En septiembre la casa de subastas Monge & Cía contactó al Museo Nacional de Bellas Artes para hacer una oferta que no podría rechazar: la venta de seis pinturas de fines del siglo 19 y comienzos del 20 por $108 millones de pesos, todas propiedad del Club de la Unión, histórico centro de reunión de la aristocracia nacional en proceso de quiebra debido a millonarias deudas que acumula desde la pandemia.
Se trata de Ensueño (sin fechar) de Ludmilla von Flesch (ofertada en $5.000.000), Figura con rosa (1890) de Alfredo Valenzuela Puelma ($7.000.000), Testamento (1909) de Eugene B. Selmy ($12.000.000), Mujer con gansos (sin fechar) de Therese Cotard-Dupré ($15.000.000), Salida de misa en los Pirineos (sin fechar) de Dionisio Baixeras ($28.000.000) y Venecia (sin fechar) de Félix Ziem ($30.000.000).
Ante la amenaza de embargo y remate que se cernía sobre los bienes del histórico club, la gestión del museo fue expedita.
El 8 de septiembre el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat) verificó que tenía disponibilidad presupuestaria. Un mes después, la Comisión de Altas Colecciones, encabezada por la directora del Museo de Bellas Artes, Varinia Brodsky Zimmermann, aprobó la adquisición de las obras vía trato directo por $108.543.000, incluyendo una comisión de $9,7 millones para Monge & Cía. En diciembre, se emitió la orden de compra sellando la adquisición de las obras.
Un mes después, el lento proceso de quiebra del Club de la Unión aceleró su tramitación, cuando el liquidador concursal, Ernesto Pérez Vera, incautó más de quinientos bienes que se encontraban en las dependencias de Alameda 1091 el pasado 29 de enero.
Sin embargo, algo llama la atención en el acta de incautación: figura una de las seis obras compradas por el museo.
Se trata del óleo Venecia del destacado pintor francés Félix Ziem, donado al Club de la Unión “en memoria de don Luis Aldunate Echeverría por sus hijos”, según reza la placa pegada al cuadro. En el acta, se establece que el mismo club será el depositario provisional de los bienes incautados hasta que se realice su retiro.
Consultados al respecto, desde Bellas Artes afirman que Venecia se encuentra “actualmente restaurada por el equipo del Museo, resguardada en nuestros depósitos y catalogada en el registro Surdoc, como parte de los bienes patrimoniales del Estado de Chile”.
En este sentido, aclaran que tras el proceso de compraventa, disponible en Mercado Público, “finalmente las obras fueron recibidas con fecha 15 de diciembre de 2025 según consta en Acta de Ingreso, emitida por el Área de Gestión Patrimonial MNBA”.
Venecia de Félix Ziem, comprada por el MNBA al Club de la Unión.

Ante la versión del museo, contactamos al liquidador concursal del club, cuya acta pública señala a la pintura entre los bienes incautados. Sin embargo, no obtuvimos respuesta hasta la publicación de este artículo. Así también, concurrimos hasta la sede de la institución, donde nos señalaron que se encuentra cerrada hasta marzo.
Fuentes legales consultadas por este medio advirtieron que en caso de que las obras hubieran sido incautadas dentro del Club de la Unión, el museo se habría visto envuelto en una demanda de tercería para poder hacer valer su propiedad sobre las pinturas.
Las razones del MNBA para comprar pinturas al Club de la Unión
Las millonarias deudas del Club de la Unión pusieron en la mira de sus acreedores las obras de arte que resguardan en su sede en Alameda 1091. Al respecto, Interferencia publicó el listado y tasación de las 120 pinturas clásicas chilenas y europeas que podrían pagar su quiebra.
Si bien el monto pagado por el MNBA llegó a los $30 millones, una tasación realizada en agosto de 2020 por Monge & Cía valoró Venecia en $12 millones. La obra fue nuevamente tasada en $20 millones por el directorio de Unión Inmobiliaria S.A., sociedad relacionada al club y que disputa la propiedad de las obras de arte y bienes, durante el proceso de reorganización.
Ahora bien, para justificar la adquisición de las obras, el museo realizó un informe técnico en el que valoró la obra de Félix Ziem como “uno de los precursores del Impresionismo”.
“Especializado en vistas de Venecia, gozó de gran éxito comercial durante su vida, lo que permitió que su obra actualmente forme parte de las colecciones de múltiples museos alrededor del mundo (Wallace Collection, Londres; Museo Granet, Aix en Provence; Petit Palais, París; Museo del Louvre, París). La incorporación de esta obra permitirá complementar el relato del museo en torno a las transformaciones de la pintura francesa de mediados del siglo XIX”, apunta el informe firmado por el investigador de colecciones del MNBA, Manuel Alvarado Cornejo.
Figura con rosa o Sevillana con flor (1890) de Alberto Valenzuela Puelma.

Consultados al respecto, desde el museo añaden que: “La incorporación de estas seis obras a la Colección del Museo se enmarca en la estrategia de fortalecimiento de las líneas curatoriales institucionales, mediante la incorporación de piezas provenientes de colecciones privadas y de artistas, que son fundamentales para fortalecer los relatos históricos y temáticos representados en la colección. Entre estas fundamentales obras adquiridas, se encuentra un retrato realizado por el pintor Alfredo Valenzuela Puelma y otras tres pinturas que fueron parte de la Exposición Internacional del Centenario de 1910, cuando se inauguró el actual edificio del Museo”.
Así también se valoró el óleo del pintor nacional Alfredo Valenzuela Puelma titulado Figura con rosa: “Probablemente, presentada bajo el título Toreando (andaluza) en el Salón Oficial de Bellas Artes de Santiago de 1891, es representativa del interés del pintor por los retratos femeninos y de tipos humanos que exploró ampliamente en su paso por el Sur de España y el Norte de África a fines del siglo XIX”.
Además el informe destaca las pinturas realizadas por Ludmilla von Flesch, Eugene B. Selmy y Therese Cotard-Dupré, las que fueron “expuestas en el país en el marco de la Exhibición Internacional de Bellas Artes del Centenario”.
A orillas de la laguna o Mujer con gansos (sf) de Therese Cotard-Dupré.

En este sentido, el informe apunta que “la adquisición de las tres pinturas presentadas resulta significativa, pues permite acceder a piezas que, presentadas en ese mismo contexto, circularon en el ámbito privado durante el último siglo. Así también, es relevante que las autorías de dos de las obras sean femeninas, ya que esto permite subsanar tanto la baja presencia de artistas mujeres en la colección de pintura extranjera como en el propio conjunto adquirido en el Centenario. Finalmente, esta compra es de interés pues las obras proceden de la colección de una institución relevante para la historia social, cultural y política del país: el Club de la Unión, lo que refuerza el valor patrimonial del conjunto”.








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