Ministerio de Seguridad Pública

Juan Barrientos es seremi desde marzo, cargo por el que le pagan un sueldo bruto de $4,5 millones. En paralelo, en su calidad de capitán de Carabineros en retiro recibe una pensión con haberes por $2,7 millones brutos que tras descuentos queda en $1,75 millones líquidos, pese a que sólo estuvo 11 años activo. Esto, pues fue llamado a retiro por una invalidez de segunda clase que le da derecho a una pensión sin haber cumplido el mínimo de 20 años de servicio.

"No tenemos nada que esconder. Si ha aparecido alguna información, lo vamos a ir analizando", dijo el Presidente José Antonio Kast al ser consultado por los antecedentes que vinculan a la ministra de Seguridad con una sociedad que comparte con abogado registrado en la Contraloría por haber tramitado causas de narcotráfico.

El anuncio de su término es, al mismo tiempo, una derrota del paradigma securitario aplicado al fútbol, y una ventana para pensar nuevas formas de convivencia y participación. Pero también es una advertencia: el fin de una política no garantiza, por sí solo, el nacimiento de una mejor. La pregunta ahora es qué vendrá en su lugar.

"El desafío fundamental no es técnico sino político: reconocer que la seguridad pública moderna requiere tanto capacidad de coordinación como mecanismos efectivos de rendición de cuentas. Sin estos elementos, el nuevo ministerio corre el riesgo de convertirse en un cambio nominal sin transformación sustantiva".


