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Sábado, 25 de mayo de 2019
Comercio global

América Latina, Chile y la nueva Ruta de la Seda de China

Catalina Mundaca Gallis

Americas Quarterly -una influyente publicación de Estados Unidos enfocada en América Latina- observa cómo se han estrechado los vínculos entre los países de la región y China. Advierten, eso sí, que la región requiere resguardos frente a sus socios chinos.

Pese a que, en un primer momento, América Latina no formaba parte de la iniciativa china de forjar la nueva Ruta de la Seda, en los últimos meses varios países latinoamericanos se han sumado a este entendimiento comercial y de cooperación. El último de ellos, Perú, que suscribió un memorando de entendimiento, siguiendo el camino de Panamá, Uruguay, Ecuador, Venezuela, Chile, Uruguay, Bolivia, Costa Rica y Cuba.

Frente a este escenario, Americas Quarterly -una publicación ligada al Council of the Americas, una entidad muy influyente entre empresarios demócratas- dedicó su última edición a la relación entre China y América Latina.

La publicación destaca que el gigante asiático no solo prosigue con su estrategia de financiamiento de los grandes proyectos de inversión en los sectores de energía y transporte en la región. También ha hecho esfuerzos por posicionarse como una importante fuente de capital para otros proyectos de desarrollo regional, donde instituciones como China Development Bank y Export-Import Bank of China están invirtiendo fuertes sumas de dinero, en particular en Brasil, la economía más grande de América Latina.

Desde 2009, China ha invertido cerca de US $ 75.000 millones en ese país sudamericano. Por ello, tras asumir la presidencia, Jair Bolsonaro moderó -por pragmatismo- su discurso contrario al régimen político de China, según Americas Quarterly.

Pero Brasil no es el único caso destacado.

En Ecuador, la reconstrucción del aeropuerto internacional Eloy Alfaro, en la ciudad de Manta -que se vio afectado por el terremoto de magnitud 7,8 en abril de 2016- se está llevando a cabo con capital chino. En Panamá también está proyectada una línea de tren que conecte a la capital del país con la ciudad de David, a un costo inicial estimado de US $ 5.500 millones. Asimismo, China se ha convertido en el segundo mayor socio comercial de Perú, y el comercio entre ambos alcanzó la cifra récord de US $ 23.000 millones en 2018, según cifras oficiales.

Aun sin la Ruta de la Seda, China lleva más de una década siendo un actor protagonista en las inversiones América Latina, dice la publicación, donde sus bancos de desarrollo ya prestaron US$ 150.000 millones en los últimos 12 años.

El caso venezolano es singular. No obstante que China se convirtió en un verdadero salvavidas para la economía chavista, con millonarios préstamos -US $ 5.000 millones para impulsar la producción de petróleo el año pasado- y que sigue reconociendo a Nicolás Maduro como el legítimo presidente, diversos analistas coinciden en que ya no le están prestando dinero como antaño y que han modificado la forma en que toman las decisiones de inversión en ese país, después de haber tenido que renegociar los créditos otorgados a Caracas.

Frente al escenario regional, según Americas Quarterly, pese a que Estados Unidos continúa ejerciendo fuertes presiones con sus aliados en la región para impedir que profundicen su relación con China, la tarea a estas alturas parece tan fructífera como tapar el sol con un dedo.

Los necesarios resguardos

Según la revista estadounidense, América Latina necesita tomar algunos resguardos y no verse sobrepasado por el gigante de Asia. Al respecto, afirma que las condiciones y términos en los que se dan las relaciones comerciales entre los países sudamericanos y China no pueden ser las mismas con las que el país asiático ha tenido anteriormente con África y otros sectores de Asia.

Estos resguardos deben ser actualizadas en función de las leyes de propiedad intelectual, medioambientales, laborales, entre otros, lo que significaría negociar aún más los términos de los acuerdos y no dar por sentada la relación con Beijing, dice la publicación, la que informa que en círculos diplomáticos latinoamericanos se vislumbra la posibilidad de formar un frente conjunto para negociar la avanzada de China por la región, en espefcial respecto la adquisiciones de tierras y minerales por parte del país asiático.

Claro que los consejos de la revista perteneciente al Council of the Americas hay que matizarlos. Después de todo esta organización defiende los intereses empresariales estadounidenses en América Latina y, en su origen, esta organización fundada, entre otros, por David Rockefeller, desempeñó un papel ideológico importante en fomentar la intervención de Washington en la región durante los años 60 y 70.

China en Chile

En el apartado dedidado a Chile, Americas Quarterly dice que la inversión china es igualmente importante que en otros países de la región. En 2005, Chile fue el primero en América Latina en firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China y hoy es el mayor exportador de fruta fresca al país asiático.

El intercambio comercial entre Chile y China alcanzó un récord de casi US $ 42.800 millones en 2018, cifra con la que el gigante asiático representa el 30% del comercio internacional total de Chile, por encima de cualquier otro país.

Se trata además de un incremento de 24% en relación al registro de 2017. El intercambio comercial con Estados Unidos, en tanto, fue de unos US$ 24.300 millones, lo que equivale al 17% del comercio internacional chileno con países con los que mantiene un TLC. La publicación destaca que Chile realizó en 2018 envíos mineros a China por U$ 20.000 millones.

Asimismo, China realizó la mayor transacción de la Bolsa de Valores de Santiago en 2018, con una compra cifrada en casi US$ 4.000 millones por parte de la empresa China Tianqi Lithium Corporation en SQM. Una transacción que no estuvo exenta de polémica, ya que significa que Chile le cedería una parte importante de la propiedad del litio a ese país.

Americas Quarterly destaca que Chile será la sede de la Cumbre Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en noviembre de este año, lo que puede profundizar su relación con China.

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