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Sábado, 31 de octubre de 2020
Reforma aprobada por 3/5 de la Cámara

Retiro del 10% de las AFP pasa al Senado y Piñera se acerca a una derrota completa de impredecibles consecuencias

Andrés Almeida

Ni el paquete de ayuda social a cuenta del Fisco ni sus gestiones personales para alinear a los diputados oficialistas, le permitieron al Presidente evitar una derrota que lo deja en extremo débil. Como no se había visto desde el 15 de noviembre de 2019, cuando el mismo Congreso lo salvó al plantear un plebiscito para cambiar la Constitución.  

Para lograr que los cotizantes de AFP puedan acceder al 10% de sus ahorros para aliviar su situación en medio de la pandemia, es necesario realizar una reforma a la Constitución de 1980, lo que en términos prácticos implica contar con el respaldo de 3/5 del Congreso.

Es decir, se trata de alcanzar un acuerdo político de amplio alcance... o bien, se trata de un fenómeno telúrico que fuerza las cosas a límites antes insospechados.

Lo primero está descartado, pues la votación de ayer 15 de julio de 2020 produjo más bien la fractura del oficialismo, al dividirse tanto la UDI como RN en dos bloques: quienes apoyaron al gobierno (y a las AFP) en su rechazo al proyecto de ley, y quienes le dieron la espalda, sea votando a favor del retiro del 10% o absteniéndose, y con ello creando un clima propicio para no seguir los lineamientos de La Moneda. Además, la oposición no jugó ningún rol articulador con los descolgados de RN y la UDI.

Así las cosas, lo que sucedió fue más bien un terremoto con epicentro en la derecha. ¿Qué hizo que siete diputados de Renovación Nacional y cinco de la UDI votaran en favor del proyecto de ley, y que 14 de RN y seis de la UDI se abstuvieran? Lo anterior, pese a que el gobierno ofreció un paquete de ayuda a la clase media que supuestamente compensaría los recursos provenientes del 10% de las AFP que se perderían al rechar el proyecto.

La oferta compensatoria es un paquete de ayuda a la clase media que consiste en un bono de $ 500.000 y un préstamo fiscal de hasta casi $ 2 millones, para quienes hayan visto reducidos sus ingresos en un 30% y que ganen mensualmente entre $ 500.000 y $ 1.500.000, entre otros beneficios. Lo que varios parlamentarios tempranamente observaron como algo que tiene mucha "letra chica" (condiciones para acceder) y que -por lo mismo- no era un beneficio para todos. Otros, además, encontraron que la ayuda era discriminatoria para quienes tenían -paradojalmente- menos ingresos a los $ 500.000.

En suma, una iniciativa improvisada y que, además, no tiene por qué ser excluyente del retiro del 10%. Esto, en el entendido de que la crisis económica es tan profunda, que cualquiera de las medidas es meramente paliativa de un problema que se va a extender en el tiempo, por lo que la solución social va a ser una suma de iniciativas distribuidas a lo largo de meses o años.

Al parecer varios diputados de RN y la UDI tomaron cuenta de eso, lo que terminó inclinando su opinión hacia proveer de ayuda directa y sin letra chica a su electorado. "Tengo personas con Covid-19 y deudas de 18 millones de pesos, también gente que necesita el dinero para salvar sus negocios y seguir pagando sueldos", cuenta a INTERFERENCIA Andrés Celis, uno de los diputados RN que mayor figuración alcanzó al sumarse con decisión al proyecto de ley. 

Además, este diputado plantea que el gobierno tampoco logró credibilidad burocrática, por todos los problemas que han ido apareciendo en la entrega de otras ayudas, como la del ingreso de emergencia, en la que se subió unilaterlamente los ingresos declarados de varios beneficiarios, quienes por eso no pudieron acceder inmediatamente al beneficio.

