Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Jueves, 28 de mayo de 2020
Carlos Saavedra

Rector de la Universidad de Concepción: “La investigación científica es nuestra prioridad”

Joaquín Riffo Burdiles

Ad portas de un nuevo aniversario de la universidad más emblemática fuera de Santiago, el rector de dicha casa de estudios conversó con nuestro medio sobre los recortes de presupuesto estatal para las ciencias, el rol que esa universidad ha asumido durante las crisis social y sanitaria, y las proyecciones de una institución que celebró 100 años de existencia en 2019.

El próximo 14 de mayo la Universidad de Concepción cumplirá 101 años. A propósito de esta conmemoración, INTERFERENCIA conversó con el rector Carlos Saavedra, quien se refirió a diversos temas contingentes y en retrospectiva de una institución que le tocó cumplir el centenario bajo su administración y que continúa siendo considerada entre los primeros lugares de entidades dedicadas a la investigación científica en Chile, según el ranking Scimago.

Los reordenamientos presupuestarios del Ministerio de Ciencias que incluyeron la suspensión de becas para alumnos en el extranjero; las conclusiones de los 100 años de una universidad que nació con un enfoque descentralizador; el rol de la institución durante el estallido social y ahora en la crisis sanitaria; y el futuro de un anunciado megaproyecto como el Parque Científico y Tecnológico (Pacyt) que todavía no tiene una fecha clara de construcción pese al importante respaldo financiero con el que contó del Gobierno Regional, son algunos de los temas que aborda Saavedra en esta entrevista.

En el contexto de la crisis sanitaria, la necesidad de conocimiento científico ha resultado primordial. Sin embargo, hemos visto que el Ministerio de Ciencias ha decidido una repriorización de los recursos por esta crisis, con medidas como suspender algunas becas en el extranjero. ¿Qué les parece este reordenamiento de los recursos?

Creo que es un ministerio con una estructura bastante precaria y que está recién iniciando sus actividades, asumiendo gran parte de la institucionalidad previa y su transformación. Parece atendible generar recortes en algunos temas como las becas si es que los estudiantes no se están yendo, pero allí hay un problema humano que es grave, ya que los procesos de postulación a estas becas no son de un mes para otro y normalmente implican la preparación por tiempos prolongados de parte de quienes postulan y tienen contacto con otras universidades, siendo aceptados en programas que inician sus actividades. Entonces, realmente es difícil entender que se corte este año, incluso podría ser más comprensible que se detenga en 2021 si es que hay que tomar una decisión por el estilo. Pienso que más bien son medidas impositivas desde el punto de vista de generación de recortes en presupuestos en organismos estatales. 

Y para ustedes como universidad, ¿sigue siendo prioritaria la investigación en este contexto o han pensado también en reordenar sus presupuestos ante este nuevo escenario?

Hemos mantenido una actividad permanente de apoyo al desarrollo de políticas públicas y toma de decisiones. En este momento, tenemos un catastro actualizado de las nuevas actividades de investigación de distinto tipo, particularmente en desarrollo e innovación, de 38 iniciativas que surgieron de forma posterior al inicio de la contingencia sanitaria. Estas van desde plataformas de detección de riesgo de contagios hasta búsqueda de nuevos mecanismos de caracterización del virus, pasando por las ciencias sociales y todas las áreas del quehacer universitario. Esto en corto tiempo, lo que muestra la capacidad instalada que tenemos en los campus. Es prioritario para nosotros.

Bajo su administración, le tocó el aniversario centenario de la universidad el año pasado. ¿Qué evaluaciones hicieron al celebrar 100 años y cuál es la proyección hacia el rol que debe cumplir la institución en el futuro?

Hubo una mirada retrospectiva general al cumpir el centenario, en relación al aporte que ha tenido la universidad en 100 años de trayectoria. Yo diría que en primer lugar está el aporte al desarrollo de la zona sur de Chile tal como fue proyectada en su inicio, con un apoyo que sería llamativo en estos tiempos con 27 comunas que iban desde el Maule a Chiloé que ayudaron al financiamiento en ese primer período. Durante ese tiempo la universidad fue consolidando una doble vocación: un compromiso al desarrollo del territorio de la macro zona sur y al mismo tiempo manteniendo una mirada global. Siempre se consideraron modelos de excelencia de relevancia mundial, sin perder contacto con el territorio. Ese es un sello particular que hasta la actualidad nos muestra resultados. 

