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Sábado, 24 de agosto de 2019
Fábrica de CMPC

Nuevo episodio de contaminación de celulosa en Nacimiento tiene a vecinos en pie de guerra

Isabel Reyes B.

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Interferencia
Interferencia

Años de contaminación, acuerdos incumplidos e informes medioambientales que se desconocen, obligaron a los habitantes de esta localidad de la Octava Región a alzar su voz.

Dolores de cabeza, naúseas y mareos. El pasado 19 de noviembre, cerca de las diez de la noche, los vecinos de Nacimiento, en la región del Biobío, presentaron una vez más malestares. Fuertes olores venían desde la planta Santa Fe, propiedad de CMPC.

Del grupo Matte, CMPC Celulosa es el cuarto mayor proveedor de celulosa en el mundo. Con empresas en el sur de Chile, Brasil, Argentina, Uruguay, Perú, Colombia y México, alcanza según registros de la propia empresa, una producción de cuatro millones de toneladas anuales.

De esas, su producción más grande es justamente en Nacimiento. Hoy, la empresa Santa Fe que funciona en esa comuna, es la más grande de Chile. Sus inicios de operación fueron en 1991.

Pero detrás de ese millón y medio de toneladas que producen al año, hay una comuna que por años no ha sido escuchada. 

Una lucha histórica

Desde hace años que la comunidad de Nacimiento ha intentado movilizarse contra la celulosa. Los más de 26.000 habitantes han demostrado su descontento con manifestaciones, como en 2015, cuando desde los techos de las casas se colgaron una bandera negra. 

El pasado 19 de noviembre, los malores olores marcaron un precedente. Por primera vez los vecinos se coordinaron bajo el movimiento social llamado “Limpiemos CMPC”.

Según dicen, anualmente viven con episodios de malos olores, con cada vez mayor cantidad de vecinos enfermos graves, con una plaga de termitas que está desatada en la comuna y los ríos contaminados. Más de una vez, la seremi de Salud del Bío-Bío ha visitado la planta para cursar investigaciones sanitarias. Pero no han obtenido solución.

El pasado 19 de noviembre, los malores olores marcaron un precedente. Por primera vez los vecinos se coordinaron bajo el movimiento social llamado “Limpiemos CMPC”, con el apoyo de dos concejales de la comuna, Luis Vergara y Carlos Toloza. 

“Todos los años ha habido este tipo de episodios, la única diferencia es que este año la gente se cansó, alzó la voz”, dice Luis Herrera, vocero del movimiento, quien vive hace ocho años en Nacimiento y recuerda que desde su llegada, ya existían los conflictos. 

De hecho, un nuevo episodio de malos olores volvió a afectar a la comunidad hace dos días, justo en la preparación de este reportaje.

En 2016, ya se había llevado a cabo una mesa de diálogo público-privada para llegar a acuerdos respecto a estos episodios de contaminación. En la instancia habría participado el Municipio, la CMPC, y dirigentes vecinales y se desarrolló trimestralmente entre 2014 y 2016. 

De los nueve puntos acordados, dos años después, la gran mayoría siguen sin ser resueltos.

En materia de descontaminación, los principales ejes que contemplaba este acuerdo eran eliminar el ducto hacia el río Vergara de la ex papelera de CMPC, Inforsa, cerrada en noviembre de 2013. Además, el plan de cierre del vertedero clandestino de residuos industriales que ellos mismos reconocen. “Este clandestino está a escasos metros del río Vergara. El tema es que en ese vertedero se ha admitido que eran residuos sólidos y nosotros recabamos información con ex trabajadores de Inforsa, que nos dijeron que hay muchas virutas de metales enterrados, restos de incendios, y una alta probabilidad de filtración en las napas subterráneas. La empresa tiene un estudio de esto, les exigimos los resultados y se comprometieron a entregarlo”, dice Luis Vergara, concejal de Nacimiento. 

Así también se exigió un llamado plan de emisiones. “Nosotros como movimiento sostenemos que no se trata solamente de malos olores, son gases tóxicos”, dice Vergara. 

“Exigimos tecnología, protocolos, para que las emisiones disminuyan tanto las sólidas como las gaseosas y los ruidos. La emisión de Material Particulado incide en las enfermedades respiratorias. Los gases están principalmente compuestos de mercaptanos, azufre en distintas composiciones y metanol, lo que tiene incidencia en las lluvias ácidas”.

Después del episodio del 19 de noviembre y a través de un video, Juan Constabel, gerente de la planta Santa Fe, admitió el problema. “Fue una falla en la empaquetadura en la línea de gases que va a la caldera de biomasa”, dice. 

Según información de la Seremi de Salud del Bío-Bío, el dictamen del sumario sanitario cursado el 20 de noviembre a raíz de esto, estará listo antes de fin de año. 

Un nuevo petitorio

Después de una marcha nocturna realizada en las calles de Nacimiento, el movimiento autónomo “Limpiemos CMPC”, con el apoyo de dos concejales, llegó hasta la puerta de la planta para entregar un petitorio a la empresa, con las demandas históricas y que no han sido solucionadas. 

Los acuerdos que buscan firmar son relacionados a crear planes de descontaminación ambiental, así también de los dos ríos que los rodean, Vergara y Bío-Bío, además de la reducción del riesgo del traslado de sustancias químicas.

Así también exigen la implementación de estudios ambientales que evalúen la situación de la comuna para conocer la realidad medioambiental que viven, hecho que desconocen. Con eso en mano, tomar medidas técnicas para mejorar la calidad de vida de los nacimentanos.

“Hay harta angustia en la gente, un tema de depresión. Hay una alta tasa de mortalidad de cáncer aquí en Nacimiento”, dice Luis Herrera, vocero del movimiento.

El movimiento “Limpiemos CMPC” asegura que no cederán hasta no conseguir los acuerdos. Es una lucha constante, con un municipio ausente y que incluso, ha reducido el presupuesto al encargado municipal de medioambiente. “Ha sido malísimo el apoyo del municipio", dicen.

Estas últimas dos semanas se han reunido dos veces con Augusto Robert, Gerente de Asuntos Públicos y Medio Ambiente de CMPC, para plantearle los hechos. 

“Todos los años la planta Santa Fe detiene en octubre dos semanas para mantención. Este año no lo hicieron, aún no sabemos por qué fue aplazado para marzo de 2019. Entonces nos encontramos que el 11 de octubre hubo una fuga de óxido de cal, el 29 de octubre una de gases tóxicos y el 19 de noviembre, una fuga de empaquetadura. Ahora, el miércoles recién pasado, hubo otra una fuga de gases tóxicos durante la noche”, dice el concejal Vergara. 

El movimiento “Limpiemos CMPC” asegura que no cederán hasta no conseguir los acuerdos. Es una lucha constante, con un municipio ausente y que incluso, ha reducido el presupuesto al encargado municipal de medioambiente. “Ha sido malísimo el apoyo del municipio. Tenemos a un alcalde que no ha hecho nada, desde el acuerdo de la mesa público-privada nunca hizo nada. Por eso la gente también se cansó”, dice Herrera. 

Para Carlos Toloza, uno de los dos concejales parte del movimiento, la lucha histórica de esta comuna debe llegar a su fin. Y es categórico en plantear sus proyecciones: “No queremos más estos malos olores, queremos un buen vecino y no uno malo como lo ha sido la planta todos estos años. Nosotros no queremos ser Puchuncaví, una zona de sacrificio”. 

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