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Viernes, 13 de diciembre de 2019
Falta de certeza en el sector

Pymes comparten necesidad de orden pero difieren en diagnóstico sobre estallido social

Nicolás Massai D.

Mientras hay empresarios que piden mano dura y orden en las calles, otros piensan que se debe atender los problemas sociales para prevenir una nueva crisis.

Antes de la medianoche de este martes, un grupo de cinco personas estaban apostados afuera de una galería cercana a la Plaza de Armas de Santiago. Portaban palos y bastones metálicos retráctiles, similares a los que usan los carabineros. A simple vista, se notaba que permanecían organizados para reprimir cualquier indicio de saqueo que se acercara a sus locales. Sin embargo, cuando un ciclista atravesó por la calle sin hacer ningún escándalo, ellos lo salieron a asustar, desatando luego un intercambio de gritos e insultos.

La imagen da cuenta del estado de alerta en el que se encuentran muchos comerciantes que han visto amenazada su fuente de ingresos y empleo, al punto de decidir armarse y resguardar sus locales, lo que de masificarse, podría desatar un conflicto entre civiles sin precedentes al menos en los últimos años. 

Aunque el regreso del orden y la certeza en la economía es la prioridad para todo el sector comercial sin distinción, también hay críticas al manejo gubernamental que pudo haber evitado con antelación la explosión social y avisos sobre la eventual solución al conflicto, la cual debe ser capaz de generar un escenario que establezca bases estables para el futuro. 

“En las pymes el daño es irreparable e irreversible, pero esta torpeza de falta de una hoja clara se ha mantenido por demasiado tiempo. En la medida que la economía no se vuelva a activar con normalidad, esta situación no va a cambiar", dijo a este medio José Burdiles, quien además de ser sociólogo, es gerente general de una empresa de movilidad urbana con presencia en México y Chile. "Aunque hay un sector importante del gran empresariado que no ha sido sacado al frente, quienes junto al gobierno actúan como conglomerado y bajo una lógica mercantil, sin alcanzar a dimensionar que esto se trata de una crisis social y política, más que económica”, añadió.

Actividad paralizada

Manuel Melero preside la Cámara Nacional del Comercio (CNC), federación gremial que representa intereses de empresas pequeñas y medianas, así como también a otras de gran tamaño como Cencosud, Entel, Falabella o SMU. En conversación con INTERFERENCIA, Melero comentó que “históricamente nunca se había vivido nada parecido a esto”. “Solo un 12% de los establecimientos comerciales del país están operando de manera normal. El resto no puede hacerlo, o lo hace parcialmente, con intermitencia. Esto se ha traducido en una pérdida muy grande para el sector que está compuesto por 400 mil pymes, que han visto reducidas sus ventas en un 25%”.

Asimismo, Melero planteó que “en estas actuales condiciones, es la autoridad, el gobierno, el Estado, el garante del orden público. Si no es capaz de hacer eso, que es de sus obligaciones más importantes, está en graves problemas”. En ese sentido, y consultado si es que realizaban alguna crítica a la conducción política del presidente Sebastián Piñera de esta crisis, el empresario aseguró que como gremio piensan que el gobierno ha tenido “facilidad y pragmatismo” para buscar acuerdos sociales.

“Pero en la agenda de orden público, los actores políticos no han cerrado filas, no ha habido una condena masiva fuerte, potente, y decir que se puede hablar lo que queramos de agenda social, de demandas ciudadanas, sin vulnerar el orden público. Esa condena ha sido muy poco clara de muchos sectores políticos. Mi crítica es a esos actores políticos. Un gobierno no puede ir contra esa voluntad; este gobierno lo intentó y tuvo que echar pie atrás”, dijo.

Yoel Mamani, empresario extranjero residente en Chile tras la marca Aymara Sportswear, que se dedica a la comercialización de vestuario deportivo, opinó que un detalle importante es el alza del dólar. “Como cada día va subiendo, yo como importador también dependo mucho del tipo de cambio. Estoy llegando a los $810 y no es posible comprar a ese precio para poder invertir. Tengo mercadería varada en Tacna porque si decido ingresarla a Chile, aduanas me impondrá un tipo de cambio aún más elevado. Es por ello que decidí a que acabe este año. Toda esa mercadería estaba destinada para campaña navideña y así poder estabilizarme en mis flujos. Si esto continúa será difícil poder seguir invirtiendo”.

Consultado por su opinión ante la gestión oficialista para garantizar gobernabilidad dentro de la crisis, Mamani dijo que pese a ser simpatizante de Sebastián Piñera, hasta ahora el manejo le ha parecido “ineficiente en cada decisión. Pudo ser de otra forma y evitar el uso de la fuerza excesiva. Lamentablemente, estas últimas decisiones que se ejecutaron fueron decepcionantes. Por ejemplo, el cambio de gabinete literalmente fue un ‘cambio de asientos’. Sucede que esto ya venía desde hace mucho tiempo y esos 30 pesos del metro de Santiago fue lo que desbordó todo, pero fueron años de desigualdades y sueldos mínimos que, en lo personal, me sorprende que esas personas logren llegar a fin de mes”.

Por su parte, un ex ejecutivo de una importante compañía internacional con presencia en Chile, quien prefirió reservar su identidad, conversó con INTERFERENCIA y analizó que “esto empezó como algo muy simple y se desbordó. Todos constatamos que el gobierno no ha tenido capacidad de controlarlo y llevarlo adelante. Comprenderás que todos los días recibimos llamadas de afuera y hay inversiones que quedan en stand by. Hemos pasado al otro escenario”. 

La misma fuente recordó la imagen que Chile en los últimos años ha proyectado hacia el exterior, como lugar de inversión que ha tenido el atractivo de estabilidad y seguridad jurídica para que las empresas arriesguen capital y los ejecutivos se desempeñen contentos en el país, por lo que apuesta que para recuperar esa certeza se opte por apurar una agenda social que pueda disminuir el descontento. “Estamos hablando de gastos y utilidades o de costos y beneficios. Si analizo cuánto me cuesta cerrar y perder todo el negocio, creo que prefiero ceder. Hay que empezar a tomar nota y meter plata. Chile tiene un importante crédito internacional y es conocido por su estabilidad. Creo que si hay que sacar la chequera y arreglar algunos temas, se debe hacer para garantizar temas tan básicos como salud o pensiones”, aseveró. 

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