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Lunes, 4 de Mayo de 2026
[Mundial 2026 · Especial países]

Cinco estrellas, un 7-1 que no cicatriza y una generación que quiere revancha

Interferencia

En el fútbol, el país también busca reencontrar su identidad. Desde su última consagración en 2002, Brasil ha chocado repetidamente contra rivales europeos, con caídas dolorosas ante Bélgica en 2018, Croacia en 2022 y el traumático 7 a 1 ante Alemania en 2014. 

Hay una sola selección que ha jugado todos y cada uno de los Mundiales desde que el torneo existe, en 1930. Una sola que tiene cinco estrellas bordadas en la camiseta. Una sola cuyo fútbol tiene nombre propio: el jogo bonito. 

Pero Brasil es también mucho más que fútbol. Es el país del carnaval, cuatro días al año en que Río de Janeiro se convierte en el espectáculo más grande del mundo, con millones de personas en las calles y escuelas de samba compitiendo con meses de preparación, plumas, tambores y coreografías que son arte puro. Es el país de la bossa nova, del samba, de la capoeira. El país que le dio al mundo una arquitectura entera: Brasilia, la capital diseñada desde cero por Oscar Niemeyer en pleno siglo XX, es Patrimonio de la Humanidad y sigue siendo una de las ciudades más extraordinarias del planeta.

Y políticamente, Brasil es un gigante que no termina de encontrar su equilibrio. Luiz Inácio Lula da Silva, simplemente Lula, es hoy el presidente del país y una de las figuras más extraordinarias de la política latinoamericana del siglo. Metalúrgico, sindicalista, preso político durante la dictadura y luego tres veces presidente. En 2018 fue condenado por corrupción y enviado a la cárcel, —en un proceso que muchos consideraron persecución política—, y en 2022, tras recuperar sus derechos políticos, venció en las urnas a Jair Bolsonaro en una de las elecciones más polarizadas de la historia del continente. 

En el fútbol, el país también busca reencontrar su identidad. Desde su última consagración en 2002, Brasil ha chocado repetidamente contra rivales europeos, con caídas dolorosas ante Bélgica en 2018, Croacia en 2022 y el traumático 7 a 1 ante Alemania en 2014.  Para cerrar esa herida, hizo algo que nunca había hecho en 96 años de historia: contratar a un entrenador extranjero. El elegido fue Carlo Ancelotti, multicampeón con el Real Madrid y el Milan, que ya conoce a sus jugadores porque los dirige en sus clubes.

La estrella es Vinícius Júnior, el extremo del Real Madrid que a sus 24 años ya ganó dos Champions League. Llega al Mundial 2026 como una de las mayores estrellas del planeta, en un momento completamente distinto al de 2022, cuando era apenas una figura emergente.  Lo acompañan Raphinha, Estevão y el joven Endrick, 19 años y ya en el Real Madrid.

En el Grupo C enfrentarán a Marruecos, Haití y Escocia.  Brasil sabe que el hexacampeonato no viene solo. Esta vez tendrá que ganárselo.

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