica".

“Para nosotros es muy complejo que Coronel tenga el acopio de cenizas único en el mundo, ya que está emplazado en el casco urbano de una ciudad. Es un cráter de arsénico. La mayor cantidad de moléculas de metales pesados se encontraron en el sector del vertedero de cenizas de Enel”, dice en conversación con INTERFERENCIA.

Es por eso que, en diciembre de 2018, presentaron una nueva denuncia a la Superintendencia de Medio Ambiente. Según el concejal Gonzalo Osorio, uno de los que ingresó el informe, no se están cumpliendo ciertos factores que impuso la Resolución de Calificación Ambiental en 2010.

“La resolución exigía ciertas condiciones mínimas para realizar la ampliación, así como también el plano regulador de aquel entonces no permitía la ampliación ni creación de este tipo de vertedero o de obras en la zona metropolitana y esto se incumplió”, dijo a Canal 9 regional.

Por parte del municipio dicen que evalúan cómo enfrentar el problema en 2019, después de haber golpeado el año que pasó, todas las puertas.

“Hemos estado en la Comisión de Medioambiente de la Cámara de Diputados, en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, la Comisión de las Zonas de Sacrificio, en la mesa de descarbonización del Ministerio de Energía, en el Ministerio de Salud y de Medio Ambiente, por lo tanto, el Estado de Chile está informado de la situación que ocurre en nuestra ciudad”, dice el alcalde de Coronel.

“Lo que estamos esperando es que se tomen acciones y que pueda de una vez por todas, sacar el vertedero del casco urbano de nuestra ciudad y que la termoeléctrica Bocamina I, deje de funcionar definitivamente”.

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