Ministerio de Seguridad

En su reemplazo asumen Alvarado y Arrau, mientras Quiroz queda incólume, con un inédito protagonismo de la Primera Dama Adriasola en la ceremonia. La seguidilla de flancos, errores y controversias en los que José Antonio Kast se ha visto involucrado desde el inicio de su gestión lo ha llevado a realizar el cambio de gabinete más rápido desde el retorno a la democracia.

Luego que Interferencia revelara que el Tribunal de Contratación Pública declarara ilegal la resolución que adjudicó el concurso, además de irregularidades detectadas por la Contraloría en el proceso, un grupo de parlamentarios republicanos oficiaron al Ministerio de Seguridad para recabar antecedentes del proceso.

La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, enfrenta una compleja semana marcada por el revés judicial en la querella por Ley de Seguridad del Estado, un eventual informe adverso de Contraloría por sus solicitudes a la PDI los primeros días de Gobierno, publicaciones en redes sociales oficiales y críticas desde su propio sector por cuestionamientos a su gestión en materia de seguridad.

La CGR solicitó al Gobierno pronunciarse en las siguientes ocasiones: los almuerzos que sirvió la primera dama, María Pía Adriasola en La Moneda, el cóctel realizado el 11 de marzo en sede presidencial, el uso de la polémica frase del Estado en quiebra, las razones de la solicitud de información que llevaron a la salida de la subdirectora de la PDI y ahora, el almuerzo con ex compañeros de Derecho del presidente José Antonio Kast.

La idea de si la ministra de Seguridad dejará el cargo en el corto plazo ya está instalada en la opinión pública. Pero pese a sus propios errores, algunas de sus polémicas han tenido que ver con acciones de ministros como Jorge Quiroz y Mara Sedini. En tanto, el presidente parece no saber cómo contener esta crisis.

La futura vocera de Gobierno afirmó a La Tercera que el nombramiento de Trinidad Steinert se dio tras “una conversación que ya llevaba un buen tiempo”, cuando la próxima ministra de Seguridad aún era fiscal regional. Consultado por estos hechos, el Ministerio Público evitó pronunciarse de fondo, calificándolos como “conversaciones privadas”.

El diseño ministerial que presentó el líder del Partido Republicano presentó un diseño en el que destacó la presencia de independientes, con dos carteras para su partido y una para los partidos de RN, UDI, Evópoli, Demócratas y Social Cristiano. Asimismo, sumó en su equipo a representantes del mundo gremial, empresarial y de think tank como Fundación para el Progreso y Libertad y Desarrollo. Con todo, la nómina incluye a dos ex abogados del dictador Augusto Pinochet.


