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Viernes, 5 de marzo de 2021
Covid-19

Por qué el próximo gran obstáculo de la pandemia será convencer a las personas de vacunarse

Timothy Callaghan
Matt Motta
The Conversation

Genaro Molina/Los Angeles Times via Getty Images

Genaro Molina/Los Angeles Times via Getty Images
Genaro Molina/Los Angeles Times via Getty Images

Tanto en Chile como en Estados Unidos comenzaron la etapa de vacunaciones masivas, lo que implica una fuerte presión sobre el stock disponible. Sin embargo, no son pocos los que se rehusan a recibir una vacuna, y es a ellos a quién debe apuntar la autoridad política y de salud. Este es un ejemplo de lo que se está haciendo en EE. UU., escrito por The Conversation.

Hoy, más estadounidenses esperan recibir una vacuna contra el Covid-19 que las que hay disponibles. Consecuentemente, a pesar de que la promesa de Joe Biden de distribuir 100 millones de dosis de la vacuna, se requerirá de un aumento en la asignación de este elemento, pues algunos consideran que el compromiso del presidente de Estados Unidos no alcanza para satisfacer la demanda actual y así frenar el esparcimiento de la pandemia.

Sin embargo, la actual discordancia entre oferta y demanda puede ser de corta duración. A pesar de las preocupaciones sobre el retraso de asignación de vacunas para trabajadores de la salud de primera línea y otros grupos vulnerables, expertos de la salud se mantienen optimistas en cuanto a que la demanda pública por vacunas se mantendrá en niveles altos durante los próximos meses y a medida que más dosis estén disponibles.

Si bien es claro que muchos líderes políticos en Estados Unidos esperan que la demanda por la vacuna sea fuerte, que las expectativas estén a la altura es una pregunta aún abierta. De hecho, existe cierta evidencia que sugiere que importantes segmentos de trabajadores públicos y de la salud no pretenden vacunarse contra el Covid-19.

President Joe Biden, wearing a mask.
 Alex Wong via Getty Images

Descubrir si algunas personas son más proclives o no a vacunarse –y sus razones para no hacerlo– puede ayudar a los líderes políticos y profesionales de la salud a anticipar de mejor forma la demanda por vacunas. Si cierto grupo social, político u otro es más (o menos) propenso a querer vacunarse, la demanda puede ser más alta (o baja) para la distribución de vacunas.

Adicionalmente, entender por qué algunas personas no están dispuestas a vacunarse y otras sí puede ayudar a informar los esfuerzos comunicacionales de la salud orientados a aumentar la recepción de la vacuna. Por ejemplo, si algunos estadounidenses pretenden no vacunarse dado que piensan que ésta no es segura, los comunicadores de la salud pueden apuntar a estos grupos con información fácil de digerir sobre cómo los científicos determinaron que la vacuna era efectivamente segura. 

En un estudio revisado por pares reciente, entregamos una visión importante sobre cómo podría ser la demanda por la vacuna realmente una vez que todos los estadounidenses tengan la oportunidad de recibirla. Igualmente importante, detallamos las razones que tienen algunos para no recibir la vacuna. 

People line up in their cars to receive a second dose of the vaccine.
Paul Hennessy/NurPhoto via Getty Images

Algunos estadounidenses tienen más probabilidades de vacunarse

Estudiamos las intenciones de vacunación contra el Covid-19 de los estadounidenses en una gran encuesta en línea, demográficamente representativa, de 5.009 adultos, realizada en junio de 2020. Medimos sus intenciones de vacunación preguntando a los encuestados si estarían dispuestos o no a vacunarse contra el coronavirus, en caso de que la vacuna estuviera disponible.

Nuestro estudio encontró que casi un tercio (31,1%) de los encuestados no tenía la intención de vacunarse. Esto es preocupante, dado que estimaciones epidemiológicas recientes sugieren que hasta el 70% de los estadounidenses deben volverse inmunes al Covid-19 para reducir la propagación de la pandemia.

También encontramos fuertes diferencias en la intención de vacunación entre grupos demográficos clave. En particular, encontramos que el 35,7% de las mujeres (frente al 26,3% de los hombres), el 42,9% de los negros (frente al 28,6% de los blancos) y el 37,8% de los conservadores (frente al 33,4% de los independientes y el 24,1% de los liberales) piensan renunciar a la vacunación.

¿Por qué algunas personas rechazarán la vacuna contra el Covid-19?

Nuestro estudio proporciona nuevas pistas sobre las razones por las que algunos estadounidenses no tienen la intención de vacunarse. Descubrimos que las preocupaciones sobre la seguridad y la eficacia de la vacuna eran las razones más constantes para renunciar a la vacunación. También descubrimos que partes del público estadounidense no tenían la intención de vacunarse porque carecen de seguro médico, carecen de los recursos financieros que creen que necesitan o porque ya han tenido Covid-19.

El estudio también encontró evidencia considerable de que las razones para no vacunarse no son las mismas para todos. Por ejemplo, las mujeres eran más propensas que los hombres a decir que renunciarían a la vacunación debido a preocupaciones sobre su seguridad y eficacia. Además, descubrimos que las personas negras tenían más probabilidades de evitar la vacunación que las personas blancas debido a que perciben mayores problemas de seguridad y efectividad, así como también manifiestan preocupaciones relacionadas con el costo y la falta de seguro médico.

Qué significa todo esto para la eficacia de la vacuna

Juntos, nuestros hallazgos apuntan a dos conclusiones clave para la presión que Estados Unidos está haciendo para vacunar rápidamente a su población contra el Covid-19. Primero, los líderes políticos y los expertos en salud pública deben reconocer que lo que parece ser una demanda pública considerable de la vacuna en este momento, puede ser más modesta en los próximos meses, a medida que más estadounidenses tengan la oportunidad de vacunarse.  En consecuencia, los expertos se enfrentarán al nuevo desafío de convencer a los grupos indecisos de que se vacunen para alcanzar la inmunidad colectiva y poner fin a la pandemia.

En segundo lugar, nuestros resultados demuestran que en estos esfuerzos por vacunar a los que dudan, un enfoque único de comunicación en salud es insuficiente. Si bien los mensajes de salud destinados a enfatizar la seguridad y efectividad de la vacuna son importantes, para algunos grupos es igualmente importante enfatizar que los estadounidenses pueden vacunarse contra el Covid-19 de forma gratuita, independientemente de sus seguros. Desarrollar estas comunicaciones e identificar a los mensajeros apropiados para entregar esta información será vital para detener la pandemia.

Timothy Callaghan, profesor asistente, Texas A&M University School of Public Health, Texas A&M University y Matt Motta, profesor asistente de ciencia política, Oklahoma State University

Este artículo fue republicado de The Conversation bajo licencia de Creative Commons Lea acá el artículo original en inglés.

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