Estamos donde tú estás. Síguenos en:

Facebook Youtube Twitter Spotify Instagram

Acceso suscriptores

Viernes, 28 de Agosto de 2026
Política

Kast confirma su presencia en el Foro Madrid y el oficialismo se fractura a una semana de la cumbre de ultraderecha

Francisca Santander Faúndez

El Presidente asistirá el 3 y 4 de septiembre al encuentro organizado por Vox en Santiago, coincidiendo con el aniversario del Rechazo. Mientras Evópoli se restó, RN filtró sus dudas por chats internos y la UDI defiende la cita, cuatro diputados oficialistas comparten panel con el Partido Republicano. En paralelo, Kast busca una reunión bilateral con Milei tras la polémica por Magallanes.

El V Encuentro Regional del Foro Madrid llega por primera vez a Santiago, y lo hace con el propio Presidente de la República como uno de sus expositores. La cumbre —organizada por Vox y su think tank, la Fundación Disenso, que preside Santiago Abascal— se realizará el jueves 3 y viernes 4 de septiembre en el Centro de Eventos San Carlos de Apoquindo, bajo el lema “Una nueva era para Iberoamérica”. Kast no es un invitado cualquiera: es uno de los firmantes originales de la Carta de Madrid y un habitual del foro, donde en su edición 2024 en Buenos Aires arremetió contra Gabriel Boric y Michelle Bachelet asegurando que “en Chile hemos perdido el rumbo”.

Que un jefe de Estado en ejercicio participe de una instancia identificada con las derechas más duras de Europa y América Latina —donde han circulado figuras como Javier Milei y el entorno de Jair Bolsonaro— no es un detalle menor, y así lo empezaron a leer sus propios socios de coalición.

Evópoli fue el primero en marcar distancia. El diputado y vicepresidente del partido, Jorge Guzmán, pidió directamente que Kast se restara del encuentro, argumentando que la figura presidencial “es una figura muy de Estado” y que estos foros “pueden generar ciertos conflictos internos que es mejor evitar”. La directiva, encabezada por el senador Luciano Cruz-Coke, remató con un comunicado negando cualquier participación institucional. El senador Matías Walker, independiente en la bancada de Evópoli, fue más lejos: calificó al Foro Madrid como un espacio “marcado por la intolerancia” y celebró que el partido se restara.

En RN el malestar quedó documentado de la peor forma para la coalición: la filtración de chats de su Comisión Política mostró la discusión interna sobre si convenía o no estrechar lazos con organizaciones de ultraderecha extranjera. Públicamente, la jefa de bancada Ximena Ossandón optó por una defensa a medias: dijo que Kast tiene derecho a participar como “líder político”, pero advirtió que debe “cuidar el tono, la forma y los contenidos” para no abrir un flanco interno. El partido decidió no asistir como colectividad, aunque eso no impidió que uno de sus diputados, Francisco Orrego, se sumara como panelista.

La UDI, en cambio, se plegó sin mayores reparos. Los diputados Sergio Bobadilla y Ricardo Neumann —este último también expositor en la cumbre— llamaron a Chile Vamos a “no abrir un nuevo flanco de división” ante lo que llamaron “una instancia absolutamente legítima”. La jefa de bancada, Flor Weisse, fue en la misma línea, acusando a quienes cuestionan la cita de querer “escandalizarse” en lugar de cerrar filas con el Gobierno. La excepción fue el diputado Eduardo Cretton, quien pidió dejar de buscar “polémicas artificiales” y cuestionó que la retórica de “batalla cultural” termine politizando “aspectos de la vida en común que no tienen por qué estarlo”.

Más allá de las declaraciones, hay un dato concreto que retrata mejor que cualquier frase el realineamiento en curso: Orrego y Neumann compartirán panel —“El punto de inflexión chileno: restaurando la libertad y la soberanía”— con los diputados republicanos Benjamín Moreno y Cristián Araya, moderados por José Ignacio Palma, de Ideas Republicanas. Es la primera vez que dirigentes de Chile Vamos participan de este tipo de instancia ligada a Vox, justo la víspera del aniversario del triunfo del Rechazo. También asistirá Juan Antonio Urzúa, secretario general del Partido Nacional Libertario de Johannes Kaiser, ampliando aún más el espectro hacia la derecha no oficialista que compartirá escenario con el oficialismo.

Desde el Gobierno, la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, defendió sin matices la presencia del Mandatario, recordando que es “uno de los fundadores del Foro de Madrid” y que “tiene todo el derecho de poder seguir haciéndolo”. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, argumentó en la misma dirección. El ministro de Seguridad, Martín Arrau, también estará presente y expondrá sobre crimen organizado.

Todo esto ocurre mientras el propio Kast enfrenta el cuestionamiento sobre el perfil “iliberal” de su gobierno, a propósito de la reforma constitucional de seguridad que habilitaría un estado de excepción decretable por el Presidente por 120 días renovables. Que la respuesta a ese cuestionamiento sea subirse al escenario de un foro que hace de la “batalla cultural” su eje —y que reúne a figuras que cultivan justamente ese tipo de discurso antiliberal— no ayuda a despejar la duda, más bien la confirma en los hechos.

En medio de la cumbre, Kast gestiona además un encuentro bilateral con Javier Milei, cuya presencia en el foro aún no está confirmada. El acercamiento busca descomprimir la tensión bilateral tras las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea argentina, Gustavo Valverde, que puso en duda la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes calificándolo de “llave oceánica”, dichos que la propia Cancillería argentina debió salir a desmentir.

La oposición, por su parte, decidió no quedarse en el cuestionamiento retórico y anunció una agenda paralela entre el 3 y el 11 de septiembre. El vicepresidente del PS, Arturo Barrios, adelantó un acto bajo el lema “Democracia siempre” el mismo jueves en que arranca el Foro Madrid, seguido de una conmemoración por la elección de Salvador Allende el 4 de septiembre y actividades el 11 de septiembre en el mausoleo del ex presidente. La secretaria general del PC, Bárbara Figueroa, matizó que se trata de una agenda de memoria histórica que “no surge a partir de una definición coyuntural”, aunque reconoció que se refuerza “en el marco de la ofensiva que ha tenido este Gobierno”.

En este artículo



Los Más

Ya que estás aquí, te queremos invitar a ser parte de Interferencia. Suscríbete. Gracias a lectores como tú, financiamos un periodismo libre e independiente. Te quedan artículos gratuitos este mes.

En este artículo



Los Más

Comentarios

Comentarios

Añadir nuevo comentario