Celis, quien es diputado por el distrito 7, que abarca desde Santo Domingo a Viña del Mar por la costa de la Región de Valparaíso, figuró en estos días también porque denunció al diputado Diego Shalper -también RN- por conductas que caben en delitos tales como extorsión y cohecho, las cuales se investigarán y que apuntan a la negociación de votos favorables al gobierno y las AFP a cambio de supuestas prebendas entre diputados oficialistas.

Si bien esto ha enrarecido aún más el clima del partido, lo que estaría llegando a las altas esferas en que se encuentran Carlos Larraín y Mario Desbordes, el efecto práctico de las acusaciones fue refrenar el intenso lobby al cual estaba mandatado Shalper.

El consenso no está en los diarios

Pero, más allá de esa reyerta (y las que hay en la UDI) y de las impresiones de cada diputado en sus territorios, lo cierto es que existe un sólido consenso social respecto de favorecer el proyecto de retiro del 10% de las AFP que rebasa por lejos la frontera del electorado de Chile Vamos. 

Durante la noche del 14 de julio circuló una encuesta flash de Pulso Ciudadano de Activa tomada ese mismo día en que Piñera hizo el tercer anuncio de Clase Media Protegida.

Los resultados son demoledores. 

71,8% está muy de acuerdo con el retiro del 10% de los ahorros desde las AFP, y 16,6% está solamente de acuerdo. Ambas opciones suman 88,4%. En el resto de la opinión pública, solamente un 5,2% está en desacuerdo o muy en desacuerdo, lo que es menos que el porcentaje de personas que no tienen una opinión formada (6,4%).

Además, si hubiera que elegir, un 82,8% prefiere retirar su 10% al plan de ayuda del gobierno, porcentaje que ha ido creciendo además desde la última medición. 

Además estos resultados contrastan fuertemente con el clima de opinión que quiso inducir el gobierno a través de los medios de comunicación afines, los que machacaron fuertemente una especie de consenso técnico respecto de lo mala idea -o populista- que es retirar el 10% de los ahorros, en vez de aceptar créditos sin intereses, como es la oferta oficialista.

Tampoco influyó en nada el hecho de que Sebastián Piñera haya anunciado el 13 de julio que él personalmente iba a buscar revertir la primera votación desfavorable en la Cámara del 7 de julio pasado, lo cual escenificó a través de una foto suya liderando una especie de consejo político convocado a través de Zoom con los cabecillas de los partidos que respaldan su gestión.

Tras esa reunión, al otro día, fue la presentación del programa reforzado de Clase Media Protegida, el que contó con una televisación que incluyó espacio en pantalla para los líderes de Chile Vamos siguiendo el anuncio por Zoom, lo que fue tomado como una señal de unidad.

El dilema de Piñera

Tras esta nueva derrota personal del Presidente, todo indica que él de todos modos irá al Senado a buscar refrenar el proyecto de ley. De tal modo no se abriría a una negociación en dicha instancia, incluyendo a las AFP, mediante la cual podría -a la vez que aceptar el retiro del 10%- evitar los mayores temores de los detractores de dicha reforma: que el evento político de pie a un cambio completo del sistema y a nuevos retiros que lo desfonden.

Así se lo recomienda Celis, quien llama a Piñera "a no insistir en que se rechace en el Senado" y que más bien se busque un acuerdo con las AFP y los senadores, que se resguarde de situaciones como las de Perú, donde el retiro de un porcentaje de los ahorros solamente elevó el consumo y perjudicó las pensiones de los peruanos. "Ya en 2019 el gobierno estaba abierto a que en situaciones excepcionales, como una enfermedad catastrófica, los ahorrantes pudieran sacar sus ahorros de las AFP", argumenta el diputado.  

Incluso hay quienes piensan que una nueva derrota en el Senado podría ser -paradojalmente- un salvavidas para Piñera. Esto, pues en caso de que logre detener el proyecto, es posible que eso detone una ira ciudadana que desate un estallido social 2.0. Detrás de esa idea está que fue imposible para el gobierno no mostrarse como defensores de los intereses de las AFP, con todo el simbolismo de inequidad que estas entidades financieras representan, las cuales fueron duramente denostadas durante el primer estallido social.

