Gary Medel

La clasificación al Mundial Sub 17 es, sin duda, una buena noticia. Pero sería un error tratarla como un triunfo en sí mismo. Es, en realidad, un punto de partida. Y lo determinante no estará en lo que haga la Sub 17 en la cancha, sino en lo que el sistema haga con ella cuando las luces del torneo se apaguen.

"En un país donde se discute el salario mínimo, el derecho a la salud y la protección laboral en múltiples rubros, ¿por qué el fútbol, que genera ingresos millonarios en sus divisiones superiores, sigue tolerando esta desigualdad interna tan brutal? La ANFP y el SIFUP podrían —y deberían— exigir un piso mínimo contractual y previsional para cualquier jugador inscrito en el fútbol profesional, independientemente de la división".

El VAR, en su concepción más noble, es una invitación a la humildad arbitral: a corregirse, a dialogar con las imágenes, a proteger el juego. Pero en la práctica chilena se ha convertido en todo lo contrario: una zona de poder opaca, un búnker donde se gestan decisiones sin rostro ni rendición de cuentas.