Siendo considerada por varios ránking como la tercera universidad más importante del país, y de esas tres primeras la única que está en regiones, ¿qué tan firme sigue esa vocación descentralizadora del comienzo?

Hay que recordar que es una universidad que se instala en la región a petición e iniciativa de los habitantes de la ciudad, de forma audaz y a pesar de la oposición centralista. Probablemente, si hubiésemos estado esperando la autorización inicial desde Santiago para partir, se habría postergado por mucho tiempo más. Esa herencia y esa tradición se mantiene, y creo que se fortalece hoy en día. Creo que en nuestro país, una de las transformaciones políticas más importantes que ha habido en el último tiempo -previo al estallido social y el potencial cambio de constitución- era la posibilidad de elegir democráticamente a nuestras autoridades regionales. Ese probablemente fue el cambio político más relevante en 30 años. Eso refuerza la idea y la importancia de la instalación de nuestra universidad en estos territorios, en nuestro caso instalados en dos regiones: Bío Bío y Ñuble. El compromiso con la descentralización y con el empoderamiento de los territorios es más fuerte que nunca. 

Volviendo al año pasado y a la situación del estallido social que se toma la agenda del país, ¿cuáles fueron las acciones que tomaron ustedes como universidad frente a este fenómeno y cuáles fueron las conclusiones que sacaron?

Siendo sincero, no hemos tenido mucho tiempo para el análisis pero podemos extraer algunas conclusiones y aprendizajes. La necesidad de tener transformaciones que apunten a la construcción de una sociedad más igualitaria creo que es algo absolutamente relevante para estos tiempos, es un aprendizaje necesario que tiene que permear todos los ámbitos de acción. Hoy nadie puede dudar de la necesidad de generar las transformaciones que permitan atender esta demanda de nuestra sociedad. Hay elementos que no se abordaron durante mucho tiempo y las posibilidades que se generan a partir del estallido social nos obligan a profundizar ahí. 

Desde el punto de vista de la universidad, desde el momento inicial se fueron gestando diferentes iniciativas para acompañar a la ciudadanía, a partir de diálogos internos, reflexiones, distintos niveles de seminarios, y cursos de formación. Se creó lo que llamamos ‘campus abierto’, que fueron un conjunto de cursos de formación ciudadana que están orientados a la búsqueda de información responsable y con conocimiento en las materias que nos van a involucrar en el próximo tiempo. La posibilidad de discutir una nueva constitución en un formato con representantes totalmente elegidos genera una oportunidad excepcional para nuestro país y aquí estamos comprometidos como institución. Por supuesto, cada integrante de la comunidad adoptará su decisión en conciencia, pero desde el punto de vista administrativo promoveremos los puntos de encuentro que permitan la formación para una participación responsable. 

Y en términos más prácticos, ¿cómo les han afectado estas dos crisis, social y sanitaria, respecto al número de matrículas y de continuidad de alumnos? 

La verdad es que hemos tenido una tremenda respuesta de nuestros estudiantes. Diría que estamos con un número muy similar al año anterior. Completamos todos los cupos de pregrado de primer año, que sabemos que fue muy difícil para alguna de las otras universidades. Sabemos que también fue un año especial y a partir de las condiciones que se generaron el año pasado para el cierre de semestre, también tenemos una inscripción prácticamente completa de los estudiantes de cursos anteriores, así que la condición inicial es muy favorable. No sabemos cómo va a evolucionar porque entendemos que hay familias que se pueden ver afectadas durante este tiempo. 

Las universidades del Consejo de Rectores le cerraron la puerta al proyecto presentado por algunos parlamentarios que apuntaba al cese del cobro de aranceles. ¿Cuál es la postura específica de la UdeC? 

Nos parece poco oportuno. Entendemos que está bien intencionado en el sentido de la búsqueda de apoyo a las familias que lo requieran. Pero por la composición de nuestros estudiantes desde el punto de vista de financiamiento, en nuestro caso es muy distinto a otras universidades de tamaño y años de acreditación comparables, porque fundamentalmente una fracción mayoritaria de nuestros estudiantes tienen financiamiento del Estado. Entonces el segmento que realiza pagos directos es menor, y ahí pensamos que podemos atender las necesidades específicas en base a cambios de situaciones socioeconómicas reales. Tenemos el compromiso y el deber de atender a aquellos estudiantes que requieran ese apoyo especial. Nuestra postura respecto a una moción parlamentaria sería muy distinta si estuviera enfocada específicamente en aquellos estudiantes que hubiesen cambiado su situación. 