La anterior -sumado a la impopularidad que le espera a quienes rechacen el proyecto- hace que no se vea como algo fuera de lógica política que al menos dos senadores oficialistas se sumen a la reforma constitucional, lo que -considerando que toda la oposición está cuadrada con el proyecto- sería suficiente como para que el retiro del 10% sea ley.

Además, señales de desafección hacia la figura presidencial hay varias, y no se ve que alguien esté dispuesto a hacer un sacrificio por él, considerando que para salvar las AFP, al final del camino, puede inmolarse el Presidente a través de un veto presidencial.

El 7 de julio la UDI le quitó piso a las medidas anteriores en favor de la clase media, encontrándolas insuficientes y criticando la conducción del ministro del Interior, Gonzalo Blumel. El 9 de julio, Carlos Larraín, factótum de RN y detractor de Desbordes en el partido, dijo que "los partidos de derecha tienen que apoyar al Presidente, aunque lo encuentren chico, feo y tonto".

Por estos días dos jóvenes columnistas asociados a la derecha liberal deslizaron que Piñera puede no acabar su mandato o que debe salir de escena.

"Estas situaciones generalmente no terminan bien, no tengo claridad que Piñera pueda terminar su mandato... el presidente está solo, él va a recibir todos los golpes, ya está aislado en un Estado que se está cayendo a pedazos y una izquierda que piensa que la descomposición del Estado da lo mismo porque ellos después van a poder llegar al poder", dijo Pablo Ortúzar en una entrevista en Radio Infinita. 

Por su parte, Daniel Mansuy señaló en un diálogo con La Tercera que "el Presidente no ha entendido cuánto polariza e irrita su figura. Y por momentos parece obsesionado por revertir ese sentimiento. Mientras antes abandone esa ilusión, antes podrá retomar el control. ¿Cuántas veces ha hablado el Mandatario desde octubre? ¿Y en cuántas de esas ocasiones logró cambiar el rumbo de la discusión?".

Eso en la cancha de guante blanco, pues también son varios en la derecha más dura que están indignados por la conducción de Piñera, a la que ven como incapaz de defender los cimientos del sistema. "La aprobación del proyecto que destruye el sistema de pensiones es una derrota política para el Presidente Piñera y la coalición que supuestamente lo apoyaba", dijo -por ejemplo- José Antonio Kast. 

Así las cosas, quedaría solamente el mentado veto presidencial (al parecer el Tribunal Constitucional no aplica por tratarse de una reforma a la constitución), lo que dejaría a Piñera solo y sin capacidad de prorratear el costo de irse contra una mayoría social incontestable, la que -a juzgar por los ánimos de estos días- está a poco de volcarse masivamente a una nueva etapa de protestas. 

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Comentarios

Comentarios

Clarito como el agua, El narcisismo de Piñera lo tiene en el empeñadero, se acabo las ordenes del brazo cortos, ya nadie lo respeta en su coalición, más alla de todo el despliegue realizado, de los ofertones, de los Allamand, Cubillos, Hofmann, Rubilar, Blumell y el mentiroso de Briones, hay tienen la respuesta por segunda vez y ahora al senado nadie detiene la entrega del 10 %.... Como están con chuterreta cada empresario como los Luksic, Matte, Saieh, Yarur, Paulmann, y otros, ahora cagados de miedos que tienen que tener nuestro 10 %, porque es nuestro. Las AFP, lo que han hecho siempre trabajar y prestar nuestro dinero a estos señores también a los bancos que entregan comisiones de 3 % a nuestros recursos y los Bancos nos pasan nuestro dinero y nos cobran sobre un 20 %, con los Departamentos que compramos pasa lo mismo, el maldito Mercado funciona así,.......Ya Basta,...

Ni siquiera funcionaran los montajes y la monserga de la "violencia" callejera. Chile Despertó y eso significa que el forado es tan grande que no sirven parches.

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