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Domingo, 9 de agosto de 2020
Evopoli y La Araucanía

Nuevo presidente de Evópoli: Los intereses y la férrea defensa del negocio forestal del diputado Andrés Molina

Paula Huenchumil
Camilo Solís

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Andrés Molina Magofke, diputado y presidente interino de Evópoli
Andrés Molina Magofke, diputado y presidente interino de Evópoli

El congresista por la región de La Araucanía, al igual que el senador Felipe Kast, tiene fuertes vínculos con el negocio forestal a través de la participación que ha tenido en sociedades del rubro y vínculos familiares. “Gracias a Dios hubo 701”, dice sobre el decreto impulsado por Julio Ponce Lerou en 1974 que permitió el subsidio la plantación de pino y eucalipto en dictadura.

Luego de la renuncia de Hernán Larraín Matte a la presidencia de Evópoli -partido que nació en 2012 con la promesa de renovar a la derecha y que hoy vive su peor crisis- es el diputado Andrés Molina quien asumió este lunes 20 de julio la presidencia interina del partido, el cual anunció elecciones para el próximo 15 de agosto.

Andrés Molina Magofke es especialmente conocido en Temuco, ciudad en la que nació. Su trayectoria política se ha enmarcado en la región de La Araucanía, donde ejerció como intendente entre 2010 y 2014, en el primer gobierno de Sebastián Piñera. Desde 2018 se desempeña como diputado por el 23º distrito, correspondiente a la misma región, en representación del Partido Evolución Política (Evopoli). 

Luego de la muerte de Camilo Catrillanca, el 14 de noviembre de 2018 -quien iba desarmado en su tractor y que fue asesinado por un disparo en la cabeza percutado por el sargento de carabineros Carlos Alarcón al interior de la comunidad de Temucuicui- Andrés Molina insistió en la permanencia del Comando Jungla en la región.

“Son fuerzas especiales que buscan proteger a las personas. Recordemos que hace seis años el Sargento Albornoz, por ir sin protección, muere de un disparo en el cuello. Así como Carabineros pasó un par de meses en Colombia, muchos mapuche también pasaron meses allá”, declaró.

Asimismo, Molina aseguró que un sector de la “izquierda y del Frente Amplio, están buscando hacer un uso político por este caso [Catrillanca]”, en declaraciones recogidas por el medio Soy Chile

En julio de 2019, la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados del caso de Camilo Catrillanca (24 años al momento de su asesinato), aprobó el informe final el cual estableció las responsabilidades políticas del entonces ministro del Interior Andrés Chadwick y el subsecretario Rodrigo Ubilla, votación a la que Andrés Molina se abstuvo. Ese mismo mes, el padre del joven asesinado, Marcelo Catrillanca, envió una carta al actual presidente interino de Evópoli.

“He tomado conocimiento que usted, me ha emplazado públicamente a que yo, Marcelo Catrillanca, desempeñe un liderazgo por la paz. A este respecto, acepto el desafío y lo invito a que trabajemos por la paz en La Araucanía. Sin embargo, la paz que usted ha promovido como es la militarización y la complicidad en el despojo de tierras mapuche, atenta al legítimo derecho de vivir en paz que le asiste al pueblo mapuche…”, comunica parte de la misiva.

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Andrés Molina detrás de Andrés Chadwick, junto a Sebastián Piñera y otras autoridades en la presentación del Comando Jungla
Andrés Molina junto a Sebastián Piñera y otras autoridades en la presentación del Comando Jungla

Molina y las forestales

La trayectoria del diputado Molina en la región no solo se ha ligado a la política. Desde 1991 a 1996, fue directivo y presidente de la Sede Regional de la Corporación Chilena de la Madera (Corma). Precisamente es reconocido como un importante personaje en el mundo de la industria forestal. 