Desde el punto de vista de las iniciativas que ha realizado la universidad para ayudar a la comunidad en el contexto del Covid-19, ¿cuáles considera que han sido los principales hitos y aportes? 

En primer lugar, el aporte de los laboratorios y su reorientación a laboratorios clínicos. En este momento, nuestra universidad cuenta con al menos tres laboratorios con certificaciones de salud que les permite desarrollar test de diagnóstico de contagios. Estos laboratorios han apoyado permanentemente al Hospital Regional Guillermo Grant Benavente y una parte importante de los exámenes que se han informado en la región han sido informados aquí. De hecho, en algunos momentos nos tocó hacer todo el análisis de exámenes en la región cuando fallaron los equipos del hospital. 

Al mismo tiempo, esta plataforma de telemedicina de evaluación de riesgo de contagio creo que ha sido un aporte clave en este proceso. De hecho, fue la primera plataforma que estuvo en funcionamiento en Chile. Hoy hay varias y cada región ha ido resolviendo, pero al inicio estaba sola. Y eso fue clave para dar tranquilidad a la población. 

Un tercer proyecto que me parece muy relevante es la alianza que hemos estado desarrollando con Asmar para la elaboración de un respirador mecánico que está en su etapa final, como parte de este desafío invitado por Sofofa y por el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Son sólo cinco los proyectos y en el caso nuestro ha sido un trabajo titánico, donde en tres semanas lograron tener un equipo funcional que permitió pasar todas las pruebas médicas de funcionamiento. 

A propósito de la telemedicina y el trabajo remoto, ¿cómo se han ido adecuando a impartir clases a distancia a nivel de estudiantes y docentes? Entendiendo que muchos de los alumnos de la universidad provienen de otros lugares fuera de Concepción.

 Hemos estado hablando de que hemos vivido un proceso de transformación digital acelerada, por la necesidad de hacer una migración masiva y forzada desde educación presencial a educación en nuevas plataformas de enseñanza y aprendizaje. Todo esto ha sido en un corto plazo, aunque puedo decir que estábamos trabajando desde el año pasado en un proyecto que nos había permitido construir la base de todo esto, pero a una escala muy experimental. Sólo para dar una idea, la universidad semestralmente imparte sobre 5.100 asignaturas, entonces pasar de unas tres o cuatro asignaturas de experimentación a sobre 5 mil, es una tarea mayor y yo pienso que ha existido una muy buena respuesta. Tenemos dos plataformas que atienden de forma simultánea: una destinada a la gente más histórica y otra que trabaja en combinación con Teams y Office de Microsoft, y esto hace que se haya generado una herramienta única en Chile. Esto ha sido interesante, y lo estamos compartiendo con otras universidades que nos han pedido apoyo en esta integración de plataformas. 

Hoy son muchas las asignaturas que están con sobre un 80% de asistencia virtual, que en algunos casos supera ampliamente la asistencia presencial. Por supuesto, esto no está exento de dificultades y estamos en proceso de construir las buenas prácticas. 

Nosotros hicimos una prospección de necesidades de los estudiantes, tanto en conectividad como equipamiento, y nuestra estimación inicial era de la necesidad de unas 4.500 becas de conectividad a internet y 1.200 equipos. Hicimos una encuesta masiva a los estudiantes, con sobre 16 mil respuestas, y finalmente las postulaciones estuvieron muy ajustadas a los números que habíamos pensado. Entregamos más de 3.700 becas y cerca de 700 equipos como préstamos semestrales. En algunos casos no las hemos entregado simplemente porque no tenemos todos los datos, pero existe la disponibilidad y la intención de apoyar a todo el que lo necesite. 

Uno de los proyectos que su rectoría heredó de la administración anterior fue el Pacyt (Parque Científico y Tecnológico) para lo cual el Gobierno Regional del Bío Bío aportó más de 4 mil millones de pesos. Sin embargo, hace poco se anunció que la empresa a cargo de la construcción desistió de continuar con las obras. En el contexto actual, ¿Este proyecto sigue siendo una prioridad? ¿Se podría reformular a un fin distinto o se mantiene tal cual el plan original?