Tiempo después, en 2009, asumió como presidente de Corparaucanía, corporación de derecho privado que aglomera a una serie de entidades “relacionadas con la actividad productiva y el fomento de los negocios e inversiones en la Región de La Araucanía”, según señala el sitio web de la institución. Fue reelecto en este cargo en enero de 2010, hasta que fue designado como intendente por Sebastián Piñera.

INTERFERENCIA indagó en los vínculos e intereses que tiene este ex intendente y actual diputado por La Araucanía, quien al igual que su correligionario, el senador Felipe Kast, tiene vínculos que podrían ser fuente de conflicto de intereses en materias relacionadas a la industria forestal y maderera. 

Respecto de las donaciones que se hicieron a la campaña con la cual llegó a ser diputado por La Araucanía en 2017, no figuran los nombres más importantes de la poderosa familia Matte, como era el caso de Felipe Kast. Sin embargo, sí figura una donación de 526 mil pesos del empresario Wolf Von Appen Berhmann, propietario de la gran empresa forestal Bosques Cautín S.A..

Probablemente la implicancia más importante del diputado Molina con el negocio forestal es con la empresa Forestal Santa Laura Limitada, la cual fundó en compañía de su hermano, Rodrigo Molina Magofke a finales de 1997. El diputado Molina fue propietario de esta empresa durante todo el periodo en que se desempeñó como intendente de La Araucanía. 

Además, esta empresa figura en la declaración de intereses que Andrés Molina rindió en 2018, cuando inició su periodo como diputado. En conversación con INTERFERENCIA, Molina señaló que el año pasado había salido de la propiedad de esta sociedad, y que por ende no consideraba esto un conflicto de intereses. 

En efecto, Andrés Molina salió de la propiedad de esa sociedad a mediados del año pasado. En una escritura pública con fecha 25 de junio de 2019, consta que Molina se retiró de Forestal Santa Laura Limitada, sacando del capital social algo más de 79 millones de pesos. 

Posterior a eso, Rodrigo Molina administra dicha sociedad forestal, a la cual se incorporó su hijo, Manuel Molina García, quien participa como accionista minoritario. 

Consultado por INTERFERENCIA sobre si le significa una eventual fuente de conflicto de intereses que su familia tenga participación en esta sociedad, el diputado Molina señaló que no le parece.

“¿Qué tengo que ver con eso? Yo no tengo nada. Lo que tengo como diputado es una sociedad con mi mujer, nada más, ¿estamos claros?”, dice a INTERFERENCIA.

Además, Molina es enfático al responder que “si llegara el minuto en el que pueda estar en una votación que pudiera favorecer a mi familia, yo me voy a inhabilitar. Lo he hecho en algunas ocasiones, en un tema que apareció hace como un año y medio del tema forestal, donde se quería hacer cierta exención de contribuciones”.

Ahora bien, el diputado Molina tiene otros vínculos familiares que lo ligan al negocio forestal. Se trata de la familia de su cónyuge, María Alejandra García García, quien es a su vez hija de Mario Arnoldo García Sabugal, conocido empresario del rubro forestal en la zona. 

Este último, fundó la empresa Forestal Magasa Limitada en febrero del año 1988 en conjunto con sus hijas e hijo. Es decir, la esposa del diputado Molina es propietaria de esta empresa, cuyo objeto, según la escritura pública de su constitución, es la “explotación de predios forestales propios y ajenos; compra y/o venta y arriendo y/o subarriendo de predios forestales; comercialización de sus productos”, entre otras cosas. 

Además, en la escritura de constitución de la sociedad, se aportó como parte del capital social gran cantidad de hectáreas de bosques ubicados en La Araucanía. Predios que se encuentran en la comuna de Melipeuco y Pucón, principalmente. 

Según la escritura pública correspondiente a la última modificación de esta sociedad, a principios de 2017, el capital social de esta empresa ascendía a la cantidad de $2.216.963.233.

Andrés Molina participó de esta sociedad anteriormente a través de otra empresa, la sociedad Inversiones Magasa S.A., fundada en 1997, en la que Molina tenía un porcentaje pequeño de la propiedad. Sin embargo, se trata de una sociedad ya disuelta. El diputado, en conversación con INTERFERENCIA, dijo que Magasa “es una empresa de fabricación de muebles que no tiene patrimonio forestal, no tiene bosques, sino que solo fabrica muebles. Efectivamente es una empresa de la familia de mi señora, pero no tengo nada que ver con Magasa. Fui anteriormente gerente de Magasa, pero la participación que tenía la dejé hace 14 años”. 

Sin embargo, al consultar la situación tributaria actual de Forestal Magasa Limitada, figura que sus actividades económicas vigentes son precisamente la “explotación de viveros forestales”, “Extracción de madera”, “Aserrado y acepilladura de madera”, y “Fabricación de muebles principalmente de madera”. 

Conflictos territoriales

El diputado Andrés y su hermano Rodrigo, no han estado exentos de polémicas con tierras mapuche, cuando eran en conjunto propietarios de Forestal Santa Laura.

En marzo de 2019, la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) paralizó una compra millonaria de un predio de Andrés Molina. “La Conadi decidió paralizar la compra de un predio de 113 hectáreas en la comuna de Vilcún, controlado a través de la sociedad Santa Laura que comparte el diputado Molina junto a su hermano. Ambos iban a recibir 450 millones de pesos, hasta que Radio Bío Bío hizo público el negocio. Tras esto, el parlamentario de La Araucanía decidió rechazar el acuerdo”, señala el medio. 

Ante ello, Andrés Molina indica a INTERFERENCIA que “ese predio efectivamente lo tenía la forestal y se hizo una negociación con el gobierno anterior. Lamentablemente yo pensé que estaba terminando y llegó al conservador de bienes raíces”.

Según este parlamentario, lo que hizo fue “hacer la gestión para que no se concretara la compra, porque me parecía que podía ser mal interpretado. Un predio que no es millonario, estaba a cuatro millones y medio la hectárea, en la comuna de Vilcún. Yo te pediría que si encuentras un predio en la comuna de Vilcún, que te lo vendan a cuatro millones la hectárea, me avisas para tratar de comprarlo. El pobre que perdió fue mi hermano”, señaló Molina a este periódico. 

En 2014 la comunidad Juan José Allanao ingresó al fundo El Retiro -en el sector de Melipeuco, en la región de La Araucanía- propiedad de Mario García Sabugal, suegro de Andrés Molina, el cual se desempeñaba como intendente de la región. “García mantiene en su poder las tierras ancestrales de nuestras comunidades y tierras reconocidas por el título de merced, las que desde este momento pedimos sean devueltas a las comunidades mapuche”, indicaba parte del comunicado de entonces.

Sobre esto Molina mencionó que “yo no puedo responder por personas naturales, pero que yo sepa nunca ha habido un problema de terreno. En algún momento cuando estaba en mi última semana de intendente hicieron una especie de toma en el terreno donde mi suegro, pero no fue por conflicto de terreno, fue por hacer una especie de movimiento, no hay títulos de merced en esa zona”, asegura Molina. 

“Gracias a Dios hubo 701”

Según informa la Corporación Nacional Forestal (Conaf) los bosques en el país cubren una superficie de 17,66 millones de hectáreas, lo que representa el 23,3% de la superficie del territorio nacional. De eso, aproximadamente 14,41 millones de hectáreas, son bosques nativos y 3,08 millones de hectáreas, corresponden a plantaciones forestales.

“Las forestales no pueden donar, donan las personas. Más allá de las donaciones, tenemos mil trescientos casos de denuncias por robo de madera y eso no le afecta a grandes empresas en su bolsillo, le afecta a los pequeños y medianos. Gracias a Dios hubo 701 porque efectivamente los pequeños y medianos pudieron plantar, y muchos de esos también son mapuche, para que lo sepan también. Aquí el negocio forestal ha sido un negocio positivo para muchas comunidades mapuche”, dice Andrés Molina tras ser consultado por algunas donaciones a campañas políticas por parte de personajes vinculados a forestales.

En la expansión de la industria forestal, iniciada en la dictadura de Augusto Pinochet, se implementó el Decreto de Ley 701, el cual tuvo como objeto subsidiar a la industria forestal en la plantación de pino y eucalipto, a través de la entrega de bonos a propietarios forestales por concepto de forestación y recuperación de suelos degradados. 

Este decreto fue impulsado por el entonces ministro de Economía, Fernando Leniz, y el director de la Conaf, Julio Ponce Lerou en 1974, actualmente uno de los hombres más ricos del país, cuya fortuna obtenida mediante la minera SQM lo ubica entre la élite global según la revista estadounidense Forbes, y quien fue yerno de Pinochet.  

“Al comienzo hubo sustitución de especies, pero después eso se reguló. Yo creo que el decreto 701 fue un muy buen proyecto. Si hoy haces un análisis te vas a dar cuenta que tenemos más bosque nativo que hace 40 años atrás y eso lo dicen los expertos, no lo digo yo. Hoy Chile -gracias a las plantaciones- tiene efectivamente un balance positivo de oxígeno. Efectivamente hay problemas de agua, pero no solo en La Araucanía, mira las regiones del norte, entonces no le echemos toda la culpa a las plantaciones, eso es una ignorancia”.

Sin embargo, distintos estudios hablan acerca del daño medioambiental de la plantación de monocultivos.

Por ejemplo, la ONG Forestales por Bosques Nativos, explicó en el foro “Impactos sociales, ambientales y económicos del modelo forestal en Chile” -que se desarrolló en Lumaco en 2011- que hasta 32 mil litros diarios de agua consume una hectárea de plantación de eucaliptos de tres años.

En la instancia, el investigador Claudio Donoso, ingeniero forestal de la Universidad de Chile y máster en ciencias de Ecología Forestal de la Universidad de California, Berkeley (Estados Unidos), “enumeró las nefastas consecuencias del modelo forestal chileno, como la sequía, las aguas contaminadas y la infertilidad de las tierras que afecta, mayoritariamente, a comunidades mapuche y pequeños agricultores de la región. La sequía que afecta a Lumaco y otras comunas de La Araucanía obedece, principalmente, a las plantaciones de pinos y eucaliptos”, consignó Radio Bío Bío

A su vez, en el artículo de INTERFERENCIA El mapa que muestra cómo la expansión forestal presiona a los mapuche en la provincia de Arauco, Pablo Mansilla, doctor en Geografía y Ordenamiento Territorial, explicó “uno de los impactos inmediatos es una afectación a la vegetación nativa que ha sido reemplazada por el monocultivo, generando un nuevo 'paisaje verde' basado en la producción de monocultivo forestal”.

“Las forestales promueven un falso discurso de desarrollo sostenible propio de la economía verde, que promete el desarrollo de una economía limpia y que aporta a la generación de CO2. El impacto más complejo que han generado es sobre los recursos hídricos, debido al alto consumo de agua generado por las especies introducidas, en comparación al consumo de agua de vegetación nativa. Esta agua consumida por las forestales, también conocida como agua virtual señala que para la producción de cada árbol requiere de grandes volúmenes de agua”, añade Mansilla en el artículo.

*Nota de la redacción:  El artículo original fue modificado para cambiar la siguiente frase: "Sin embargo, en el mismo acto, se incorporó a esa sociedad su hijo, Manuel Ignacio Molina García", pues Manuel Molina García es en realidad sobrino del diputado Andrés Molina. Esta confusión se generó porque en entrevista con INTERFERENCIA, al ser consultado por la participáción de su familia en esta empresa, el diputado señaló "No. Está mi hermano con sus hijos. Pero qué tengo que ver yo. Mi hermano y mis hijos. Lo que tengo como diputado es una sociedad con mi mujer, nada más, ¿estamos claros?”. Además de esto, generó confusión el alcance de ambos apellidos.

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