Estamos en evaluación. Lo que sucedió es que la empresa que estaba a cargo de la obra desistió, pero el proyecto no es la empresa. Puede ser otra la que construya. Pero lo que nosotros nos vimos obligados o fue necesario generar una suspensión temporal de obra porque en el proceso de instalación hay que pensar que la declaración de impacto ambiental sobre la que se desarrolla el proyecto viene desde 2012. Nosotros hemos mantenido una línea de cumplimiento irrestricto a la normativa ambiental y encontramos especies nativas en el lugar que eran de interés y de preservación que las informamos, por lo que requiere modificación del plan de manejo forestal y estamos en ese proceso. Si eso nos lleva a generar una modificación en el plan de las obras, tendremos que acatarlo porque es parte de la normativa vigente. Hemos hecho un esfuerzo enorme como universidad para generar un levantamiento de línea de base sobre la construcción en general y estamos abiertos a la posibilidad de modificar el proyecto original de ser necesario.

Hay una idea que está muy avanzada que tiene que ver con el desarrollo de un parque botánico en el entorno. Hay diez hectáreas de bosque nativo que por supuesto que bajo ninguna circunstancia queremos que sea intervenido, pero queremos destinar otra área a restauración ecológica.

Tenemos un fuerte compromiso con un desarrollo que apunte a la ciencia y la tecnología. Estamos convencidos de que no sólo esta región sino que el país debe transitar de una economía basada en recursos básicos a una economía con base en el conocimiento. El parque científico, ya sea en su forma original o con adecuaciones, debe concretarse en el próximo tiempo para nuestra región. Creemos que va a ser un aporte a la construcción de valor y la transformación de la matriz productiva. 

También hay oportunidades. Está claro que para nuestro país, hoy es más fácil entender el aporte que podría tener un polo tecnológico pero orientado en temas de salud. Entonces la orientación específica que pueda tener este parque puede dar respuesta a las tendencias naturales de este tiempo. 

¿Cuáles son las proyecciones que tiene para los campus en Ñuble y Bío Bío, y para la unidad que han implementado en Santiago?

En Ñuble hemos empezado el desarrollo de un plan maestro, de infraestructura y desarrollo académico, que nos permita proyectar el campus en los próximos 50 años. Es un territorio amplio, en el cual podemos generar el ordenamiento territorial que nos permita la planificación y adoptar decisiones para ese crecimiento. Al ahora ser Ñuble una región, nosotros creemos que fortalecer el campus fortalece la ciudad y la región. Debemos apoyar el impulso a la estructura organizacional territorial. 

En Los Ángeles estamos en una segunda etapa, con tareas organizacionales que apuntan a la creación de facultades y adoptar decisiones institucionales de dónde va a estar instalado el campus de forma definitiva, ya que hoy está en un sector céntrico que está limitado en expansión territorial. 

En Concepción, el desafío está ligado a la construcción del Parque Científico y Tecnológico y la posibilidad de generar un nuevo proyecto en el ámbito de la salud, donde estamos iniciando las conversaciones para la instalación de un polo en ese ámbito para el próximo tiempo. También la creación de nuevas unidades que fusionen las capacidades instaladas. El desafío era el ‘cuarto campus’ que estaba proyectado para fines de 2021, la posibilidad de impartir en forma masiva la formación para pre y postgrado, pero la verdad es que eso ya está funcionando, producto de la contingencia. 

En el caso de Santiago, la universidad siempre ha tenido una oficina allá que permite a los ex estudiantes solicitar y entregar certificados, junto con otro tipo de tareas. Ciertamente, por su tamaño y por su rol, la institución requería de una unidad que permita dar respuesta a la necesidad de presencia institucional en la capital y de respuesta a los ex alumnos en su vinculación con la institución, que es lo que hemos estado desarrollando. Queremos desarrollar seminarios y encuentros específicos donde las características únicas de la investigación o de creación de conocimientos de la UdeC puedan ser relevantes para Santiago. Y también acompañarlo de nuevas oportunidades de formación, en capacitación avanzada, diplomados y posteriormente en programas de magíster. 

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario